<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050</id><updated>2012-01-06T04:51:00.119+01:00</updated><category term='relatos'/><category term='foticos'/><category term='poesía'/><category term='mundo salesa'/><category term='ardores'/><category term='lecturas'/><title type='text'>Desde Cicely con ardor</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>91</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-1534761184371007660</id><published>2011-11-30T23:07:00.001+01:00</published><updated>2011-11-30T23:07:43.868+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>CASI LAVAPIÉS</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman";}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Que no, que por mucho que trates de convencerme, no voy a salir del barrio. Mi idea es buscar piso por la zona. Tampoco en Lavapiés- Lavapiés, porque necesito que sea una calle tranquila y prefiero pagar algo más por una habitación en condiciones. Los caseros están flipados y tratan de colártela por un cuchitril que hace cien años estaría lleno de gallinas y que da a la típica corrala en la que hay casi tanta ropa tendida, como gente hablando a gritos. Y ya no es cuestión de acostumbrarse a la mierda, que la hay, sino que llega un momento en el que uno ha conseguido formar parte de la comunidad y puede empezar a elegir. Si es que llevo ya casi dos años en el barrio. Hace tiempo que no me miran mal por la calle, como al principio y he superado mis neuras, como cuando metía la mano cada dos por tres en el bolsillo para ver si la cartera seguía ahí, trataba de no pasar demasiado cerca de los negros que apostaban en un banco de Tirso u olfateaba el costo culero, para reconocer que los moros de la plaza me habían tangado otra vez. Pero eso era antes. Desde que me mudé al centro, mi objetivo era adaptarme, ser uno más y está claro que lo he conseguido. Supongo que sabes de qué hablo, porque vienes de un barrio obrero, aunque nadie lo diría, con esa carita que me tiene loco ¿Era Vallecas, o Carabanchel? Nunca me acuerdo, aunque al caso, viene a ser lo mismo. Porque supongo que cuando vivías por esos barrios habrás tenido que disimular tus inquietudes artísticas, hacerte la dura con los chicos y pintar algún que otro cercanías para no mostrarte débil. Pintar trenes, ya ves. Y ahora hasta has expuesto en el pub del Chato. Buen colega, El Chato. ¿Te dije que me dejó que expusieras a cambio de un par de entradas en un palco del Bernabeu que sisé a mi viejo? Ni se dio cuenta, con la ilusión que le hubiera hecho pensar que iba a ver una mierda de partido de fútbol con él. Ya ves que mi caso es distinto, sólo opuesto. Pero también soy un desarraigado, también tuve que renunciar a muchas cosas. Eh, no te rías. Mi padre casi se muere del disgusto cuando se enteró de que yo llevaba tres años sin pisar la Facultad de Medicina, y que compartía estudio con Laura en Lavapiés. ¿Te acuerdas de Laura, la que pintaba gatos mutilados? Cómo no te vas a acordar, si creo que llegasteis a coincidir alguna vez en La Tabacalera. Muy guapa, pero bipolar de verdad. No tanto como tú. De guapa, de guapa. Pues mi padre me dijo que la abuela había escupido en el suelo cuando dejó la casa de la calle del Olmo, que juró que nunca más iba a pisar aquel barrio. Y que qué disgusto le iba a dar a mi madre si se enteraba, así que trató de enderezarme como siempre ha hecho, con dinero. En vez de darme cariño, de dejar que yo me expresara. El viejo Vincent Price. Mira, creo que tengo una foto de él en el Ipad, ahora que caigo. ¿Ves? &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Clavao&lt;/i&gt;. Pues eso, que yo no hubiera aceptado aquel chantaje paterno, pero la pasta me vino genial para montar la instalación del año pasado en la plaza de Cabestreros. Que bueno, que al final no acabó cuajando porque los del taller de creación multicultural no acabaron de entender la ironía del mensaje, así que tuve que tragarme con patatas las antorchas, las cadenas y los putos capirotes. Menos mal que pude vender parte del material a una cofradía. No, de pescadores no, de las de Semana Santa. Perdona, se me va la pinza. Córtate un poco, que aquí hacen la vista gorda, pero tampoco es cuestión de dar el cante y que rule, que al final siempre soy yo el que compra y estás la mar de apalancada, que casi no hablas. ¿Otro tinto de verano, no? Solecito y buen rollo, cómo me mola Argumosa. Bueno, lo que decía, que no voy a dejar el barrio por nada del mundo. Justo ahora que el tendero &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;paki&lt;/i&gt; de debajo de casa sabe mi nombre, o que los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;hassanes&lt;/i&gt; de la plaza me pasan mandanga de la buena o, joder, claro, eso también, justo ahora que te he conocido. Me daría palo volver al piso que me dejó mi abuela al palmar, el de Recoletos. Que sí, que está de puta madre la zona, pero sólo si vas con bastón. Me aplatanaría, acabaría siendo un pijo, como mis otros amigos. Seguro que acabaría trabajando en la clínica de Vincent Price. Mi vida se habría acabado, &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;caput&lt;/i&gt;. En cambio, contigo me siento feliz, reconfortado. Nunca he tenido una novia tan natural. Casi podría decir que te… ¿Perdona? Sí, puedes coger los cacahuetes. Joder, es que uno no puede charlar cinco minutos seguidos sin que le interrumpa alguien vendiendo chorradas o pidiendo limosna. Qué palabra más fea, limosna. Suena a otra época, ¿verdad? Bueno, al menos éste tipo comerá algo con sustancia, aparte del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;brick&lt;/i&gt; de vino de turno. Te iba a decir que te quiero, pero mejor no, porque al final te lo vas a creer. No pongas esa cara, que es broma, mujer. Sabes que te aprecio. Me has ayudado mucho a meterme en el mundillo. Así que ahora no tiene sentido &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;que me digas que debería buscar algo lejos del barrio. Lo importante es que desarrollemos juntos nuestras ideas, que convirtamos nuestra relación en algo más profundo. Igual hay que dar otro paso, no sé qué te parece algo en plan estudio abuhardillado, lo decoraríamos a nuestro gusto. Y del alquiler, ni te preocupes. Has pillado un buen partido. Joder, no te pongas así, es coña. A medias, como quieras. ¿Pero cómo vas a preferir quedarte en esa mierda de habitación sin ventana? No seas tonta. Además, si La Latina es casi Lavapiés.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-1534761184371007660?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/1534761184371007660/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/11/casi-lavapies.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1534761184371007660'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1534761184371007660'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/11/casi-lavapies.html' title='CASI LAVAPIÉS'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-3976445782190372342</id><published>2011-11-18T21:50:00.000+01:00</published><updated>2011-11-18T21:50:11.927+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>HEADSHOT</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/--s-zBqLKqzA/TsbE2KfpzRI/AAAAAAAAAMU/JlqbRNJMis8/s1600/wire.jpg" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://1.bp.blogspot.com/--s-zBqLKqzA/TsbE2KfpzRI/AAAAAAAAAMU/JlqbRNJMis8/s320/wire.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es necesario que me ponga a estas alturas en plan proselitista con The Wire. Accedí a la serie demasiado tarde, o tal vez en el momento justo para que se me bajaran los humos como narrador, y la mayor parte de vosotros la conocéis, aunque no seais íntimos de Vargas Llosa o no lleguéis a dominar el &lt;i&gt;slang &lt;/i&gt;de los negratas de Baltimore.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco tengo ganas y memoria para empezar a analizar una serie que se da a conocer por si misma, como una medusa espatarrada sobre la arena, esperando a que alguien la pinche con un palo o recoja uno de sus tentáculos con unas pinzas de detective.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tan solo vengo a decir que estoy fascinado por la estética del &lt;i&gt;headshot&lt;/i&gt;, el tiro en la cabeza repentino que acaba con todo en un instante, como una aguja que pincha la precisa piel de globo que da forma a los personajes. Es el engranaje que ajusta la balanza en un ecosistema en el que los roles cambian para que nada cambie. El &lt;i&gt;police work&lt;/i&gt; se compensa con la mordaza de las estadísticas, los peldaños muestran su juguetona ambivalencia y uno puede ascender o defenestrarse sin consecuencias funestas para el decorado que enmarca la escena. No hay héroes sobre pedestales, ni malvados sin corazón en West Baltimore y todo puede acabar con un tiro en la cabeza en una tienda con cristal acorazado o en una confesión redentora en una reunión de drogadictos. No hay más, la vida seguirá tragando el humo de los coches que pasan por una autovía demasiado atestada y no cabe más esperanza que la de buscar un momento de coherencia, una cabeza apoyada sobre el hombro, lejos del impostado libreto del drama.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/--s-zBqLKqzA/TsbE2KfpzRI/AAAAAAAAAMU/JlqbRNJMis8/s1600/wire.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;La locura de Ajax arrojándose sobre su propia espada clavada en la arena no es más digna que el turbio desistimiento de los yonkis mordidos por sus agujas.&amp;nbsp;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-3976445782190372342?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/3976445782190372342/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/11/headshot.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3976445782190372342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3976445782190372342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/11/headshot.html' title='HEADSHOT'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/--s-zBqLKqzA/TsbE2KfpzRI/AAAAAAAAAMU/JlqbRNJMis8/s72-c/wire.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-5976864286004236681</id><published>2011-11-10T16:36:00.001+01:00</published><updated>2011-11-10T22:01:14.979+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>EL DESIERTO NO TIENE AUTOCINES</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;La culpa la tuvo aquella película, en la que dos locas se suicidaban en su coche, despeñándose sin motivo por el Gran Cañón. El cine nunca daba buenas ideas y nuestras mujeres empezaron a hacerse ilusiones, pensaron que podían pensar, que no estaban condenadas, como nosotros, a buscarse la vida en la carretera. Nadie en su sano juicio podía creerse la historia de aquellas dos bolleras reprimidas, pero a medida que nos acercábamos hacia el sur, me di cuenta de que aquella noche en el autocine las había cambiado de alguna forma. El sol parecía que les estaba agrietando la poca sensatez que les quedaba y no me hacía puñetera gracia sorprenderlas hablando de la película, cuchicheando a nuestras espaldas y soltando estúpidas risitas. Empecé a vigilarlas en silencio. El desayuno se quemaba sobre la sartén, la suciedad se acumulaba en los rincones y mientras ellas miraban al techo de las caravanas, tratando de descubrir en sus manchas aceitosas alguna señal que las empujara a dejarnos tirados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;Yo trataba de advertir a mi hermano Herb, en las pocas ocasiones en las que nos quedábamos solos, del peligro que corríamos. El pobre pecaba de inocente, pero ahí estaba yo para cuidar de él. Porque yo era el único de los dos que había ido a escuela, el tiempo suficiente para reconocer que existía otra realidad y que todos estábamos jodidos en aquella tierra. Pero también para saber que aunque no podíamos aspirar a nada, nos quedaba aquel instinto primario de supervivencia, aquel echarse al asfalto y buscarse la vida como fuera. A ambos lados de la carretera, el desierto nos recordaba que nuestra vida no era como aquellas con las que trataban de engañarnos, aquellos espejismos que tanto fascinaban a nuestras mujeres, embobadas con la tele portátil que sintonizaban al llegar a un pueblo, con las novelas de mierda que releían una y otra vez, o las pocas películas que les llenaban la cabeza de pájaros. Ilusas. En el corazón de América no había personajes, ni historias, ni finales felices;&amp;nbsp; nos envolvía el hambre, la miseria y una ignorancia que nos libraba de soñar un futuro mejor. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Pero mi mujer y mi cuñada nunca se conformaban, echaban pestes de la estrechez de las caravanas, por tener que remendar la ropa y, sobre todo, por no tener una casa en la que poder anclarse y criar&amp;nbsp; un hijo. No entendían nada, no les entraba en la cabeza que nuestra función era recoger las migas y rogar que no nos faltara trabajo como jornaleros. Me daba rabia que no valoraran lo que habíamos hecho por ellas, sacándolas del pueblo de mala muerte en el que todos nos habíamos criado, aquella tierra de polvo, sol y borrachos deambulando como muertos vivientes. Les habíamos dado la oportunidad de salir del fango, de traspasar el mapa recortado que nos daban al nacer. Eran unas desagradecidas que se montaban sus putas historias de princesitas de manos delicadas, en vez de admitir que al final del viaje no había puestas de sol en la playa, que nos esperaba trabajar todo el día, hasta deslomarnos, como temporeros en los campos de naranjos de Florida, para tener al menos una oportunidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Herb pecaba de confiado y me decía que ninguna de las dos podía arreglárselas sin nosotros, que no sabían hacer nada más que cocinar, trabajar en el campo y abrir las piernas cuando nos podían las ganas. Yo me reía, para disimular que hacía mucho tiempo que Lu y yo no lo hacíamos, porque me daba asco ver la desgana en su cara y porque se había abandonado y parecía una vieja de treinta años. Ya no era la jovencita incauta que había desvirgado, a fuerza de prometerle una vida llena de viajes, lejos del pueblo perdido en el corazón de Arizona, en el que habíamos aprendido a huir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Cuando las enviábamos a comprar cerveza y algo de comida o cuando les decíamos que esperaran vigilando los trastos hasta que volviéramos de algún bar de carretera, trataba de convencer a Herb del peligro que corríamos. Cualquier noche en la que nos emborracháramos más de la cuenta, podían aprovechar para huir con todo y dejarnos tirados en medio del desierto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Maldita la hora en las que se nos ocurrió darles el capricho de entrar en aquel autocine, donde vieron la peli de las bolleras. Mi hermano y yo&amp;nbsp; pensamos que podría ser divertido, que sería como volver a los viejos tiempos, en los que ellas trataban de ver la película y nosotros de acceder a sus bragas, bajo el chorro de luz del proyector. Hacía tiempo que habíamos perdido la vergüenza, a fuerza de vivir en un espacio tan reducido y yo tuve que conformarme con mirar de reojo cómo la mano de Herb se hundía bajo la falda de su Mary, mientras ella miraba absorta la pantalla, indiferente a sus caricias. Lu ni siquiera me dejó que le pasara el brazo por encima de los hombros. Más tarde, me tuve que quedar a solas con mi rabia excitada, escuchando los gemidos al fondo de la caravana, tras la cortina que nos separaba de los otros dos, tumbado espalda contra espalda junto a Lu, sabiendo que se hacía la dormida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Por mucho que me doliera, tuve que mentir a Herb. Se pasó varios días llorando, pero al final le pude convencer de que era mejor así, que los dos solos nos las apañaríamos mejor, que en el fondo las dos eran un lastre y que no valía la pena perder el tiempo buscándolas. En cierto modo, habían tomado una decisión y había que respetarla, porque tenían tanto derecho como nosotros a decidir qué hacer con sus vidas. Y sí, era una mala jugarreta que se hubieran largado en mitad de la noche, aprovechando que los dos dormíamos la borrachera, aparcados a las afueras de aquel pueblo fronterizo. Y que &amp;nbsp;de nada servía salir en su busca, porque a esas alturas debían estar a bordo del primer autobús que las hubiera llevado lejos de nosotros, abrazaditas, las muy putas. Que yo lo veía venir, pero que no debía preocuparse, que no valía la pena. Y trataba de disimular que yo no había bebido tanto como él, que había aprovechado la ocasión para ahorrarnos un disgusto, que le había dado buen uso a aquella pala oxidada que nos habíamos encontrado un día junto a la cuneta. Un trasto que no servía para nada, dijeron ellas, sin entender que aquel desprecio marcaba su final. Fue entonces cuando supe que tenía que darles lo que pedían, cavar un hoyo en el desierto y dejarlas atrás. Al fin y al cabo, las dos soñaban en caer por un precipicio y acabar de una vez con todo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-5976864286004236681?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/5976864286004236681/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/11/el-desierto-no-tiene-autocines.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5976864286004236681'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5976864286004236681'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/11/el-desierto-no-tiene-autocines.html' title='EL DESIERTO NO TIENE AUTOCINES'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-5151392608640221718</id><published>2011-10-05T21:45:00.001+02:00</published><updated>2011-10-05T21:45:30.354+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Álex</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman";}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Hace más de quince años, entre el lapso de dos muertes maternas que iban a unirnos, &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;mi mejor amigo se suicidó. Cincuenta metros y una barandilla baja: una vieja tradición alcoyana. Era demasiada muerte para tanta juventud, apenas veintiún años madurados a fuerza de un nihilismo innato y destructivo, que se callaba entre risas. Se quedó atrás, fijado para siempre en su lacónica reserva, en su aridez de tímido reconvertido, parapetado tras la dureza de los grupos de heavy metal. &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Algunos, aferrados a la nostalgia, seguimos compartiendo gustos con él y, como si prosiguiéramos una de aquellas interminables conversaciones entre cáscaras de pipas, muñequeras de clavos, elfos y baloncesto, pensamos en los acordes y en las discografías que&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;no debieron ir más allá, en las películas de aquel libro que nunca entendimos por qué no se llevaba a las pantallas, en españoles jugando como rusos y yugoslavos al baloncesto, en las risas que no llegamos a echarnos, en todo lo que se ha perdido el caminante que decide quedarse en casa, cerrar la puerta con llave y apagar las luces para siempre. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-5151392608640221718?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/5151392608640221718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/10/alex.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5151392608640221718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5151392608640221718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/10/alex.html' title='Álex'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-3795992404676011111</id><published>2011-09-08T01:32:00.007+02:00</published><updated>2011-11-02T21:44:27.092+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>DESGRAPADOS</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small; line-height: 150%;"&gt;—&lt;span style="-moz-font-feature-settings: normal; -moz-font-language-override: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; line-height: normal;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; line-height: 150%;"&gt;Oye, la grapadora… &lt;br /&gt;— Está donde la dejaste, sobre la caja de folios. &lt;br /&gt;— Ya, pero no tiene grapas, ¿no tendrás unas pocas? Ya sabes que cuando  hay que pedir material arriba, Joaquín no hace más que protestar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él rebusca en el cajón de su escritorio con una media sonrisa, que no es  tal, sino músculos en acción, logrando una torsión adecuada de los  labios, que codifican un gesto de complicidad rutinaria, pero que ella  malinterpreta como una señal de amabilidad, una pista que traduce en su  propio beneficio como un leve indicio de afecto. Se siente halagada por  el hecho de que él haya estado atento, que sepa dónde había olvidado &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; line-height: 150%;"&gt;la  grapadora. Se&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; line-height: 150%;"&gt;  lo imagina siguiendo sus movimientos distraídos, tal vez atento a lo  bien que le sienta la nueva falda. Mira a su alrededor. La oficina es  pequeña, pero todos parecen estar inmersos en su trabajo, atemorizados  por la presencia del supervisor y por la precariedad de sus puestos.  Tiene una ocurrencia. Todos ellos no son más que alevines en un mar  revuelto, en el que escualos famélicos se ponen de acuerdo para  alimentar a los grandes buques balleneros con la carne del más débil.  Ella sonríe para sus adentros, sabe que la capacidad para fabular es una  de sus grandes virtudes, oculta a los ojos más simples, a la espera de  que alguien sepa valorarla, de descubrir el tesoro que guarda  su corazón. Sus amistades le dicen que debería dar un paso adelante,  atreverse a presentar a sus superiores alguna de las cosas que escribe.  Ella teme que descubran que las escribe durante el trabajo, cuando finge  que repasa de nuevo el trazado de filas y columnas de las tablas de  Excel que componen su particular prisión. A ella no le importa medrar en  la empresa, sino ser reconocida, valorada, estimada. En especial, por  el chico alto y de anchas patillas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teme haber sido un poco descarada, que él se haya dado cuenta de que la  pregunta sobre la grapadora era una excusa para entablar conversación.  Especula y se atreve a deducir que bajo aquella sonrisa se oculta un  interés auténtico. A ella no se le escapan esas cosas. Él fue el primero  en aprender su nombre, en sentarse a su lado en el comedor, aunque  luego no le dirigiera una sola palabra, con la mirada clavada en el &lt;i&gt;tupper&lt;/i&gt;, ambos masticando en silencio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella le ama, no es necesario alargar mucho más &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; line-height: 150%;"&gt;la exposición. Considera&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; line-height: 150%;"&gt;  que él merece un puesto mucho mejor, que está demasiado cualificado  para ejercer un trabajo meramente administrativo. Por supuesto, piensa  todas estas cosas porque es joven, porque es ingeniero, porque es  atractivo. En el fondo, porque es el único hombre menor de cincuenta  años de su departamento y porque nunca ha tenido novio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;span style="font-size: small; line-height: 150%;"&gt;Al otro extremo, él se columpia en su inseguridad, teme que ella se le  acerque con alguna intención oculta. Le han ascendido recientemente y no  quiere perder su posición por un lío de faldas. Sería algo impropio de  él, tan seguro en su carrera profesional, y a la vez tan apocado en su  vida privada; en su vida privada de afecto. La soledad le ha enseñado a  colocar el exponente del deseo insatisfecho sobre la base de cualquier  indicio de acercamiento, provenga de donde provenga, por muy leve que  sea. En este caso, ella le pone nervioso, porque parece estar siempre en  tensión, como si estuviera a la espera de que alguien diga algo  desagradable sobre su aspecto o su forma de vestir. La ha observado y  cuando cree que nadie la ve relaja el gesto, esa sonrisa reseca que luce  a todas horas, y su rostro parece transformarse: durante un breve  interludio dramático: se convierte en una mujer amargada, las patas de  gallo se le acentúan como los pliegues de una sábana y parece conversar  consigo misma en voz baja. La ve accesible en su brusquedad y él compone  escenas de un sexo brusco y repentino por las noches, excitándose más  por el aumento de probabilidades que por la carne que imagina. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La rutina diaria contrarresta cualquier fantasía, por mucho que ella  busque el encuentro y construya destinos imposibles y él se masturbe por  las noches recreándose en supuestas facilidades. Así que se acomodan en  sus puestos de trabajo y dilatan sus quehaceres hasta el fin de la  jornada, tratando de no molestar, para no ser molestados. El resto queda  en manos de la iluminación fluorescente de la sala, del parpadeo  imperceptible de los monitores, de la letanía de los correos  electrónicos, de la carcasa del lenguaje corporativo, de las normas de  protocolo y cobardía, de la seguridad laboral, de los estándares de  calidad que se saben inútiles, del zumbido de la fotocopiadora, de las  miradas desviadas hacia la única ventana, y del correteo del ciempiés  que camina sobre todos los teclados, escribiendo un mensaje  incomprensible de renuncia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-3795992404676011111?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/3795992404676011111/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/09/desgrapados.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3795992404676011111'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3795992404676011111'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/09/desgrapados.html' title='DESGRAPADOS'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-394148155682047219</id><published>2011-08-07T13:29:00.003+02:00</published><updated>2011-08-07T19:51:39.170+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Las gárgaras del diablo</title><content type='html'>Por mucho que renuncie a la poesía, me persigue la idea de torcer el brazo al lenguaje, de conseguir esa fusión de imágenes, el balbuceo primigenio de los sueños. Balancearse sobre el filo de dos realidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;El rumor del agua antes de empezar a hervir, las gárgaras del diablo.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer escribí esas palabras y abrí de nuevo la puerta.&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;Sus bisagras son mandíbulas oxidadas, fauces&amp;nbsp; que custodian la humedad, que guardan el silencio que encorseta las palabras que nunca diré, el mismo silencio que trata de deshacer los huesos del cadáver con su lengua de sapo. La muerte está siempre acechando y las piruetas del bufón que acabará desnucado no sirven para mucho, tal vez como diversión de un hipotético espectador. La muerte es el silencio, como siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé por qué me empeño en tratar de contar historias, en estar tras la cámara y la claqueta de la escritura. Todos queremos ser actores de nuestro propio guión, pero a veces hay que asumir el papel de espectador . Tal vez debería escribir menos, olvidarme de las palabras, tratar de vivir. Pienso en ello estos días.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-394148155682047219?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/394148155682047219/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/08/las-gargaras-del-diablo.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/394148155682047219'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/394148155682047219'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/08/las-gargaras-del-diablo.html' title='Las gárgaras del diablo'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-2486791799219088343</id><published>2011-07-14T00:47:00.002+02:00</published><updated>2011-07-14T00:47:58.943+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>¡MIAU!</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman";}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Andreu Casacuberta sabía excederse como nadie en el celo escrupuloso de sus funciones, hasta el punto de convertir en placer la denegación. Era sutil, taimado como un gato sarnoso al servicio de una vieja avara y solitaria que, para no perder la razón, necesitara profesar un cariño incondicional a un animal detestable. Esa vieja era la caja de ahorros para la que trabajaba y aunque él no sabía ronronear, hacía buen uso sus zarpas. No admitía caricias, halagos o lisonjas de ninguno de los infelices que se sentaban a su mesa, tratando de obtener su favor. Porque para Andreu Casacuberta no había clientes, sino suplicantes que merecían ser humillados.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;A la hora del café, permanecía en su puesto, leyendo complacido las necrológicas e imaginando qué cúmulo de desdichas se escondían tras aquellos responsos, flanqueados por los anuncios de contactos y los ecos de sociedad, a despecho del descanso eterno de los distinguidos difuntos. Imaginaba las hipotecas que penderían sobre los herederos, como una mortaja imposible de rechazar. A efectos prácticos, pensaba, daba igual comprarse una casa o un mausoleo, porque en ningún caso nadie iba a sobrevivir para cobijarse en un techo de su plena propiedad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Sobre el escritorio de Andreu, organizado al milímetro en su austeridad, una vieja fotografía de su madre, que parecía reprender el carácter severo de su hijo con la mirada, un pequeño crucifijo que se había negado a retirar, pese a las continuas indirectas del director sobre el carácter laico de la entidad, y una edición vieja y manoseada de El Príncipe, de Maquiavelo. En el cajón superior de la mesa, ocultos a la vista de los curiosos, una pistola y otro libro. La pistola, de fogueo, con la que jugueteaba simulando suicidios y hacía bromas pesadas a sus compañeros. El libro, su único solaz, las obras completas del Marqués de Sade, para las tardes en las que decidía quedarse en la sucursal realizando tareas que postergaba con la intención de quedarse solo, de disfrutar del silencio sacro de aquel espacio en el que tantas esperanzas habían sido depositadas, para mayor ganancia de la entidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;La mañana en la que Andreu Casacuberta se dio la vuelta como un calcetín no tuvo nada de especial en su arranque. El desayuno frugal, como siempre, compuesto de café frío del día anterior y un par de galletas reblandecidas. La higiene personal, de mínimos, en la pila, apenas un leve repaso en el torso y las axilas con las manos humedecidas, tratando de desgastar lo menos posible la pastilla de jabón. La ducha era un lujo reservado a los domingos, cuando se ponía su único traje nuevo en su escaso uso, una negra antigualla heredada de su difunto padre, y que aún no había tenido que reforzar con coderas, como las que solía lucir en la sucursal. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Salió de casa con el bocadillo bajo el brazo, sintiéndose un poco travieso por la perversa novedad que iba a permitirse. Él sí sabía qué era la austeridad y la contención de gastos. Cuando todos sus compañeros salieran disparados en busca de los hogares o las cantinas en las que despilfarraban su salario, él se quedaría a solas, con la única compañía de la mujer de la limpieza, que ya se había acostumbrado a tolerar su presencia y que a veces estaba tentada de pasarle por encima el plumero, como si se tratara de una estatua erigida al oficinista impenitente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Cuando todos salieron, Casacuberta abrió el bocadillo como si destapara el cofre que atesoraba su racanería alimenticia. El contenido parecía jugoso, pese a que había utilizado la cantidad justa para untar una leve pátina de aquel mejunje con olor a sardina. Aunque alguien hubiera podido observarle, estaba seguro de que no se habría percatado de que aquel tentempié no estaba hecho de paté al uso, sino que contenía comida de gato. Frunció un poco el ceño, cuando su paladar pareció rechazar aquel sabor a lonja, pero pensó en el ahorro que supondría aquella novedad dietética&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Tras dar buena cuenta del bocadillo, fue al lavabo y orinó en el aseo de las secretarias, una licencia morbosa que se permitía cuando se sentía dueño del edificio. Se enjuagó la boca y regresó a su puesto de trabajo, mordisqueando un palo de regaliz, sentado en su rectilínea silla de madera, repasando los datos de su siguiente víctima. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Era el típico caso de un descerebrado en busca de otro crédito personal en el que seguir empantanándose. De poco más de treinta años, amigo de un amigo de un sobrino del director, que había accedido a que acudiera a la sucursal después del horario de atención al cliente. Por lo general, por las tardes sólo se recibía a los clientes con posiciones importantes, pero el director había querido dar una lección a su sobrino de forma indirecta, haciendo que la solicitud fuera tramitada por el más implacable de sus empleados. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Andreu Casacuberta pulía sus colmillos con un mondadientes cuando oyó el timbre de la entrada. Salió a recibir a un joven pálido y sudoroso, vestido con una camisa mal planchada y unos pantalones vaqueros que empezaban a clarear por la zona de las rodillas. Tras el intercambio acostumbrado de fórmulas de cortesía, ambos se sentaron en el escritorio &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;— He estado contrastando sus datos personales con los requerimientos que exige hoy en día la entidad, señor Valls. Me temo que estamos muy lejos de llegar a un punto de conciliación. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;¿Qué quiere decir con eso?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Verá, su contrato no es indefinido y el préstamo hipotecario lo mantiene con, digámoslo así, nuestra querida entidad rival, cuyo nombre omitiré. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;No, desde luego que el contrato no es indefinido, pero si se fija en la fecha de contratación, llevo más de siete años trabajando por obra y servicio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Lamentablemente, no está en nuestras manos resolver la precariedad del mercado laboral, señor Valls. Claro, que podría usted aportar algún tipo de aval bancario. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;¿Aval bancario? Pero si les estoy pidiendo un crédito de tan sólo seis mil euros para pagar las letras del coche y poder seguir trabajando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;¿Tan sólo? Ya veo lo poco que valora usted el dinero, un crédito para pagar otro crédito, muy acorde con los tiempos que corren. Por suerte, las entidades financieras hemos vuelto a la cordura. — Casacuberta sintió un ligero picor tras la oreja y se rascó con un gesto rápido. El bocadillo de Friskas le estaba repitiendo un poco y además notaba un calorcillo intenso que le nacía en el pecho y empezaba a expandirse por todo su cuerpo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Ustedes, los jóvenes, se piensan que las peras caen del olmo y que ni siquiera hay que pedirlas. — prosiguió — Pues no, el olmo como mucho da sombra, y ésta no es gratuita. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 35.25pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 35.4pt; text-align: justify; text-indent: 17.85pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;El banquero bostezó de forma estentórea, asomando la lengua de manera grotesca, mientras arqueaba la espalda y alargaba todas sus extremidades, hasta sentir un placentero crujido. El joven, mientras, había enrojecido, furioso por aquellas muestras de falta de respeto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 35.25pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Mire, yo seré joven, pero usted no ha aprendido a tener una pizca de humanidad en todos sus años de trabajo indefinido. Necesito ese coche para seguir trabajando, para dar de comer a mi familia. Tengo esposa y dos hijos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Si tuviera usted mascota, podríamos reconsiderar la oferta. —Dijo Casacuberta, entre risitas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Cabronazo… &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 35.25pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;El joven trató de sujetar al oficinista por las solapas, pero éste subió con un ágil e inesperado salto sobre la mesa, tumbando el crucifijo y el retrato materno. Tenía el pelo erizado, como si estuviera bajo el efecto de la electricidad estática. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Atrévete iluso, atrévete a tocarme a mí o a un solo céntimo de esta santa casa y te marcaré la cara para toda la vida. Estúpido despilfarrador, huelo desde aquí tu olor a perro holgazán. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 53.25pt; mso-list: l0 level1 lfo1; tab-stops: list 53.25pt; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-fareast-font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span style="mso-list: Ignore;"&gt;—&lt;span style="font: 7.0pt &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;Esto no quedará así, presentaré una reclamación al Banco de España. ¡No se puede tratar de esta manera a un cliente! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 35.25pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; margin-left: 35.4pt; text-align: justify; text-indent: 17.85pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; mso-bidi-font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;;"&gt;El joven, espantado, salió sin dar la espalda a aquel viejo loco. Andreu Casacuberta se lamió las manos, bajó de un salto de la mesa, abrió su archivador y esparció todos los expedientes por el suelo, añadiendo el del joven Valls a la pila de legajos. Aún a cuatro patas, inclinó la pelvis hacia adelante, bajó la cremallera de su pantalón y orinó sobre el montón de papeles, maullando de placer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-2486791799219088343?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/2486791799219088343/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/07/miau.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2486791799219088343'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2486791799219088343'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/07/miau.html' title='¡MIAU!'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-2328370247517986087</id><published>2011-07-05T21:39:00.003+02:00</published><updated>2011-07-05T21:47:01.405+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>SEPIA</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Aquella mañana, su madre tomó una de sus acostumbradas decisiones irrefutables: irían a comer a una fonda de la vecina población pesquera. No había lugar para pataletas o lloriqueos. Una infancia encorsetada por la disciplina y el sometimiento le había enseñado que no servirían de nada, así que se ahorró cualquier muestra de descontento. Mientras se dejaba vestir como un pelele de tres años, intentaba convencerse de que la idea no era del todo mala. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Al fin y al cabo, le apetecía salir de la oscuridad de la casa, de aquel denso silencio surcado por el frufrú de los faldones maternos atravesando las aguas estancadas de su juventud. Su espíritu era tan romántico como cohibido, y trataba de evadirse imaginando viajes imposibles. Pero la realidad era otra. Aquella misma noche había soñado que se ahogaba en los senos perfumados de su madre, mientras su padre, muerto hacía ya más de ocho años, les observaba indiferente, tumbado en un butacón. Era un sueño recurrente y familiar en todos los sentidos, que le dejaba un regusto dulzón en la garganta que parecía perdurar unos instantes tras despertar. Era el empalagoso sabor de la sumisión. Así pues, aquella mañana no le quedaba más remedio que obedecer a su madre, y hoy se le había antojado comer en el puerto. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La principal amenaza de la inopinada excursión era que el pescado le resultaba repugnante. Pero su madre se aferraba a los tópicos alimenticios: insistía en que tenía que comer de todo y que el pescado era bueno para mantenerse ágil y despierto. El pobre desdichado tenía el firme convencimiento de que su madre se deleitaba torturándole, consciente del pavor que le provocaba la ingesta de cualquier ser dotado de espinas. A los seis años, creyó cruzar el umbral de la muerte tras sufrir el ataque de una traidora espina de bacalao en el gaznate. Los años habían pasado y la venganza se aproximaba. Aún tenía dieciséis años, pero pronto la abandonaría, como a un mueble viejo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron el día en el pueblo, de tienda en tienda y visitando a los pocos familiares que tenían allí. Al mediodía, estaban hambrientos y cansados. Como era de esperar, acabaron yendo a una posada con vistas al puerto, coronada por un rótulo que anunciaba con orgullo que servían el pescado más fresco de la región.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven palideció. ¡Con el hambre que tenía y le esperaba el temido y aborrecido pescado! Una vez dentro, intentó convencer a su madre de que le pidiera un filete de ternera poco hecho, pero ésta se mostraba ágil en el uso de los esperados argumentos. Fue entonces cuando la camarera le sugirió a su madre algo que él no llegó a oír. La que era la sombra de sus días asintió con la cabeza con una media sonrisa en los labios. ¿Habría cambiado de opinión?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está bien, hijo. No quieres espinas, pues no las tendrás. – inquietante sonrisa&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Gracias, madre. – murmullo desconfiado&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se lo podía creer. ¡Por fin había cedido! ¿Se estaría dando cuenta de que había crecido, de que ya no era ningún niño? La respuesta llegó emplatada. Unas rodajas de salmón con guarnición de patatas para su madre, y para él….&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué es esto?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobre un plato de borde mellado, se disponía un ser blancuzco, de estructura oval, que se curvaba sobre si mismo, dejando una obscena oquedad en el centro. Uno de los extremos terminaba en un racimo de pequeños tentáculos ennegrecidos, que parecían retorcerse agarrotados por la muerte. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Me he de comer esto? ¡Madre, se lo suplico! En la vida he visto algo tan repugnante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es sepia a la plancha, no seas tonto. ¿No querías algo sin espinas? Pues aquí tienes. Y quiero ver como no dejas ni una sola pata. – le contestó mientras iba cortando finas tiras de monstruo,&amp;nbsp; con la ayuda del cuchillo y el tenedor. – Anda, cómete esto &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pese a las protestas, ella misma le obligó a tomar del tenedor que enarbolaba amenazadoramente medio manojo de patas, introduciéndoselo de forma brusca en la boca. Casi al instante supo que iba a vomitar. No pudo hacer nada por evitarlo. Se levantó tan apresuradamente que estuvo a punto de tumbar la mesa, ante la estupefacción de todos los comensales del local. Cuando el joven salió a la calle, no llegó a dar ni dos pasos, antes de arrojar lo poco que había engullido. Aún tenía la cabeza agachada cuando oyó a sus espaldas la voz de su madre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Howard Phillips Lovecraft, vuelve inmediatamente y acábate el resto del plato!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche, soñó que unos tentáculos le envolvían en un olor dulzón.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-2328370247517986087?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/2328370247517986087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/07/sepia.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2328370247517986087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2328370247517986087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/07/sepia.html' title='SEPIA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4285059689556494200</id><published>2011-06-30T00:32:00.004+02:00</published><updated>2011-06-30T00:52:10.289+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>NADIE RECIBE POSTALES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-YS3sxuYsW2s/TguoPEhFHII/AAAAAAAAAMI/UIQxWIEGe4Q/s1600/23062011832.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-YS3sxuYsW2s/TguoPEhFHII/AAAAAAAAAMI/UIQxWIEGe4Q/s320/23062011832.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Hannah se hartó de esperar la frase adecuada, así que desmadejó la supuesta trascendencia con la que había tratado de investir a aquel acto de psicomagia barata y dejó la pluma sobre la mesa. No valía la pena seguir con aquella idea. Ni siquiera iba a ser una carta definitiva y tenía que admitir que iba a seguir trazando círculos en torno a los puntos suspensivos de siempre. La intención se había disfrazado de cierto aire romántico del que nunca se veía capaz de escapar: escribir unas pocas frases, unas palabras clave, a la espera de que se adhirieran como el velcro a la mordaza de silencio que se había impuesto la persona que amaba.&amp;nbsp; El anzuelo era una vieja postal rescatada del olvido apilado en una tienda de El Rastro. Un recurso absurdo pero, al fin y la cabo, un asidero como otro cualquiera al que echar mano ahora que le hacía falta creer en algo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;En la fotografía de la postal, una chica de rasgos ambiguos, casi un chico crecido, dentro de un tonel colgado de los hombros mediante unas cintas a modo de tirantes. La imagen tenía el aliento de la nostalgia, matizado por un leve toque de cinismo, muy del gusto de Álex. En el tonel, alguien había escrito TAX PAYER, pagadora de impuestos, y estaba siupuestamente tomada en Massachussets en 1935, como rezaba el reverso. Posiblemente, una pantomima sobre una superviviente del gran Crack del 29. O una simple broma entre amigos, en una época en la que tomar una fotografía como aquella sólo podía ser obra de esnobs adinerados o de artistas aburridos. La imagen era adecuada para los tiempos que corrían y para la desnudez que empezaba ella misma a sentir, despojada poco a poco de los afectos de Álex, que se mostraba cada vez mas ausente, cobrándole los intereses de una relación deficitaria. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;Así que Hanna recurrió a su más viejo recurso: verse desde fuera, reconocer la ridiculez de su actitud, de sus ensoñaciones. Y cuando pudo arrancarse una media sonrisa, se dijo para sus adentros que no todo estaba perdido que, al fin y al cabo, no era más que otro hombre en su vida. Cogió la postal y bajó las escaleras de la finca. Cuando llegó a la entrada, abandonó a la chica del barril a su suerte, sobre un pequeño saliente de la pared. Había llegado la hora de renunciar a la mendicidad, a las migajas de afecto. Si alguien quería escribir sobre el amor, que lo hiciera en aquella postal, porque no iba a ser ella quien trazara la primera letra, quien esperara esta vez una respuesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;***&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;R disfrutaba de su caparazón. Se imaginaba asomando la cabeza por la puerta de su pequeño estudio, brazos y piernas atravesando las ventanas, mientras jugaba a sacar la lengua a su pasado, meciéndose como una tortuga inexpugnable que incubaba una soledad buscada. No pensaba en visitas, se complacía andando por la casa medio en cueros, haciendo lo que quería, agarrándose con calma a su tabla de salvación. Escribía. Escribía, como siempre y como nunca, y por mucho que pudiera negarlo a un hipotético incauto, interesado en preguntar por sus motivaciones, escribía para encontrarla. A Ella, a aquel ideal amoroso que siempre se le había escapado como el huidizo rayo de luna de Bécquer. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;R era bastante estúpido. Incauto, al menos, en su inocencia trasnochada. Padecía cierta tendencia a la ensoñación, a murmurar diálogos entre sueños que&amp;nbsp; se le escapaban como un hilo de baba de la boca y acababan cayendo en papel muerto. Se recreaba en las infinitas historias que podían entrecruzarse en aquel viejo edificio al que se había mudado. No había más que echar cuentas. Cincuenta portales. Habría por lo menos diez pisos ocupados por chicas. Tal vez alguno más en el que suspirara alguna loca solitaria, romántica, pálida y delgada. Por las noches, R se asomaba a la ventana de su habitación y permanecía atento a las conversaciones que rebotaban en el patio de luces, a la espera de escuchar una voz joven y femenina que le ayudara a esculpir una imagen. Y cuando podía arrancarse una media sonrisa, se decía para sus adentros que no todo estaba perdido que, al fin y al cabo, la soledad no era eterna.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;La mañana que volvió a ver a la chica extranjera, con la que apenas había cruzado unos días antes unas pocas palabras, farfulladas en su mal inglés, se sorprendió al ver como ella dejaba de forma distraída aquella vieja postal en la frescura del portal y la recogió con el corazón desbocado, como si alguien pudiera sorprenderle. Asumió, como recreo, una nueva certeza de amor, esbozó los fantasmas adecuados y conformó un carnaval de intenciones. Sentado, ante el papel en blanco que le daba la espalda a la chica del tonel, esperó la frase adecuada, el momento preciso, el anzuelo perfecto que nunca se atrevería a lanzar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4285059689556494200?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4285059689556494200/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/nadie-recibe-postales.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4285059689556494200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4285059689556494200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/nadie-recibe-postales.html' title='NADIE RECIBE POSTALES'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-YS3sxuYsW2s/TguoPEhFHII/AAAAAAAAAMI/UIQxWIEGe4Q/s72-c/23062011832.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-5016114548898055015</id><published>2011-06-29T01:12:00.002+02:00</published><updated>2011-06-29T01:13:40.828+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>DOS PERLAS MUSICALES</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="" style="clear: both; text-align: left;"&gt;.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://2.gvt0.com/vi/G7FvA81JUxY/0.jpg" height="266" style="clear: left; float: left;" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/G7FvA81JUxY&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/G7FvA81JUxY&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;Nuestro amigo Delfín Quispe se nos ha espabilado. Con el dinero que sacó  del anuncio aceitoso, se dedica a sublimar otras inquietudes&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://1.gvt0.com/vi/IwkBZRSVRXE/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/IwkBZRSVRXE&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/IwkBZRSVRXE&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;Un nuevo fichaje, El Potro Salvaje, nos demuestra que los movimientos sincopados producidos tras lamer toxinas batracias pueden reconducirse  en forma de composición musical. Imprescindible no perderse la aparición  de la ranita.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-5016114548898055015?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/5016114548898055015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/dos-perlas-musicales.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5016114548898055015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5016114548898055015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/dos-perlas-musicales.html' title='DOS PERLAS MUSICALES'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6070307125971898207</id><published>2011-06-16T00:42:00.000+02:00</published><updated>2011-06-16T00:42:06.456+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>FEEDBACK</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman";}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;1 El editor (tú)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;Tú lo que tienes que hacer, Martín, es follar de vez en cuando, ya está bien de escribir novelas sobre gente solitaria que acaba peor que empieza, o rollos generacionales que aburren a las marmotas. Ha llegado la hora de romper con toda tu producción anterior. Te lo digo como amigo, más que como editor.&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Amigo, a pesar de la pasta que me debes, tenlo en cuenta. Es hora de que afrontes la necesidad que tiene todo autor de romper con su &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;background&lt;/i&gt; y encontrarse a si mismo, porque tu bagaje es demasiado amplio y lleno de referentes. No desdeño la base que proporciona una formación sólida y queda de fuera duda que todo gran escritor necesariamente tiene que ser un buen lector. Tú eres ambas cosas. Pero para escribir, aparte de leer, hay que vivir. Te has ganado el respeto entre la crítica, y eso bien sabes que ha costado tiempo y esfuerzos. Pero ahora es cuando tienes que ganarte al gran público. No sé, se me ocurre que podrías hacer un viajecito a México, estoy convencido de que es un país que te encantaría. No, no me mires con esa cara, ya sé que odias viajar. Pero&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;hay que romper moldes, Martín. En tiempos de crisis, la gente espera un cambio, una evolución, abrir la mente para escapar a la realidad. Allá en el DF tengo buenos contactos, un editor amigo mío, un viejo cascarrabias que llevaba a Rulfo, nada menos. Te podría llevar al pueblo que inspiró Pedro Páramo, pasar una temporada, nuevos aires, nuevas ideas. Abrir la mente. ¿Has probado el mezcal?&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;2 El Escritor (yo)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;Yo, Martín Tusets, el novelista más aclamado por la crítica especializada, marco ahora traza y distinción sobre el dosel de la literatura. Anuncio mi paso a una gloria que los burdos considerarán grotesca. Quien no lea estas palabras, no merecerá vivir; quien las lea, no tolerará una vida sin cambios. &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Allá donde otros no han visto más que humo, yo he logrado acceder a la cara oscura del laurel. He visto a la Serpiente Alada sobrevolar los altos muros de la ignorancia. Por encima de la ágil precisión de los hexámetros de Ovidio, de la zarza estilística del dublinés que acabó cegado por su propia locura, o del ciego argentino condenado por encerrar el universo en su propio ombligo, os traigo la palabra pura, aquella que intuís entre sueños, justo al margen de la razón y de la muerte.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;Esto no es un simple prólogo, es la antesala a una nueva concepción de la literatura. Las palabras que hallaréis más allá no responden al dictado de ninguna norma, ni se ajustan al corsé de ningún género literario. Algunos querrán limitarme bajo un concepto errado, intuirán que lo que escribo es una variante innovadora de poesía, pero mi afán no es ni transgresor, ni continuista. Obedece al dictado de la voz hallada, aquella que he estado persiguiendo como un gato a la caza de su propia cola. He superado el dolor del hallazgo, la consumación del arte. Y os entrego mi vida, con la que será la última obra de la historia del arte de escribir.&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;3 El público (ellos)&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;De repente, el nombre de Tusets empezó a sonar en los medios. Un escritor loco que se había arrojado al estanque del Templo de Debod, con el mérito de lograr ahogarse en menos de treinta centímetros de profundidad. El morbo les llevó a leer su obra y muchos encontraron en ella un atajo a la locura. Empezaron a quemar las librerías por mera diversión, como un pequeño homenaje a la magna y aberrante obra de Martín Tusets, la misma que les había cambiado la vida y la muerte. Destrozaban las viejas estatuas malinterpretando órdenes ocultas en símbolos de papel de estraza, falsos códigos que algunos trataban de captar en las torcidas palabras de aquel texto infecto. Al final, acabaron asumiendo que no había sentido alguno en aquella Biblia invertida, canon abstruso de cualquier estética o voluntad programática. Les arrastró la ira, la rabia al entender que habían estado perdiendo el tiempo, que toda la literatura universal no había sido más que un fuego de artificio pintado en una acuarela, mera presunción humana, miedo al olvido. Ahora sabían qué gritaban todos en sueños, cómo aullaban los colores. Y todo, al ser explicado, perdió sentido. Muchos se esforzaron por olvidar todo lo leído, pero era inútil, así que iniciaron complicados ritos en los que ejercitaban la amnesia. Se golpeaban hasta la muerte, abandonaban a los niños en los bosques. Con el paso de los años, no quedó más que un ejemplar chamuscado de la obra de Tusets. Nadie sobre la faz de la tierra era ya capaz de leerlo. Un disidente trató de invocar al fantasma de Borges. Éste se hizo el tonto, bajo su tumba.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;Robert Llopis, 2011 &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6070307125971898207?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6070307125971898207/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/feedback.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6070307125971898207'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6070307125971898207'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/feedback.html' title='FEEDBACK'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-1857844920781477544</id><published>2011-06-06T01:11:00.000+02:00</published><updated>2011-06-06T01:11:06.316+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>UN POCO DE PUBLICIDAD</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://0.gvt0.com/vi/DptkMB5ZWLQ/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/DptkMB5ZWLQ&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266" src="http://www.youtube.com/v/DptkMB5ZWLQ&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-1857844920781477544?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/1857844920781477544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/un-poco-de-publicidad.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1857844920781477544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1857844920781477544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/un-poco-de-publicidad.html' title='UN POCO DE PUBLICIDAD'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-8308902943948724137</id><published>2011-06-02T09:41:00.003+02:00</published><updated>2011-06-05T06:28:47.655+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>ME CAGO EN EL AMOR</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;ÉL&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;i&gt;Me cago en el amor&lt;/i&gt;. Tonino Carotone proclama tamaña estupidez con falso acento italiano, mientras imagino a su mujer estrujando a&amp;nbsp; un chihuahua contra su pecho ambarino, camino de Saint Tropez, oh, c’est l’amour, en un descapotable conducido por un pakistaní, dueño de una cadena de supermercados y de un bigote inquietante y horizontal. Pero esta imagen no me ayuda, no consigo alcanzar el karma irónico que tantas veces me ha redimido. Empieza a cansarme jugar con las imágenes, con las putas palabras. El cantante atrapado en el radiodespertador no se llama Tonino Carotone, sino Antonio de la Cuesta, y es burgalés, según averiguo en Internet. Todo es falso, salvo mi amor, y en estos momentos de sufrimiento y ausencia soy capaz de recrear a&amp;nbsp; mi &lt;i&gt;domina&lt;/i&gt;, musa digna de una genuflexión trovadoresca, aquella que ignora mi sufrimiento, que cree ser feliz sin saber que yo lo podría compartir todo con ella. Me he bajado todos los discos de Chris Isaac y sufro. Me he comprado un póster de Audrey Hepburn para rezar por las noches. Todo me hace digno de sus besos. &lt;i&gt;Clic, &lt;/i&gt;apago la radio y me tiendo sobre la cama. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;¡Ah, los besos, mágico contacto el de la almohada empapada en saliva! Ayer soñé de nuevo que la besaba y mi erección matutina no me ha parecido tan grotesca y molesta como ocurría en el seminario. Ahora es un signo de exclamación, un grito desesperado que busca un eco húmedo y acogedor que lo justifique. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;Soy especial, y ella lo notará. Tan solo queda esperar un momento de sincronía, una mirada que no se desvíe al compás de un gesto torcido. Poseo las armas, la trataré como una reina. Pondré a sus pies metáforas que conformarán un nuevo idioma. La miraré a los ojos y brotarán los versos. Disimularé en lo posible las imperfecciones de mi anatomía. Creeré que todos los espejos han sido robados de una feria. Usaré verbos en modo indicativo y pisaré con fuerza las baldosas amarillas cuando me acerque a su cuerpo. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;ELLA&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;Espera no encontrarlo en el rellano. Lleva un rato pegada a la mirilla, pero la mala suerte se rige por leyes funestas. Los recortes de revistas que adornan su carpeta serán la salvaguarda de sus pechos. &lt;i&gt;Justin Bieber, no me falles, protege mis curvas con tu flequillo&lt;/i&gt;. Está convencida de que él espera a oír el cierre de la puerta de casa para asomar de su caverna con aquella sonrisa tan desagradable que sólo su boca de rape puede esbozar. Lo peor de todo es aquel aroma empalagoso y rancio, a habitación cerrada, a humo y pañuelos sucios de esperma reseco. Apesta a ansiedad, por mucho que se empape en Nenuco. Le odia. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;No puede esperar más, llegará tarde a clase. Son sólo cuatro pasos hasta el ascensor, se arma de valor, abre la puerta, sube el volumen de su Ipod y empieza a mascar chicle a ritmo de siete octavas.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;ÉL&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;Soy consciente de mi locura, me recreo en ella. Ayer me dejé llevar por mi espíritu travieso. Bebí más anís de lo acostumbrado y entré al chat de poesía con un nick falso. Ojalá hubiera descubierto antes la red, me entretiene, me relaja. Me reí de todo aquel pelotón de mediocres, les demostré el patetismo de sus versos. Ensoñaciones de marujas que veían reflejada la luna en el fondo de sus fregaderos. Despojos masculinos que se envestían de una aureola de dureza urbana, en contraste con la flacidez de sus barrigas, mientras se masturbaban en charlas privadas. Frustraciones practicando esgrima sobre la delgada tabla del miedo.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&amp;nbsp;Sólo yo sé qué es el amor, más allá de los versos, de las convenciones heredadas. Conozco los referentes, no me habléis de Nabokov, es demasiado obvio. Esperaré la caída de Dido con los brazos abiertos. Pedante de mierda…&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;ELLA&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;i&gt;Hijo de perra me esperabas lo sé no tienes nada mejor que hacer no pienso mirarte me das asco como te acerques te escupo a la cara cerdo puta mierda de ascensor no puede ser más lento mañana bajo por las escaleras aún quedan cinco pisos qué asco hueles cerdo no me mires Bisbal defiéndeme.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;ÉL&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;Es una situación tan tópica que no puedo evitar sonreír. Imagino la avería, el ascensor varado entre dos pisos, la escena recreada tantas veces bajo las sábanas. Su sonrisa nerviosa, el calor sofocante. Inevitable, todo se desencadena, el tacto de sus labios carnosos, mi miembro erecto, los jadeos sofocados&amp;nbsp; con una mano temblorosa, las bragas tensas entre sus tobillos, como una bandera blanca. &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ― Qué, ¿de exámenes?&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;b&gt;ELLA&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;i&gt;Examen el que me estás haciendo cerdo vete a tu casa a meneártela.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; ― Sí.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;Las puertas se abren. Planta baja. Dante y Beatriz han bajado a los infiernos. Se despiden brevemente. Ella sale presurosa a la calle. Él la sigue hasta la esquina, enciende un cigarro, da media vuelta y vuelve al edificio. Entra en casa. Se dirige a la cocina y coge un cuchillo. Con él, pela una patata y, poco a poco, la talla hasta conseguir una figura toscamente antropomorfa. La besa en la cabeza y arranca a llorar.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;Ningún corifeo proclama tamaña tragedia.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: center; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="mso-layout-grid-align: none; mso-pagination: none; text-align: justify; text-autospace: none;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-8308902943948724137?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/8308902943948724137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/me-cago-en-el-amor.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8308902943948724137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8308902943948724137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/06/me-cago-en-el-amor.html' title='ME CAGO EN EL AMOR'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4880723065390030306</id><published>2011-05-05T00:37:00.002+02:00</published><updated>2011-05-05T00:40:49.161+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>DE ANO, ANILLO</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 10pt; line-height: 200%;"&gt;(Una chorrada tolkineana para el taller de El Bremen)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 10pt; line-height: 200%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-xIDHgVrodPc/TcHVDRTgoTI/AAAAAAAAALs/KN11hY8TGKc/s1600/hobbit.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="222" src="http://2.bp.blogspot.com/-xIDHgVrodPc/TcHVDRTgoTI/AAAAAAAAALs/KN11hY8TGKc/s320/hobbit.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 10pt; line-height: 200%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman";}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Cuando Ferdinando Soto acabó de vomitar, le pareció que las carcajadas de los enanos seguían resonando en las entrañas de la montaña a &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;la que estos le habían conducido para abandonarle a su suerte. Parecía una mala jugarreta del destino que alguien como él, aferrado a las tradiciones de los medianos, que convertían en imprudencia traspasar la frontera invisible que marcaba la vista desde la plaza central de Hobbiton, fuera a acabar sus días en el mismo lugar en el que el legendario Bilbo Bolsón había corrido tantas aventuras. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Y aunque su naturaleza era resistente y sufrida como la curtida planta de sus pies cubiertos de pelo, Ferdinando no podía dejar de pensar que sobrevivir a aquella experiencia no había sido más que un espantoso interludio, una broma de mal gusto antes de desfallecer por completo, perdido en la oscuridad de aquella garganta laberíntica, en la que iba a encontrar una muerte estúpida y humillante.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Hasta ahora no se le había pasado por la cabeza la posibilidad de estar siendo víctima de la trapacería de los enanos. Y lo que más le costaba asumir era el hecho de haber desatendido las advertencias de sus amigos y familiares, que le habían rogado encarecidamente que prestara oídos sordos a las proposiciones comerciales de aquella raza dura y artera. Se reconocía ridículo en su pretensión de trascender, de alcanzar la fama legendaria de los Bolsón. Y sospechaba que todos los objetos que le habían hecho recopilar para llevar a cabo su proyectada gesta habían sido producto de las retorcidas ocurrencias de aquellos malditos barbudos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Porque no tenía sentido alguno que para viajar hasta &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;la   Montaña&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt; Solitaria&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;, ahora que los hombres campaban a sus anchas por &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;la   Tierra&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt; Media&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt; y habían aplicado con eficacia las técnicas de deforestación de los orcos para construir calzadas intercomarcales, tuviera uno que ir ataviado con atavíos élficos, bastones mágicos, y aquellas insípidas lembas de imitación que ni sabían, ni saciaban. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Aquel tipo de viajes, ahora lo tenía claro, servían para poner a prueba la viabilidad de las transacciones comerciales entre las distintas partes del mundo conocido. Los hombres, avezados en el uso de la espada, pero torpes en el campo de las letras o los negocios, dependían de la estrategia de los enanos para establecer un sistema satisfactorio de distribución de las riquezas que creían atesorar. Porque los auténticos vencedores tras la caída de Sauron habían sido los usureros. Desaparecidos los elfos en las lejanas orillas del Oeste del Mundo, y con ellos su lánguida altivez de raza antigua, los humanos quedaron a expensas de la codicia de la fornida raza de Balin. La reconstrucción de las grandes ciudades como Minas Tirith exprimió las arcas del reino, exiguas tras décadas de una guerra que había asolado los campos y por el temor a un posible resurgimiento del Señor Oscuro, que convirtió en peligrosos todos los caminos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Pero Ferdinando Soto sospechaba que no sólo había existido un propósito comercial en el periplo que acababa de protagonizar, sino una sed de venganza tan cruel como infantil por parte de los enanos, que odiaban a los hobbits no sólo por ser más altos que ellos, con el odio que se reservan los mediocres entre si, sino por haber sido los grandes protagonistas de la gesta del Anillo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Las sugerentes promesas que le habían formulado los enanos en sus visitas a la&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;vieja taberna del Pony Pisador habían girado en torno a las posibilidades de recuperar fama y renombre para &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;La Comarca&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;, y para su linaje, con la consecución de una nueva proeza, en la que el manjar prometido era el gran tesoro del descendiente del Gran Gusano, el dragón Smaug. Raza de titánicos reptiles alados, el último dragón sobrevivía en el corazón de la Montaña Solitaria, a expensas de que el enésimo héroe o ladrón consiguiera traspasar sus laberínticas entrañas y la coraza escamosa de la fiera. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Acabó haciéndoles caso y fueron largas y numerosas las peripecias hasta lograr su objetivo. La peste. Fue la peste la que le devolvió a la realidad. Tenía la sensación de que nunca iba a poder librarse de aquel olor nauseabundo, que le iba a cubrir de forma indeleble, convirtiéndose en la prueba irrefutable de la ignominia que acababa de cometer. Los enanos le habían convencido de entrar a solas en la cueva del tesoro, bajo la penumbra rojiza que producía el resuello del dragón. Las indicaciones habían sido claras. Según ellos, el reptil era incapaz de percibir el olor corporal que desprendían los medianos, una falacia que creyó a pies juntillas y que le infundió el coraje suficiente para colarse en el cubil de la fiera. El gran anillo de oro. El objetivo de todo aquel viaje era buscar y traspasar gran anillo de oro membranoso, que daba acceso a la sala en la que se encontraba el último de los Silmarils, el cristal que el mismo Beren había llevado sobre la frente, portador de la luz del Oeste… Pero encontrado y ultrapasado el dorado umbral que daba acceso a aquella joya de otro mundo, nacida de la luz del Árbol Blanco, Ferdinando Soto no encontró más que una oscuridad nauseabunda que le envolvió y de la que no pudo escapar hasta pasadas varias horas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Inmerso en aquel encierro carnoso, pudo oír no sólo los gemidos de placer de la bestia, que aumentaban cada vez que el mediano se esforzaba por salir braceando como si tratara de evitar ahogarse en las aguas del río Brandovino, sino las amortiguadas carcajadas de los enanos, que irrumpieron al instante en la sala para empezar a cargar los numerosos tesoros que se encontraban esparcidos por doquier. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;―Te conseguimos el juguete que buscabas para saciar tu placer insatisfecho, lagarto afeminado, es justo ahora que recaudemos lo convenido. Como te profetizamos, tan solo tenías que mostrar tus accesibles posaderas, doradas por el polvo de oro que te sirve de lecho y esperar el advenimiento del mediano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;― Justo es que obtengan los señores enanos lo acordado ― rugió la voz del dragón, con un leve tono de satisfacción. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Cuando, muchos años más tarde, los jóvenes hobbits le pedían a Ferdinando que les contara la historia de cómo había conocido al último dragón, les reprendía por creer en viejas leyendas y seguía envuelto en el humo de su pipa, asegurando que él jamás había salido de los amables confines de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;La Comarca.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Robert Llopis, 2011 &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4880723065390030306?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4880723065390030306/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/05/de-ano-anillo.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4880723065390030306'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4880723065390030306'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/05/de-ano-anillo.html' title='DE ANO, ANILLO'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-xIDHgVrodPc/TcHVDRTgoTI/AAAAAAAAALs/KN11hY8TGKc/s72-c/hobbit.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6359411454688892448</id><published>2011-04-29T11:10:00.001+02:00</published><updated>2011-04-29T11:37:15.421+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>La Noche de los Libros en La Independiente</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://0.gvt0.com/vi/lPde-mGDLzQ/0.jpg" height="266" width="320"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/lPde-mGDLzQ&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266" src="http://www.youtube.com/v/lPde-mGDLzQ&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://0.gvt0.com/vi/3xh6hBeaa5Q/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/3xh6hBeaa5Q&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266" src="http://www.youtube.com/v/3xh6hBeaa5Q&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;O cómo recitar poemas en polaco en el centro de Madrid, mientras Messi hace de las suyas y salir indemne del evento. Creo que me salvó de la quema la rubia presencia de Aroa Moreno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6359411454688892448?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6359411454688892448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/04/la-noche-de-los-libros-en-la.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6359411454688892448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6359411454688892448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/04/la-noche-de-los-libros-en-la.html' title='La Noche de los Libros en La Independiente'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-1546398954846245032</id><published>2011-04-23T05:30:00.000+02:00</published><updated>2011-04-23T05:30:19.968+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>INSOMNE</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-3JHu5LaFZ3Q/TbJHrMF0tyI/AAAAAAAAALo/m-7O6qQXW2Y/s1600/bacall.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="213" src="http://1.bp.blogspot.com/-3JHu5LaFZ3Q/TbJHrMF0tyI/AAAAAAAAALo/m-7O6qQXW2Y/s320/bacall.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cama está deshecha por este insomnio inesperado de 1 x 0, mientras las procesiones duermen el sueño de los justos, a resguardo de una lluvia vencedora. Madrid sigue vivo a pesar de todo, en el sonido brusco de una persiana que quebranta la quietud del deslunado, en los tacones sonando indecisos en el piso de arriba y unas voces amortiguadas que preludian el pecado de la carne. Trato de fingir desinterés, concentrarme en la imagen imposible de Lauren Bacall&amp;nbsp; mendigando silbidos por las calles de Lavapiés.Sueño con fijar un momento de belleza, pensar en su blancura para fundirme en negro. Empapado por el sonido de la lluvia, alcanzo a escuchar el gemido de una mujer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-1546398954846245032?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/1546398954846245032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/04/insomne.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1546398954846245032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1546398954846245032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/04/insomne.html' title='INSOMNE'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-3JHu5LaFZ3Q/TbJHrMF0tyI/AAAAAAAAALo/m-7O6qQXW2Y/s72-c/bacall.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4940308673625789798</id><published>2011-04-15T20:10:00.001+02:00</published><updated>2011-04-18T22:56:58.325+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>ACÚSTICO CÁUSTICO</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style';"&gt;Sin  ella, no me queda nada más que la mortaja de algodón en la que me  arropo todas las noches, la búsqueda inerte de una analgesia que  entorpezca los engranajes del remordimiento. Me envuelvo sin rechistar  en las hebras deshechas de las partituras que nunca escribiré, con la  sensación de que nunca he sido capaz de postergar, de transmitir la  tensión de la fibra que une mi estómago y mi garganta. Por mucho que se  empeñen otros en afirmar lo contrario, el arte se me quedó corto. Así  que no entiendo su insistencia, ese empeño en que siga actuando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style';"&gt;Marga  murió hace un par de meses, sin avisar, con la crueldad con la que nos  abandonan las personas queridas, arrojándome al absurdo de una vida  llena de palabras que no llegué a sacar del bolsillo. Recuerdo cuando le  canturreaba en voz baja los viejos temas, los que algunos piensan que  aún resuenan en el Penta y que ahora quisiera olvidar. Cantaba a mi  amada con un disfraz ajado de trovador, hecho de retales, como si  buscara en su mirada la confirmación de que yo aún no estaba acabado, de  que era capaz de dar la cara sobre un escenario, o peor aún, de asumir  que las letras de mis canciones me resultaban extrañas, ajenas, parte de  un pasado del que nunca supe desprenderme. Le cantaba como el niño  moribundo que siempre he sido, el mismo que se ha negado a crecer,  aferrado a una liana desde la que nunca se ha atrevido a saltar. Ahora  no tengo dudas: sin ella estoy acabado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style';"&gt;El  último concierto no tuvo otra motivación que el dinero, no voy ahora a  embozarme en un orgullo que nunca he tenido. El reconocimiento halaga a  cualquiera, pero bajo aquel repentino interés de los medios podía  percibir el tufo dulzón de las flores del cementerio. Acostumbrado a  estudiar el miedo en mi propia mirada, nadie era capaz de engañarme.  Reconocía en los ojos de la gente que trataba de apoyarme una pena que  me humillaba, o peor aún, esa mezcla de ignorancia y admiración con la  que muchos se conducen, tan propia del ser humano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin: 0cm 0cm 10pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Bookman Old Style';"&gt;Aparqué  el lirismo y al final encontré fuerzas para enfrentarme al público, a  esa bestia amalgamada en un único rostro complaciente, satisfecha por mi  presencia sobre las tablas. Y pude percibir en cada acorde el amargo  regusto de la lástima en sus sonrisas. Abandonada la poesía, tuve que  renunciar a la dignidad y pensar sólo en los beneficios, en retomar mi  más eficaz huída hacia adelante. No todos eran viejos camaradas. Había  gente joven, que reivindicaba la libertad de un Madrid maniatado, la  nostalgia imposible de una Movida que tenía poco de romántica. Han  abandonado los esqueletos de los vampiros sobre las calles y soy el  último superviviente de una raza, expuesto sobre el altar del buen  rollo. De nada me ha servido ser un chico frágil y quebradizo que  componía himnos generacionales. Estoy solo ante la multitud, quien sabe  si ante la historia. Y esta noche, de regreso a una casa vacía, no  pienso más que en envolverme de nuevo en el algodón, en acelerar el  proceso, envidiando la facilidad con la que estallan los globos bajo la  leve presión de la aguja. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4940308673625789798?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4940308673625789798/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/04/acustico-caustico.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4940308673625789798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4940308673625789798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/04/acustico-caustico.html' title='ACÚSTICO CÁUSTICO'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-1830530688802896908</id><published>2011-03-31T00:50:00.002+02:00</published><updated>2011-03-31T00:50:30.671+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>HERENCIAS Y CARENCIAS</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman";}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;No pretendo acomodarme en el conformismo, pero tampoco quiero que puedan pensar que me acostumbro a la queja, &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;a esta pose de fingido desinterés por todo lo que ocurre en la casa. Así que me conviene tener mucho cuidado a la hora de sacar a la luz ciertos asuntos que me agravian. Desde siempre, papá ha tenido sus preferencias claramente establecidas y Margaret estaba entre ellas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Esta humillación heredada por el simple hecho de haber nacido en segundo lugar, tan solo puede resarcirse con un matrimonio que convenga a mis intereses. No sólo porque ella es la heredera, sino por una suerte de afán protector que no acabo de entender, porque la saga familiar estaría a salvo conmigo. Soy una mujer refinada, pero también sana y fértil, como un campo a la espera de simiente. En cambio, los problemas de salud por los que ha pasado Margaret desde que nació la han convertido en lo que es, una mujer huera y quebradiza a la que nadie pretende.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;No tengo la culpa de ser más joven y agraciada que ella, ni necesito la opinión de ningún pretendiente para delimitar las notorias diferencias que existen entre nosotras. Pero tampoco merezco que se me relegue a otras tareas que nunca he aceptado por mis virtudes, cuando ella hace gala de sus defectos, tal vez para recabar la conmiseración del resto de integrantes de la familia, e incluso de la servidumbre. El respeto y el merecimiento hay que ganárselo no sólo desde la cuna.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Es por todos sabidos que cuando papá organiza una partida para practicar la caza del zorro ella se esconde en la habitación, moqueando con su nariz ganchuda, temblando bajo las sábanas, envuelta en su tufo a rancio, cubierta por ese temor atávico que siente por los desconocidos. Como si pudieran interesarse en ella, la mártir ilusa de una belleza que nunca le fue concedida. &lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;A mí no me engaña: utiliza el pretexto de su salud quebradiza para no quedar en notoria desventaja ante las constantes lisonjas que regalan los invitados a la cacería.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Cuando los perros avistan la rojiza estela de la cola del zorro, me sumerjo en los gritos de los hombres, en el relinchar de las bestias y el sonido de las cornetas y grito de rabia sin que nadie se dé cuenta. Galopo sobre mi yegua favorita y siento cada guijarro bajo los cascos que golpean el suelo y cada golpe de los cascos contra el suelo me hace sentir viva, consciente de que el auténtico trofeo no es la piel del animal, que muchos de los cazadores entregarían todo lo que poseen por verme desprendida de mi ropa, por admirar cómo se desliza por mi cuerpo hasta caer a tierra, por ceder a la arrogancia de la desnudez que se sabe deseada. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11.0pt; line-height: 200%;"&gt;Sé que mientras cabalgo en pos del zorro, la comadreja espera en la casa, se esconde en su guarida, esperando el momento en el que algún viejo sin escrúpulos o un joven forzado por la decadencia de su linaje pida la mano estéril de una heredera que no tardará demasiado en toser sangre. Pero aunque mi montura es la más fuerte y fogosa de toda la campiña, sé que justo en los límites que marcan nuestras posesiones hay un seto que no puedo saltar. La severa disciplina de mi padre me mantiene ligada a unas tierras que jamás serán mías. Y juraría sobre la tumba de mi madre que algún día acabaré con esta injusticia, si no fuera porque temo que ésta me maldiga de forma injusta desde la sepultura, enfurecida por retener sin quererlo el corazón de aquel que la amó en vida, tanto como yo odio mi naturaleza y condición, que me han hecho heredera de una pasión impropia, mientras mi hermana se pudre a la espera de una soledad cargada de riquezas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-1830530688802896908?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/1830530688802896908/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/03/herencias-y-carencias.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1830530688802896908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1830530688802896908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/03/herencias-y-carencias.html' title='HERENCIAS Y CARENCIAS'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-581571419771250738</id><published>2011-02-17T21:14:00.000+01:00</published><updated>2011-02-17T21:14:07.410+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>AL ESTE DEL MAL</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !mso]&gt;&lt;img src="http://img2.blogblog.com/img/video_object.png" style="background-color: #b2b2b2; " class="BLOGGER-object-element tr_noresize tr_placeholder" id="ieooui" data-original-id="ieooui" /&gt; &lt;style&gt;st1\:*{behavior:url(#ieooui) }&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman";}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Dedicado a Mr. JuanRa Diablo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Por mucho que pueda ahora lamentarme, de nada va a servir en este infierno al que he sido relegado. Y si existe algún tipo de justicia que pueda entender mis motivaciones, no será la que aplican los falsos servidores de Dios, los mismos que me han dado la espalda para salvaguardar sus intereses jerárquicos. Quien osa acusarme no puede sino hablar desde la ignorancia, pues no hay mayor mortificación para la carne que explorar las tentaciones a cuyo dictado me someto. El camino que recorro desde hace años es un largo proceso de purga que me llevará un día a aislar al diablo, encadenado a la culpa que yo mismo me impongo, y no a aquella otra con la que me han querido apartar del rebaño. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Llevo meses en esta costa infecta, rodeado de mosquitos e ignorantes. Estoy harto de comer siempre lo mismo, de entender siempre a medias el mal francés de los campesinos. El inmenso arrozal que se extiende por todas partes se me antoja un aborto arrojado por el mar, fijado en el horizonte por el fango y las plantas. La comida es repulsiva, a base de anguilas y arroz y&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;no puedo dejar de pensar en mi infancia, &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;en la tierna carne de los animales que ayudaba a matar a mi madre con mis propias manos. Recuerdo aquel leve quejido, que no me resultaba en absoluto desagradable, la sangre manando de sus hocicos, el último estertor que saciaba mi curiosidad. Pero en esta tierra no hay más que alimañas, y prefiero muchas veces santificar mi cuerpo con el ayuno, ya que mi abandono sabe a podredumbre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;A los nativos no les interesa nuestro dios y hace tiempo que he abandonado la idea de leerles &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;la  Biblia. Me&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt; pregunto qué interés político habrá empujado al arzobispado a tratar de difundir el evangelio por estas tierras. Los dos soldados asiáticos que se encargan de mantener la calma entre los aldeanos se pasan el día jugando a las cartas y bebiendo licor de arroz y siempre que paso a su lado se ríen en mi cara, sin guardarme respeto alguno. Sospecho que son mis carceleros. Tal vez debería volver a vestir los hábitos, pero el calor y la humedad son insoportables y al fin y al cabo no voy a engañar a nadie. No soy más que un sacerdote en el vientre de una ballena gigantesca, varada en un país que no debe haber cambiado&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;en siglos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;No ha sido mi caso. El paso de los años ha ido cribando mis apetencias, hasta que quedaron las más, por así decirlo, turbias o mal consideradas por los hipócritas que me han exiliado. Negar al diablo es dar la espalda a Dios. Y mi vía de conocimiento ha sido tratar de encontrar su rostro.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Tuve la suerte de que el segundo esposo de mi madre costeara mis estudios de teología en Turín, una ciudad en la que el más ortodoxo catolicismo se las tenía que ver con las artes ocultas de algunos grupos de librepensadores que jugaban a disfrazarse de satanistas. O al menos eso pensaba yo desde mi escepticismo, que no encubría sino las ansias que tenía por introducirme en aquellas logias secretas. Porque cuando mi curiosidad se ensució con sangre, no pude sino reconocer que aquello que buscaba se encontraba más cerca de lo que podía sospechar. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Como aún no me habían ordenado sacerdote y considerando que aquellos años eran los únicos en los que me iban a ser lícitos disfrutar del goce de la carne, empecé a frecuentar ambientes poco acostumbrados para alguien de mi formación y futura carrera eclesiástica. Pero temeroso de ser reconocido en una ciudad que me resultaba pequeña, cambié de estrategia. Tenía que huir de la tentación que pudiera satisfacerse con facilidad, de acabar enterrado entre las piernas de una ramera que pudiera más tarde delatarme.&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Fue por eso que escogí una víctima más débil y propicia para apagar mi sed de mal. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify; text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Uno de los alumnos más veteranos del seminario me confesó una noche en la que el vino había corrido más de la cuenta que tenía encuentros ilícitos con un joven, casi un niño,&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;de la ciudad. Al parecer, aquella relación hacía peligrar su futura carrera en el seno de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;la Iglesia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;, porque el chico había resultado más avispado de lo que correspondía a su edad y había empezado a chantajearle. Como compañero de vocación y amigo, me presté a ayudarle y concerté una cita con el pequeño chantajista. Me sobraba dinero y curiosidad para explorar el fondo del alma de aquella criatura, y ya en el primer encuentro sellé sus labios con el dinero suficiente para que se olvidara de mi amigo. Lo consideré mi proyecto secreto, un ensayo de mi futura labor como pastor de hombres. Exploré sus debilidades y sus miedos de forma tan sutil, que en menos tiempo del que esperaba, le tenía suplicando mi presencia, sin pedir ni una mísera moneda. Pude con él aprender la deliciosa sensación de dominio que provoca dosificar el dolor como limosna. Me rogaba que le azotara, que escupiera sobre su rostro. Y no había noche en la que no acabara llorando de rodillas ante mi cuerpo desnudo, pidiendo una clemencia que nunca le concedía. En su cuerpo, castigaba mis pecados. Y hasta que no sentí un día crujir las vértebras de su cuello bajo la presión de mis dedos, no di por liberada su alma. Al fin y al cabo, pasaba a mejor vida y le alejaba de las miserias de un mundo en el que nadie le iba a echar de menos. No era sino un desarrapado que había recibido la recompensa del descanso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Fue mi primera tentativa de alcanzar la paz a través del conocimiento del mal. Cada vez me costaba más entender los mecanismos que movían los hilos del pecado, ya que los actos que cometía resultaron menos aberrantes y más comprensibles. No eran nada comparados con las guerras e intrigas que recorrían las tripas infectas de &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;la  Santa Madre&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt; Iglesia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Y ahora yo, el último santo a la espera del Apocalipsis, exiliado en una tierra extraña, me enfrentaré al diablo en la última contienda. Y cuando los soldados encuentren el cuerpo del niño que me acompañaba en mis paseos flotando en el arrozal, sé que no entenderé las palabras con que me acusen, que no serán estas sino el lenguaje torcido del Averno.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Robert Llopis, Febrero 2011 &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-581571419771250738?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/581571419771250738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/02/al-este-del-mal.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/581571419771250738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/581571419771250738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/02/al-este-del-mal.html' title='AL ESTE DEL MAL'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-8224252060320417147</id><published>2011-02-14T21:33:00.003+01:00</published><updated>2011-02-14T22:03:41.295+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>CUPIDO A LA SAL</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&amp;nbsp;(recuperando un viejo texto, de los tiempos de es.humanidades.literatura)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;b&gt;INGREDIENTES&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Un Cupido&lt;br /&gt;Sal, mucho vinagre, paciencia y tapones para los oídos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;OBTENCIÓN&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Antes que nada, creemos conveniente dar una serie de consejos para facilitar la obtención de un hermoso Cupido de entre 20 y 30 kg de peso. Recomendamos al cazador novicio situarse en las inmediaciones de un parque público armado de una red y un bate de béisbol y esperar con paciencia la llegada de alguna pareja de presuntos enamorados (los síntomas son claros: tendencia al contacto físico en sustitución de una expresión oral que, de producirse, se caracteriza por una exuberancia manifiesta de diminutivos). Localizados los amantes, debemos estar atentos al inicio de su más que segura actividad amatoria. Entre arrumacos y abrazos más propios de un cefalópodo que de una persona cabal, sus corazones desbocados emitirán, a modo de morse, una serie de sonidos intermitentes que reclamarán la atención de nuestro deseoso diosecillo. Ensimismados en el fragor de la batalla y en el tránsito de fluidos salivales, la pareja no advertirá la presencia de la alada presencia que les observa desde una distancia prudencial.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;Ahí le tenemos, el alado malhechor dispuesto a engarzar con su saeta sístoles y diástoles en singular catástrofe; conocemos las consecuencias: promesas con visos de eternidad y anillos de compromiso que tiñen de verde los dedos y los anhelos al poco tiempo de ser regalados. Es en el momento en el que Cupido se concentra en apuntar hacia su objetivo cuando aprovecharemos para propinarle un certero batazo de béisbol en la coronilla a la vez que cantamos “Singing in the rain”. Al saco y a la cazuela.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;ELABORACIÓN&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;b&gt;&amp;nbsp;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Como la materia prima es caramelizada de por sí, la adobaremos a conveniencia para rebajar su natural dulzura. Así pues,&amp;nbsp; mantendremos a nuestro Cupido, previamente desplumado, sumergido en un barreño con diez litros de vinagre. Las plumas las podemos reservar aparte como ornamento del plato o bien para venderlas a escritores de noble corazón por un precio razonable. Con la maceración en vinagre nos aseguraremos de que queda bien limpio de cualquier resto de edulcorante epistolar que le hubiera quedado incrustado en la mollera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;br /&gt;Mantener en el frigorífico durante unas diez horas. Ignorar el pataleo proveniente de la puerta de dicho electrodoméstico. Transcurrido ese tiempo, calentaremos el horno a 350 grados y engrasaremos una bandeja con manteca y aceite de oliva. Salpimentar a conveniencia y envolver al bebé-pajarraco con los fragmentos más subidos de tono de cualquier novela de Henry Miller. También podemos decorar el lomo con unas tiras de versos de Bukowski. Pero lo más importante es cubrirlo todo de una gruesa capa de sal gruesa, lo más gruesa y soez posible (podéis encontrarla en cualquier taberna portuaria al módico precio de un insulto y cuatro dientes rotos).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%;"&gt;&lt;span lang="CA"&gt;&lt;br /&gt;Ensartaremos a Cupido con sus propias saetas a modo de parrilla&amp;nbsp; o  pinchito moruno sin olvidarnos de cerrar su boca con una manzana untada en curare al más puro estilo Blancanieves. Así nos aseguraremos de que el fuego de su verbo no reviva con el calor del horno. Un Cupido no muere con facilidad y nunca podemos estar del todo seguros de su silencio. La cocción dura entre dos horas y toda la eternidad, dependiendo de la crueldad del cocinero. Ir pinchando de vez en cuando hasta asegurarse de que no queda ningún resto de azúcar en el interior. Una vez listo, retirar, cortar en finas lonchas en forma de corazón y entregar a los perros. Si éstos empiezan a comportarse como La Dama y el Vagabundo, echarlos a patadas de casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-8224252060320417147?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/8224252060320417147/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/02/cupido-la-sal.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8224252060320417147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8224252060320417147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/02/cupido-la-sal.html' title='CUPIDO A LA SAL'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-8895196951043374057</id><published>2011-02-03T23:05:00.004+01:00</published><updated>2011-02-07T10:40:49.978+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>A LA SOMBRA DEL SOL DE FRANCIA</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;span lang="ES-TRAD" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-size: 12pt;"&gt;Relato para el taller del Bremen, con el tema "el circo". &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;A LA SOMBRA DEL SOL DE FRANCIA&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Cuando el concejal de cultura nos comunicó que aquel año no iban a contar con nosotros, Silvestre rugió en su jaula, anticipando el sonido de sus tripas ante las penurias que se avecinaban. Desde hacía veinte años, pasábamos el invierno afincados durante casi tres meses en el recinto ferial del pueblo, cabeza de partido lo suficientemente grande para atraer a público de los alrededores y con un alma lo bastante rural y cerril&amp;nbsp; para que a estas alturas del siglo nuestro circo les pareciera un espectáculo digno de ser contratado.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;La arribada al pueblo suponía una auténtica puesta a punto. La gran carpa se convertía entre semana en un taller en el que se reparaban los materiales deteriorados y se ensayaban nuevos números ante la mirada impasible de los enanos, cuyo éxito estaba garantizado de nacimiento. Era aquel un periodo de tiempo lo suficientemente largo para que los niños de los artistas retomaran cierta normalidad escolar y algunos de los adultos gozaran de tiempo libre para ampliar su vida social.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Por mucho que trataran de disimularlo los payasos polacos, desde que el Circo Krosty empezó a frecuentar aquellas latitudes, el porcentaje de niños rubios nacidos en el pueblo había aumentado de forma sospechosa. Y es que bajo las bromas y el maquillaje, se escondía la atormentada condición de unos hombres condenados a vivir como nómadas de grandes zapatos, a estar en un eterno segundo plano, ya que las mujeres de la compañía sentían predilección por los forzudos y trapecistas.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Como recurso para aliviar su soledad y la ineludible tristeza del comediante, los payasos se encargaron de hacer correr por la población rumores acerca de la correspondencia entre la supuesta longitud de sus pies y la de partes muy específicas de su anatomía, de dimensiones no menos ficticias.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Hasta aquel invierno, la relación entre ambos mundos era cordial y discurría sin disputas. Los cetrinos hombres del pueblo acompañaban a sus sonrientes mujeres y rubicundos hijos a ver el mayor espectáculo del mundo y las gradas de la carpa se llenaban en cada función. En verdad, muchos de los asistentes repetían, porque era cosa inusual en aquellas latitudes encontrarse en presencia de artistas y las mujeres insistían en volver, para contemplar en emocionado silencio cómo sus hijos se reían de los payasos que los habían engendrado. Las oes que formaban los boquiabiertos espectadores eran sinceras, fruto de la fascinación que provocaban las piruetas de los acróbatas, gimnastas descartados en su juventud de los equipos olímpicos soviéticos; el sempiterno doble salto mortal del trapecista italiano que nunca se atrevía con un triple porque había visto a su padre morir en el intento; o las espantosas costillas del escuálido Silvestre, el león del circo con nombre de minino, convertido en un arpa de famélico rugido. No hubo problema alguno hasta la aparición de aquellos cursis franceses.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Pese a la aceptación que tenía nuestro espectáculo por aquellas tierras, la fama de la compañía francesa que había revolucionado el mundo del circo llegó a oídos de la corporación municipal, que ante la llegada de las elecciones, quiso gastar gran parte del presupuesto destinado a la reforma de la biblioteca en la contratación de un circo francés artístico, conceptual y de relumbrón.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Aquel iba a ser el acontecimiento cultural más relevante en la comarca desde la transformación de la piscina municipal en cine de verano. No importaba que la práctica totalidad de público fuera incapaz de asimilar el aparente mensaje simbólico de aquel carrusel de danzas y mallas resplandecientes, el cuidado detalle de ropajes y accesorios que pasaría desapercibido entre los ceños fruncidos de los lugareños. Ellos eran los galos, nosotros los malos.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;El director de la compañía francesa se frotaba las manos. Lejos quedaba la noche en la que, tras haber visto la película Amelie y haber ingerido un kilo de scargots acompañados de un mal caldo provenzal, tuvo su particular epifanía al ver a su amante ruso evolucionar desnudo por la sala al compás de un viejo vinilo de Jean Michel Jarre. Fusionaría todas las artes y colores para dar al mundo el espectáculo que se merecía. Como polillas engañadas por una luz engañosa, público y crítica acordaron que aquello era arte, magia, belleza en movimiento.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;La noche de la defenestración, nuestra compañía llevaba instalada casi una semana en el pueblo de al lado. Los nervios estaban a flor de piel y todos temíamos por nuestro destino, ya que los gastos de mantenimiento eran elevados y no podíamos desatender a Silvestre, que era el principal reclamo del espectáculo. A pesar de haber sido acogidos por la población rival como exiliados, a la hora de la verdad nuestra taquillera se pasaba las horas bostezando y no llenábamos siquiera la mitad del aforo.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Los enanos, de consabida naturaleza dictatorial, desempolvaron sus bigotes postizos y la casacas napoleónicas y fueron los primeros en quejarse por lo que consideraban una mala gestión de los recursos. Querían más protagonismo, así que entre el director y yo hicimos amago de aplacar el hambre del león con uno de ellos, un pequeño incidente que acabó con la dimisión de parte de la trouppe, escandalizada por nuestra política de control de costes.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Por suerte, la sangre no llegó al río, aunque sí el circo gabacho Los franceses no contaban con el insatisfecho furor de las féminas del pueblo, que rechinaban los dientes y cruzaban las piernas ante la ausencia de sus solícitos payasos. Justo en mitad de un número en el que un hombre disfrazado de luna plateada se contoneaba agitando su pelvis cornuda ante los espectadores, a la vez que un coro de sirenas cantaba con voz aflautada, una de las mujeres susurró al oído de su marido que aquella luna priápica le había guiñado el ojo. Fue más que suficiente.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Como encargado del cuidado de los animales,&amp;nbsp; o limpiador de la mierda de las jaulas, aquella noche me disponía a dar de beber al rucio pintado que utilizábamos como cebra africana, llevándolo hasta el río que pasaba junto a nuestras instalaciones. Entremezclado con el rumor de las aguas escuché unos sonidos guturales y afrancesados que no llegaban a grito, de tan delicados. Corrí hasta la orilla y contemplé cómo la corriente arrastraba los restos de lo que parecía una carpa destrozada. Un joven cubierto de purpurina trataba de evadirse de un saco en el que lo habían metido, agitando sus delgados brazos en busca de ayuda, mientras era arrastrado por la corriente. Fui listo en mi ignorancia y quise entender que aquello formaba parte de un espectáculo cuyo significado se me escapaba. Pura escenificación de las vicisitudes del artista en el transcurso de la vida. Nada al alcance de mi dura mollera. Así que sonreí para mis adentros y regresé para dar la buena nueva a los payasos, silbando La Marsellesa por el camino.&lt;/span&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;br style="font-family: Verdana,sans-serif;" /&gt;&lt;span style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Robert Llopis +denuit revision&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-8895196951043374057?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/8895196951043374057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/02/la-sombra-del-sol-de-francia.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8895196951043374057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8895196951043374057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/02/la-sombra-del-sol-de-francia.html' title='A LA SOMBRA DEL SOL DE FRANCIA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-5866257009328921667</id><published>2011-01-29T00:30:00.002+01:00</published><updated>2011-01-29T00:33:12.378+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>TU CAJÓN DESASTRE</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Esmarelda Villalobos, los ojos de la taxista requiriendo la muerte a lametones sobre la piel del boxeador. Me llevé esa imagen atrapada entre acordes de Depeche Mode, aquella noche de conciertos y desconciertos, o del sublime acierto de empezar a conocerte. &amp;nbsp;Y luego la música, siempre la música como banda sonora de una película que no acaba de proyectarse, o de aquella otra que, tantas veces expuesta, arde cansada de girar sobre el mismo eje. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Tom Waits puede lamentar no alcanzar el terreno más alto con su voz trepanada sólo porque existe como alegre contraste alguien que es tan solo una chica que quiere ser adorada por unas rosas de piedra. Y no hay espinas sin fragilidad en esta tierra de confusión. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Sabedora de que no hay recuerdo sin melodía, la nostalgia es una anciana de sonrisa engañosa que sabe abrir las cancelas adecuadas. Gracias a la música, los corazones de barro volverán a gestar la primera palabra, sus primeras ensoñaciones, aquellos anhelos balbuceantes, bajo una melodía que aún es capaz de desnudar la piel cuarteada que los recubre. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-5866257009328921667?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/5866257009328921667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/01/tu-cajon-desastre.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5866257009328921667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5866257009328921667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/01/tu-cajon-desastre.html' title='TU CAJÓN DESASTRE'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-5066368196090020593</id><published>2011-01-25T22:12:00.000+01:00</published><updated>2011-01-25T22:12:49.197+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lecturas'/><title type='text'>DICEN QUE ESTÁS MUERTA, de María Zaragoza</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TT88ihPiYxI/AAAAAAAAALI/P5exvCML4Q8/s1600/Dicen+que+estas+muerta.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TT88ihPiYxI/AAAAAAAAALI/P5exvCML4Q8/s320/Dicen+que+estas+muerta.jpg" width="215" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mucho que pretenda afirmar lo contrario, siempre me ha resultado difícil criticar con objetividad las creaciones de personas a las que, por suerte, conozco. O me puede la absoluta confianza y acabo cayendo en una frivolidad que puede resultar hiriente, o me invade un pudor ceremonial al descubrir en el texto los intrincados mecanismos que mueven sus resortes internos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desprender autor y obra, un ejercicio que suele ser tan sano como recomendable por regla general, se me antojaba harto difícil cuando encaré la lectura de la novela de María Zaragoza. He coincidido con ella&amp;nbsp; en demasiadas pocas ocasiones, pero siempre a resguardo de una simpatía mútua que nació bajo extrañas circunstancias. Y pese a conocer sólo de pasada sus andanzas, venturas y desventuras, no pude dejar de ligar la historia narrada con el particular universo de su autora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ella mismo insiste en recordarnos, a poco que prestemos atención, estamos ante una falsa novela negra. La trama policial,&amp;nbsp; las circunstancias del crimen y su resolución, importan poco o nada a la autora, al menos en su armazón. La explicación del crimen puede o no resultar satisfactoria para el amante del género negro, pero lo que importa en esta obra es el mensaje que subyace: que todos y cada uno de nosotros escondemos una bestia (o habría que decir un tigre) en nuestro interior, una fiera que pasea a la sombra del fantasma del amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El carácter simbólico de algunos personajes, los juegos de réplica y duplicación, de espejos y moscas a uno y otro lado del cristal, nos hablan de los mecanismos básicos que rigen el amor y el odio,&amp;nbsp; la vida y la muerte. Unas reglas a los que todos estamos sujetos invariablemente. Y una de ellas es que para construir, suele ser necesario destruir, conformar una tábula rasa desde la que empezar alejando los fantasmas del pasado, asesinándolos si hace falta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-5066368196090020593?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/5066368196090020593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/01/dicen-que-estas-muerta-de-maria.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5066368196090020593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5066368196090020593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/01/dicen-que-estas-muerta-de-maria.html' title='DICEN QUE ESTÁS MUERTA, de María Zaragoza'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TT88ihPiYxI/AAAAAAAAALI/P5exvCML4Q8/s72-c/Dicen+que+estas+muerta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-3205483563866289078</id><published>2011-01-20T01:08:00.003+01:00</published><updated>2011-01-31T09:13:36.317+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>POR FIN UNA IDEA PARA TENER SIEMPRE UN CONEJO A MANO</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Si los hombres lucieran el mismo plumaje que un pavo real, no existiría el arte. Les bastaría con contonearse alrededor de la hembra pretendida y jugar a encontrar una combinación idónea de viento e iluminación para seducirla con su abanico festoneado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Por arte o magia, el lector deberá entender cualquier manipulación creativa de la realidad con fines reproductivos. No pretendo teorizar al respecto. Es mi realidad y la asumo como tal. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Cómo traté de forma infructuosa de aprender a halagar a una mujer a través de la escritura, la pintura, el canto o la cocina y acabé mirando de nuevo a los ojos de la serpiente edénica, es una historia tan larga como aburrida, y que exige esforzarme en lograr cierta concisión, para no poner a prueba la paciencia del lector. Así que empezaré por el final. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Aunque ya hace tiempo que mi rostro y mi nombre han dejado de ser anunciados en los carteles de los principales circos de Europa, o en salas de nombre francés, aún hay quien recuerda la fama que llegué a alcanzar como mago. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Y he dicho mago, que no ilusionista. Después de recorrer el mundo aprendiendo los trucos de los mejores maestros en el arte de la prestidigitación, e incluso tras haber aprendido a pronunciar esta palabra sin rubor ni atropello ante las damas más exquisitas de la época, encontré que mi destino me llevaba, desgraciadamente, a conseguir aquello que había anhelado desde mi poco tierna pubertad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Porque yo, habiendo dominado todas las artes, y llegando a la conclusión de que la única verdad es la que uno se crea a base de ficciones, consideré que la mejor forma de poseer el corazón de una mujer era a través de la magia. Ríase el lector, o juzgue demencial mi propósito, pero me enamoré sin remedio de una rubia beldad germana que por aquel entonces servía como modelo y de Venus mejorada a los más renombrados pintores.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Sabedor de la fría indisposición de la alemana con todos y cada uno de sus pretendientes, por muy ricos, bien dotados o poderosos en todos los sentidos que fueran, indagué en su círculo más cercano, hasta hallar la saeta que pudiera llegar a acertar, si no en su corazón, al menos en su delicado talón de Aquiles.&amp;nbsp; Y no fue esta sino la magia. Era una entusiasta seguidora de cualquier espectáculo que la retornara a su infancia, en la que había trabajado como ayudante de uno de los primeros ilusionistas que serraron a una mujer en dos.&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Tras un leve accidente, que acabó con el mentor de la rubia modelo en prisión por mutilación sin eximente de gangrena de una de sus colaboradoras, ésta acabó abandonando el mundo del espectáculo y entregando su cuerpo a la dura tarea de ser musa pictórica.&amp;nbsp; Un halo de nostalgia tiñó desde entonces su mirada, y sabedora de que el truco había sido descubierto, la magia desapareció de su vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Pero no de la mía. Aprovechando mi sólida formación en los arcanos de la magia, no fui tan insensato como para desperdiciar mis habilidades en otras carnes. Así que inicié sin dilación una cuidadosa selección de las que iban a ser mis ayudantes en el truco de la mujer viviseccionada. Desarrollaba mis actividades por aquel entonces en las inmediaciones de Londres, ganándome la vida con los trucos de carta y aprovechando mis conocimientos en medicina para obtener un suplemento como dentista. La ignorancia y mala dentadura de aquellos buenos ingleses hicieron que conociera a las suficientes mujeres como para hacer una primera prospección.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Acabé contratando a dos hermanas, que tenían la innegable ventaja de ser huérfanas.&amp;nbsp; Ninguna indignada familia me perseguiría, si es que se daba el improbable percance de que me temblara la mano con el serrucho. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Como hoy saben hasta los niños de teta, para realizar el truco de la mujer partida son necesarias dos colaboradoras con la suficiente elasticidad y delgadez para caber plegadas en un espacio pequeño. Cuando el asombrado público veía mover de forma independiente las extremidades de la mujer partida en dos, no veían sino dos brazos y dos piernas pertenecientes a mujeres distintas. En este caso hermanas: Virginia y Justina.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Aunque de físico y talante muy dispares, no puse reparo alguno en tratar de obtener los favores de ambas. Virginia gozaba de una inteligencia y un candor tan admirables como poco agraciado era su rostro. Su cuerpo y sus ademanes carecían de la delicadeza que lucía su corazón.&amp;nbsp; En cambio Justina era un animal hecho a la medida del deseo de cualquier hombre, siempre solícita a mis apetencias entre bambalinas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Pero como quiera que el destino del ser humano es la contradicción, me hastié pronto de la lasciva solicitud de Justina, cuya verborrea no hacía sino camuflar su falta de inteligencia y sentido del humor y vine a enamorarme de la impoluta Virginia, con la cual empecé a preferir pasar las noches, discurriendo sobre lo más variados temas y riéndonos de nuestras respectivas ocurrencias. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Empecé a huir de los continuos requerimientos carnales de Justina, por pasar más tiempo con Virginia, de quien ya no dudaba estar perdidamente enamorado. Tal era así, que sus rasgos abruptos y pilosos empezaban a matizarse, hasta alcanzar un grado de aceptabilidad que podía rayar la condición de belleza en condiciones de penumbra.&amp;nbsp; Un solo obstáculo me impedía alcanzar la felicidad suprema: la natural inclinación de Virginia a cerrar en banda sus piernas cuando me acercaba a ella con fines amatorios, justo al contrario que su hermana. Y por mucho que yo estuviera enamorado sin reservas de su mente, necesitaba a la vez sosegar mi carne. Lo que no hallaba en una, buscaba en la otra, y viceversa, por lo que antes de caer en brazos de la locura, imploré a oscuras divinidades para encontrar solución y consuelo. Mientras tanto, aliviaba el infierno bígamo en el que vivía gracias a la mentira, y aseguraba a ambas que las amaba por partes iguales, mientras trataba de averiguar cómo no renunciar a lo mejor de cada una de ellas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Recuerdo que aquella noche actuamos en una taberna de mala muerte en la que se realizaban de vez en cuando espectáculos musicales y teatrales para entretener a la parroquia. Tras una parte introductoria con los trucos habituales, (pañuelos, conejos y monedas aparecidas tras las orejas de los asombrados espectadores), llegó el momento de serrar a mi ayudante, que por supuesto, de cara al público, era la bella Justina. Virginia esperaba replegada en su fealdad dentro de la caja, para sacar los pies en el momento justo y simular aquel sacrificio incruento. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Todo salió a la perfección, y nadie se percató de que yo variaba ligeramente el número, musitando unas palabras ininteligibles mientras daba vueltas alrededor de aquella especie de ataúd con ruedas partido en dos. Al abrir de nuevo el receptáculo, el público aplaudió a rabiar. Justina saludaba al respetable,&amp;nbsp; un tanto desorientada, pero íntegra y escultural.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Nadie reparó en la desaparición de la casta Virginia, el mejor número que he realizado jamás y el de más lamentables consecuencias. Al finalizar la velada, me dirigí a mi ayudante, ansioso de comprobar si el conjuro realizado había surtido efecto: unir cuerpo y alma de ambas hermanas en una sola persona, con la belleza de una y la inteligencia de otra. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Pero Justina no parecía haber asimilado la inteligencia de su hermana desaparecida. Seguía con la misma conversación estúpida y ni siquiera tenía la mínima sensibilidad para preguntar por el paradero de Virginia. Se mostraba satisfecha por volver a ser el objeto de mis atenciones y no cesaba de parlotear sobre la necesidad de poner unas cortinas en mi camerino. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Cuando harto de tanta cháchara la tendí sobre la cama y me abalancé sobre ella, chocó las rodillas con un gesto instintivo e inusual en ella, cerrándose en banda a cualquier envite y abriendo los ojos con perplejidad. Ambos entendimos al instante dónde había acabado su hermana, o al menos la mitad de ella.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Robert Llopis 19 de enero de 2011&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-3205483563866289078?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/3205483563866289078/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/01/por-fin-una-idea-para-tener-siempre-un.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3205483563866289078'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3205483563866289078'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/01/por-fin-una-idea-para-tener-siempre-un.html' title='POR FIN UNA IDEA PARA TENER SIEMPRE UN CONEJO A MANO'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-5742300632765886512</id><published>2011-01-07T21:05:00.001+01:00</published><updated>2011-01-07T21:10:10.743+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Y se hizo la luz</title><content type='html'>Escribo con el reconfortante sonido de la lavadora, ya no irritante, dando merecida cuenta de la suciedad de mi ropa, que amenazaba con obligarme a tener una primera vez en una lavandería. Una de esas que salen en las películas, en las que la gente traba amistad dependiendo de la afinidad cromática de su ropa interior. Igual, entre aquellas grandes lavadoras, me esperaba un guiño inesperado y una boda fulminante, pero ha vuelto la luz a mi casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias, Unión Fenosa, por hacerme valorar la importancia de Edison, por aumentar mi aureola de falso bohemio, por perfilar mi figura contra la pared, recortada por la luz de las velas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias, Policía Local de Madrid, por hacerme vivir una escena digna de una película de Berlanga. El portero negándose a abrir el cuarto de los contadores, huyendo luego despavorido a encerrarse en la mercería del portal vecino, llamando a la autoridad, acojonado por la ira del sardo más amable e iracundo que existe bajo la luz (del sol). Su mujer llorando, yo en pijama en la calle, los chinos mayoristas dándonos la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y gracias, porque ya puedo seguir poniendo tonterías en el blog y, como quien no quiere la cosa, empezar a revisar el borrador de la novela que acabo de terminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2011 promete.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-5742300632765886512?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/5742300632765886512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/01/y-se-hizo-la-luz.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5742300632765886512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/5742300632765886512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2011/01/y-se-hizo-la-luz.html' title='Y se hizo la luz'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6055045790859496326</id><published>2010-12-21T12:39:00.003+01:00</published><updated>2010-12-21T14:33:24.705+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>UN CALL CENTER EN BELÉN</title><content type='html'>&lt;link href="file:///C:%5CUsers%5CAME%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;link href="file:///C:%5CUsers%5CAME%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_themedata.thmx" rel="themeData"&gt;&lt;/link&gt;&lt;link href="file:///C:%5CUsers%5CAME%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtmlclip1%5C01%5Cclip_colorschememapping.xml" rel="colorSchemeMapping"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:"Cambria Math";	panose-1:2 4 5 3 5 4 6 3 2 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:-1610611985 1107304683 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-unhide:no;	mso-style-qformat:yes;	mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman","serif";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}.MsoChpDefault	{mso-style-type:export-only;	mso-default-props:yes;	mso-ascii-font-family:Calibri;	mso-ascii-theme-font:minor-latin;	mso-fareast-font-family:Calibri;	mso-fareast-theme-font:minor-latin;	mso-hansi-font-family:Calibri;	mso-hansi-theme-font:minor-latin;	mso-bidi-font-family:"Times New Roman";	mso-bidi-theme-font:minor-bidi;	mso-fareast-language:EN-US;}.MsoPapDefault	{mso-style-type:export-only;	margin-bottom:10.0pt;	line-height:115%;}@page WordSection1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.WordSection1	{page:WordSection1;}--&gt;&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Buenos días, le atiende Pastora Real, del Servicio de Empadronamiento de la ciudad de Belén.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Buenos días, señorita. Ya era hora de que me cogieran el teléfono, he estado esperando casi cinco minutos. Y esta llamada seguro que me sale por un ojo de la cara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― El coste de la llamada corresponde a una tarifa de llamada local interpesebres, a cargo del Palacio de Herodes y de usted. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Bueno, si es así…pero aligere, que tengo que hacer una cuna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― ¿Cuál es el motivo de su llamada?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Pues declarar un nacimiento, no va a ser anunciar el Apocalipsis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Apocalipsis es opción tres.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Nacimiento, nacimiento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Muy bien, ¿me indica su nombre y apellidos?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― José, San.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― ¿El nombre de la madre?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― María, Virgen.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Lo siento, pero el sistema no me deja introducir el término virgen en la base de datos de madres. Deben estar realizando alguna mejora en el sistema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Pues pruebe con María a secas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;(la operadora pone el mute)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Un poco seca será si es que es virgen… Disculpe la espera. ¿El nombre y apellidos del recién nacido?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;­­― ¿Hola? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― ¿Disculpe? ¿Con quién hablo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Soy la Virgen María. Es que mi esposo se pone nervioso al aparato, no sabe manejarlo bien. La falta de experiencia, ya se sabe. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― La entiendo, suele suceder con los aparatos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― El nombre de mi hijo es Jesús Palomo, pero póngale Jesús de Nazareth, que luego todo se sabe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― ¿Palomo, o Nazareth?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;(la virgen cuchichea)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Verá usted. Palomo es el apellido del padre real, pero no quiero que José se lleve un disgusto. El pobre ahora mismo se está afilando los cuernos rozándose con una pared.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Le recuerdo, señora, que la conversación está siendo grabada por los cuatro evangelistas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Cucurrucucú.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― ¿Disculpe?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Cucurrucucú, cucurru… Ay, disculpe, soy José San de nuevo, no sé por qué mi esposa ha dejado que se ponga al aparato esa extraña paloma con pene que nos persigue todo el día. ¿Pues no se ha cagado en el auricular?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;(la operadora vuelve a poner el mute, sin avisar y se dirige a su jefe)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Herodes, llevo diez minutos con una panda de tarados y aún no me he cogido la pausa para mear.&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Hay que ver qué fina eres, hija. Con decir una pausa sobra. Anda, si es que no sabéis cómo resolver situaciones conflictivas. Deja que me ponga yo y vete a la acequia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;(Herodes retoma la llamada)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Buenos días, le atiende el responsable del censo de Belén, Herodes Cordi.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Buenos días, empiezo a pensar que me están tomando el pelo. Yo sólo quiero declarar el nacimiento de mi hijo Jesús. Aquí hay unos señores vestidos con capa y corona que se niegan a entregarnos unos regalos la mar de majos hasta que el niño no esté censado. Dicen que si no, la donación no les desgrava de cara a la hacienda foral de Judea.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Tenga usted cuidado, que luego lo que regalan es cobre pintado y especias de perroflauta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Oiga, ese es mi problema. ¿Me censan al niño, o no? Hay una estrella encima del pesebre que está poniendo nerviosos a los animales. El buey ya me mira con cara rara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;(se escucha de fondo la risa de la Virgen María)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― ¡Eso es porque te encuentra atractivo con esos cuernos!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― ¡Cucurrucucujajajajá!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Mire usted, como me falten al debido respeto voy a tener que tomar medidas drásticas. Aquí no nos andamos con chiquitas, que no se ha inventado aún la calidad, ni las fórmulas de cortesía. A tomar por culo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;(Herodes cuelga. Pastora vuelve de la acequia, con cara de alivio).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Pastora, oye, pásame luego los datos de todos estos chiflados. Me habían avisado desde el Sanedrín que había que acabar con el niño, si aparecía un caso similar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Pues no me ha dado tiempo a preguntarle los datos de su tableta censal. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― ¿Cómo que no? Lo que pasa es que os pasáis el tiempo parloteando entre vosotras y comiendo choripán, y al final las tablillas de cera quedan sin escribir. Ahora voy a tener que tomar una solución drástica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― A mí plim, este mes no llego a incentivos de todas formas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Bueno, pues ahora me abres una tablilla de incidencias, que voy a mandar ejecutar a todos los primogénitos nacidos estos días.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Yo hago lo que me mandes, pero me parece exagerado. Sois capaces de todo, con tal de que no llegue una reclamación. En fin, menos mal que hay un enlace sindical en todos los pesebres, para controlar estos casos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― ¿Un enlace sindical en los pesebres?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;― Escucha activa, Cordi. ¿O es que no ha oído rebuznar de fondo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;FIN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6055045790859496326?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6055045790859496326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/12/un-call-center-en-belen.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6055045790859496326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6055045790859496326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/12/un-call-center-en-belen.html' title='UN CALL CENTER EN BELÉN'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4311847329884723280</id><published>2010-12-02T17:05:00.000+01:00</published><updated>2010-12-02T17:05:57.829+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>PÓLVORA ERES...</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TPfDahbezmI/AAAAAAAAAKk/1oCuDrOakDo/s1600/BERLANGA.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TPfDahbezmI/AAAAAAAAAKk/1oCuDrOakDo/s1600/BERLANGA.jpg" /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Contra la noche y la oscuridad, el arañazo de luz de las  palmeras. El estallido de la pólvora marca mucho más que la solemne  estupidez de la fallera que llora. Los fuegos artificiales nos devuelven  la inocencia del asombro infantil y la picaresca de la mano bajo la  falda.  La pólvora proyectada por un científico en busca y captura nos  permite volver a soñar. Nacer en Valencia te condenó a bailar entre el  ridículo y la lucidez, y tu obra me condenó al humor. Hasta siempre,  Luís García Berlanga&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La alcaldesa, primera capitana mora en la historia de las fiestas de moros y cristianos de Alcoi, observó con avidez el micrófono de la televisión autonómica que le habían plantado ante los morros, y se sacudió con parsimonia los restos de confeti adheridos a su espectacular casco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Éste era en realidad un trabajo de ingeniería peluquera,  para cuya elaboración había sido necesario emplear doce botes de laca Nelly y un complejo sistema de andamiaje interno, similar al de las varillas de un abanico. Tras la capitana, su asesor de imagen y concejal de cultura, un antiguo seminarista que había descubierto durante sus estudios que su vocación era tan confusa como su orientación sexual, no dejaba de manipular el espectacular peinado. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La becaria esperaba con paciencia. Era su primer empleo como periodista y no iba a permitirse el más leve mohín, por miedo a que el productor y a la vez cámara de la unidad móvil desplazada hasta la sierra alicantina pensara que estaba perdiendo el control en una entrevista tan estúpida. Para asegurarse de que había sido oída, reformuló la pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Alcaldesa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Capitana. A todos los efectos y durante los tres días de la trilogía festera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Por eso mismo quería preguntarle. ¿Qué se siente al ser la primera mujer que ocupa el cargo más importante en el bando moro de unas fiestas tan tradicionales como las de Alcoi?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Pues está bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La becaria escuchó por el pinganillo las instrucciones que con el habitual retraso le enviaban desde los estudios centrales. Tienes cinco minutos de gloria, Marta. Y nos vamos a publicidad. Marta, que reconocía a la perfección la voz de jefe ligeramente distorsionada que martillea su oído derecho y su posible continuidad en el ente público, se apresuró a tratar de extraer algo en claro de la mirada turbia de la alcaldesa capitana, cuyo aliento apestaba a café licor. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― ¿Podría contar a la audiencia cuánto tiempo y dinero ha llevado la elaboración de su peinado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Yo es que desde pequeña siempre he querido tener un trabuco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― ¿Disculpe?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;―  Cuando era pequeña, una semana antes de que empezaran las fiestas, mi padre bajaba de la buhardilla el viejo trabuco heredado de mi abuelo. Se sentaba en la mesa y empezaba a sacarle lustre a las partes de metal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marta fue consciente en ese momento de que la embriaguez de la entrevistada iba a dar al traste con su debut televisivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Me daba miedo verle hacer aquello. Pensaba que iba a matarnos a mi madre y a mí con ese enorme… trabuco. Mi psicóloga y dama de honor siempre me ha dicho que he de desprenderme de un simbolismo tan nocivo disparando yo misma. Por eso me apunté a la filà. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Recordemos a los televidentes que la filada es…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― La filà, xe. La filà és… pues una filà.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hombre entrado en años, algo encorvado y vestido de falso sacerdote había irrumpido de repente en la conversación. Marta aprovechó la circunstancia para tratar de reconducir la entrevista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;―  Vaya, aquí tenemos a la persona encargada de representar a Mosén Torregrossa, un personaje muy peculiar de las fiestas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― ¿Peculiar? ¿Me está usted tomando el pelo? Mire que yo soy uno de los elementos más documentados de la base histórica de la fiesta. Hago del cura matamoros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Bueno, estoy seguro de que quería emplear otro término. En realidad, las fiestas recrean el periodo histórico de conflictos entre los cabecillas musulmanes y las recién conquistadas por la Corona de Aragón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marta, que además de becaria había estudiado Historia, se sentía capacitada para retomar las riendas de la conversación dejando en ridículo a aquel personajillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― ¡Los cojones! ― el cura de pega gritaba con el rostro enrojecido ― ¡Conquista los cojones! Fue uno de los episodios más gloriosos de la Reconquista. Por culpa de gente como vosotros, ignorantes, hemos tenido que ocultar con flores a  los moros muertos a los pies del caballo de San Jorge, cuando sacamos la figura del santo en procesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y empezó a golpear con una biblia que guardaba en el bolsillo de la sotana el micrófono. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento, la alcaldesa capitana  aprovechó la confusión para desentenderse del todo de la entrevista y asomarse al balcón del consistorio. Abajo, el desfile había terminado y la calle estaba repleta de gente con ganas de empezar la parte más informal de las fiestas. Caía la noche y era ella la encargada de dar orden a los pirotécnicos para que iniciaran el castillo de fuegos artificiales. Saltándose una tradición más, dio la señal con un disparo de su trabuco, lanzando una salva al aire. Tuvo que escuchar antes  los abucheos de los festeros más tradicionalistas,  contrarios a la participación de la mujer en la fiesta y al uso indiscriminado de sus trabucos. Todos ellos vieron aplicado un justo castigo cuando en pleno concierto de pólvora, la fastuosa palmera destinada al estallido  final entró desviada por la ventana del ayuntamiento, dejando a todos los presentes sordos, y con el culo chamuscado. La última imagen que vio Marta antes de desmayarse fue a la alcaldesa sonriendo en el suelo, abrazada a su enorme trabuco, ensordecida en su soberbia. Nadie reparó en los dos pirotécnicos de tez moruna, que se escabulleron entre el público aprovechando la confusión. Aquel año ganaban ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robert Llopis&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4311847329884723280?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4311847329884723280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/12/polvora-eres.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4311847329884723280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4311847329884723280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/12/polvora-eres.html' title='PÓLVORA ERES...'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TPfDahbezmI/AAAAAAAAAKk/1oCuDrOakDo/s72-c/BERLANGA.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4940059894994727282</id><published>2010-11-18T19:32:00.000+01:00</published><updated>2010-11-18T19:32:00.667+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>¡ES UNA VERGÜENZA!</title><content type='html'>No era necesaria la opinión de un otorrino o un especialista en conductismo para determinar la causa de la obsesión por todos conocida de Federico Arranz. Fue un grito al límite de la capacidad humana proferido por un hincha del Atleti a escasos quince centímetros de su pabellón auricular izquierdo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El orondo bramador, sentado a sus espaldas, había luchado a todo pulmón contra la imposibilidad de que su extraordinario vozarrón llegara a ser percibido de forma inteligible por el árbitro que acababa de omitir la existencia de un penalti a favor del equipo local. Entre insultos e improperios tan poco originales como recurrentes en un campo de fútbol, una frase se incrustó en el mortificado subconsciente de Federico, que ignorando el desarrollo del juego, se entretenía retirando con los dientes la tripa del chorizo que acompañaba a bocados alternos con un tarugo de pan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡ES UNA VERGÜENZA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Federico, criado en un ambiente familiar frío y distante y con una esposa que hacía mucho que se había convertido en un carámbano que pendía sobre su cabeza como único vínculo emocional, salió del estadio con el eco mortecino de aquellas palabras resonando en su cavidad craneal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Es una vergüenza, es una vergüenza, es una vergüenza…&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintió que aquella frase encerraba la respuesta que tantas veces había reprimido, que se enlazaba con otros ecos del pasado, conformando un todo que daba luz a su existencia. Luz ante la injusticia de las palizas recibidas en su niñez, ante el procaz desfile de amantes de su madre, que conformaron el vodevil erótico de su infancia y cuya presencia tanto daño había hecho en su posterior desarrollo sexual y afectivo: penes oscilantes avanzando por el pasillo del hogar, vello púbico en el cepillo de dientes, un ambiente depravado que no era sino tinta sobre la moral que le dictaban en la escuela. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin saber cómo, aquella frase gritada entre la multitud, supuso una obsesiva revelación. Empezó a soñar que aullaba por las calles, señalando con el dedo a los pecadores, a los que se agazapaban en una mediocridad disfrazada de éxito, a todos aquellos que se atrevían a proclamar medias verdades. Se imaginaba vestido de profeta, con largas barbas, ladrando como un perro pastor al asustado trasero de la masa en estampida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquellas palabras no sólo le perseguían durante el sueño. Empezó a pronunciarlas en voz baja, acompañando cada uno de sus actos cotidianos. Cuando encontraba un pliegue molesto en las sábanas de la cama que acababa de hacer su mujer, cuando el ascensor tardaba en subir hasta su piso, o el hombre del tiempo anunciaba nubes y claros en la provincia de Soria. Empezó a quejarse de todo, sin atender a causas o razones. Y es que no había hecho, por insignificante que fuera, que se ajustara a su gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se volvió adicto a las manifestaciones. No importaba la ideología, el número de asistentes o la ciudad en la que se celebraba. Siempre acudía a todas las que podía y se abría paso a empellones, hasta alcanzar las primeras filas. Se le podía ver enarbolando un cartel sostenido por un largo palo en el que rezaba la frase iniciática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡ES UNA VERGÜENZA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marchas contra la explotación de las chinchillas, a favor de una segunda expulsión de los moriscos, por la denominación de origen de un molusco gaditano, por la aplicación de la pena de muerte para las abortistas... No importaba la causa ni la ideología. La base es que todo, TODO, era una vergüenza. Y uno no podía determinar con certeza si Federico iba a la manifestación para adherirse a los manifestantes o para protestar contra el mismo desarrollo de la misma. Su queja era genérica, categórica, universal. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que cuando empezó a ser un lugar común en todos los actos de esa índole, cuando un periodista se fijó en aquella figura enjuta y desgarbada que sostenía siempre un cartel que empezaba a resultar demasiado familiar y le señaló con el dedo, se convirtió en un personaje público. Empezó a asistir a tertulias televisivas, mítines y asambleas como invitado especial. Se quejaba de todo, sin necesidad de argumentar, pero con tal vehemencia que su opinión era tenida siempre en consideración. Con el paso de los años, los grupos de  la oposición al gobierno, independientemente de cuál fuera el partido en el poder, reclamaban sus servicios, exprimían sus quejas y se frotaban las manos con el descubrimiento de aquella arma letal e implacable, capaz de recriminar la sonrisa de un recién nacido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Federico Arranz fue invitado a asistir al palco de honor de la Final de la Copa de su Majestad el Rey, disputada entre el Atlético de Madrid y el Barcelona, se creó más expectación por su presencia, que por la del monarca. Federico regresaba al lugar en el que empezó su nueva vida. Justo en el minuto ochenta y ocho, en el preciso instante en el que Leo Messi marcaba el noveno gol de la noche a favor de su equipo, empujando el balón al fondo de las redes con la ayuda de su nalga izquierda, el insigne quejica se levantó de repente, hizo el amago de gritar algo, y se desplomó hacia delante cayendo sobre las gradas situadas seis metros abajo. Al día siguiente, en todos los periódicos deportivos rezaba el mismo titular: INCONTESTABLE VICTORIA DEL BARÇA. Bajo el titular, una fotografía del fatal desenlace de Federico, con la cabeza enterrada entre dos sillas, convertido en un macabro avestruz asustado por aquella muerte tan ridícula como vergonzosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robert Llopis, 2010&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Relato escrito para el taller del Bremen, con el tema "vergüenza".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4940059894994727282?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4940059894994727282/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/11/es-una-verguenza.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4940059894994727282'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4940059894994727282'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/11/es-una-verguenza.html' title='¡ES UNA VERGÜENZA!'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-8068409978611598537</id><published>2010-10-27T22:08:00.001+02:00</published><updated>2010-10-27T22:10:13.460+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Shola jo bhadke</title><content type='html'>No, no es que me haya pasado con los vodkatonics. Aún no bebo entre semana. Es el título del tema que comparto a continuación, cortesía de un buen amigo, que me ha pasado el enlace, y que voy a dejar en el anonimato, a no ser que quiera desvelar su culpabilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de darle al críptico enlace de Youtube, esa caja de Pandora cotidiana, pensaba que podía tratarse del vídeo de Wendy Sulca cantando Like a virgin, de Madonna, ya que este amigo conoce mis enfermizas aficiones (no me he atrevido nunca con la Wendy adolescente, pura degeneración mediática). Pero no, se trata de un tema musical de una película bollywoodiense.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tambores iniciales me recordaron en un inicio la película &lt;i&gt;Yo anduve con un zombie&lt;/i&gt;, pero nada más alejado del espíritu de la inquietante película de Tourneur. Se trata de una danza alegre, vital, campestre, sexual. Más de siete novias hawaianas para siete hermanos con camisas y sombreros de paja, con una sensualidad naïf, casi infantil. Claro que todos sospechamos el valor simbólico esas palmas que dan. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buen rollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="385" width="480"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/FkXVfGi7QVg?fs=1&amp;amp;hl=es_ES"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/FkXVfGi7QVg?fs=1&amp;amp;hl=es_ES" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-8068409978611598537?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/8068409978611598537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/shola-jo-bhadke.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8068409978611598537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8068409978611598537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/shola-jo-bhadke.html' title='Shola jo bhadke'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-1765794228282011686</id><published>2010-10-22T10:51:00.002+02:00</published><updated>2010-10-22T10:53:40.391+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>FACEBOOK TE BUSCA UNA PÁJARA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TMFQZpKyomI/AAAAAAAAAKg/svBwYlRIw3Q/s1600/pajara+copia.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TMFQZpKyomI/AAAAAAAAAKg/svBwYlRIw3Q/s200/pajara+copia.jpg" width="188" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;&lt;b&gt;Supongo que no habré sido el único en leer "PÁJARA".&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-1765794228282011686?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/1765794228282011686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/las-tiernas-sugerencias-de-facebook.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1765794228282011686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1765794228282011686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/las-tiernas-sugerencias-de-facebook.html' title='FACEBOOK TE BUSCA UNA PÁJARA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TMFQZpKyomI/AAAAAAAAAKg/svBwYlRIw3Q/s72-c/pajara+copia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-1513321387415156083</id><published>2010-10-21T01:10:00.000+02:00</published><updated>2010-10-21T01:10:22.486+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>El 121</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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No se conocen, son dos extrañas en un medio de transporte público. Pura normalidad. Evitan cruzar la mirada, establecer cualquier vínculo personal que pueda resultar incómodo, pero se observan con disimulo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Una de ellas, sentada en sentido opuesto al de la marcha del vehículo, tiene cuarenta y tantos años. Aparenta muchos más. No está maquillada y lleva el pelo mal recogido en un moño descuidado, propio de una anciana. Se encuentra ligeramente mareada, pero no se atreve a pedirle a la otra que le cambie el asiento. El autobús está repleto de gente, pero a todos los efectos, sólo nos interesan ellas dos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La otra mujer es una chica de unos quince años. También aparenta más edad, pero no por las mismas razones. Está muy maquillada, y a todas luces intenta camuflar una cara que aún es de niña. Va vestida con ropa deportiva, masca chicle de forma nerviosa, y un chasquido rítmico se escapa de los auriculares con los que escucha música.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La mujer mayor tiene la sensación de ser escupida por la ciudad. Siente que nada contracorriente. Los edificios se alejan de ella, la apartan del barrio en el que ha pasado toda su vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La chica joven tiene prisa por llegar a su destino. En su mente, divide el trayecto, que ya conoce de memoria, por edificios y tiendas que reconoce. Ya queda menos. Pasan por una de esas fronteras invisibles que cuartean las ciudades.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La mujer no tiene ganas de llegar. Cualquier distracción le sirve. Se fija en la medalla dorada que luce la chica, cuyo brillo aletea sobre su cuello, impulsado por el traqueteo del autobús. Su hija tiene una muy parecida. De hecho, aquella chica se le parece bastante. Un poco más joven, quizás, pero similar en los gestos nerviosos: un bicho travieso, un culo inquieto. Las miradas de ambas se cruzan por un instante. Las dos tienen los ojos enrojecidos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La chica oculta la medalla, con un rápido gesto, bajo la camiseta interior. No le gusta la forma en la que la está mirando aquella vieja. Sólo tiene ganas bajar del autobús, de ver a su chico, de seguir fumando. De lo que caiga. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La mujer mayor, incómoda por haber sido sorprendida espiando, vuelve a fijar la atención en la calle. Han parado en un semáforo, ante una farmacia. Odia el olor de las farmacias, de los hospitales, de todo aquello. No quiere llegar, tener que forzar la sonrisa al ver de nuevo a su hija, comprobar cómo se degrada día a día, o alegrarse por los espejismos de cura de esos días en los que la encuentra con mejor aspecto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La chica no puede aguantar la risa. Le duele el estómago por haber reprimido tanto la carcajada que se le acaba de escapar. Ahora está hablando por el móvil, y eso le ayuda a disimular. Cuando pueda contárselo a Josito, se van a reír de lo lindo. Aquella vieja que no deja de mirarla, que seguramente la critica en silencio por la ropa que lleva, tiene un moco, un moco asqueroso y reseco colgando de la nariz. Qué asco. Su pequeña venganza va a ser no decirle nada, dejar que vaya por la calle con aquello pegado. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La mujer se estremece al oír la risa de la joven. Le recuerda otra que hace meses que no escucha. El mismo tono, la misma alegría. Una risa que ahora mismo no tiene precio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Ambas bajan en la misma parada, Doce de Octubre. Se dirigen al hospital, algo habitual en usuarios de una línea como aquella. En la entrada principal, un joven recibe a la adolescente, la besa en los labios. Va vestido de celador.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;La mujer pasa al lado de ambos y echa una última mirada a la chica. Ve cómo su novio desliza una caja en el bolso de ella. Se extraña un poco, pero prosigue su camino. Cuando atraviesa las puertas automáticas, el sonido de las carcajadas de ambos le llega con claridad. Su corazón se estremece al pulsar el número siete del ascensor.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 18pt; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-1513321387415156083?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/1513321387415156083/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/el-121.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1513321387415156083'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1513321387415156083'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/el-121.html' title='El 121'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6861243609663068759</id><published>2010-10-14T09:50:00.000+02:00</published><updated>2010-10-14T09:50:53.932+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>¡BANKSY!</title><content type='html'>Tienes el blog medio muerto, y últimamente aprovechas las chorradas que ves por las calles de Madrid para ir acumulando paja con entradas facilonas. Claro, tienes la excusa de la novela, que te quita tiempo.Y entonces es cuando ves una enorme pintada por la calle, que te omnibula y alitera. Sobre todo te alitera. Bansky, Bansky, Bansky. Tienes claro que se escribe Bansky. Y enseñas la foto a tus amigos, te partes la caja porque crees estar en la onda. Y ellos se ríen de forma extraña, nadie te dice nada. Eres la leche, a pesar de no leer los suplementos culturales de los periódicos mayoritarios. Pero leíste algo sobre Bansky en un Qué!, o vete a saber dónde mierdas. Ahora has hecho el ridículo, deberías cerrar el blog, o fingir que ha sido una especie de juego surrealista. Menudo desprestigio, las gafas de pasta dan vueltas en la taza del WC, perdiéndose para siempre. Ya no piensas entrar por primera vez en la Filmoteca, o el Caixa Fórum. No se ha hecho la miel para la boca del asno. Se te ha prohibido el cielo, banned sky, nada de bansky. No vales para moderno, naciste el año del golpe de Pinochet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡BANKSY!!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6861243609663068759?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6861243609663068759/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/banksy.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6861243609663068759'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6861243609663068759'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/banksy.html' title='¡BANKSY!'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-7484292610052408796</id><published>2010-10-14T00:44:00.000+02:00</published><updated>2010-10-14T00:44:02.314+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='foticos'/><title type='text'>¿BANSKY?</title><content type='html'>Claro, uno tiene el concepto claro: hacer una pintada de la hostia, en pleno centro de Madrid, en la pared de un cine muy conocido, hacerse pasar por Bansky, el graffitero más famoso y a la vez anónimo del planeta, el Robin Hood del aerosol. La noticia está asegurada. Y ya puestos, que la mamarrachada sea enorme, que las letras se vean a kilómetros. Pero te has documentado mal, o te han traicionado los nervios. Y escribes mal Bansky. Joder, menuda cagada. Y Robert pasa y hace la foto de rigor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TLY110UhGBI/AAAAAAAAAKc/HuT6GvbWqb4/s1600/Bansky.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="480" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TLY110UhGBI/AAAAAAAAAKc/HuT6GvbWqb4/s640/Bansky.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-7484292610052408796?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/7484292610052408796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/bansky.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7484292610052408796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7484292610052408796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/bansky.html' title='¿BANSKY?'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TLY110UhGBI/AAAAAAAAAKc/HuT6GvbWqb4/s72-c/Bansky.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-806050695957445352</id><published>2010-10-07T10:05:00.000+02:00</published><updated>2010-10-07T10:05:16.205+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>NO PODRÉIS CONMIGO</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:WordDocument&gt;   &lt;w:View&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:Zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:HyphenationZone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:Compatibility&gt;    &lt;w:BreakWrappedTables/&gt;    &lt;w:SnapToGridInCell/&gt;    &lt;w:WrapTextWithPunct/&gt;    &lt;w:UseAsianBreakRules/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:BrowserLevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt; /* Style Definitions */ table.MsoNormalTable {mso-style-name:"Tabla normal"; mso-tstyle-rowband-size:0; mso-tstyle-colband-size:0; mso-style-noshow:yes; mso-style-parent:""; mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt; mso-para-margin:0cm; mso-para-margin-bottom:.0001pt; mso-pagination:widow-orphan; font-size:10.0pt; font-family:"Times New Roman";}&lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapedefaults v:ext="edit" spidmax="1026"/&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;o:shapelayout v:ext="edit"&gt;   &lt;o:idmap v:ext="edit" data="1"/&gt;  &lt;/o:shapelayout&gt;&lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Relato escrito para el taller del Bremen, con el tema "conspiración".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Ya va siendo hora de decir basta. Porque aunque la prudencia y los consejos de mis amigos más allegados dictan que debo ignorar las continuas provocaciones que de un tiempo a esta parte he soportado con estoicismo por parte de mis perseguidoras, hay circunstancias en las que un inesperado orgullo impele a los pusilánimes a tomar las riendas de su propio destino. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Y yo, en cuestiones de pusilanimidad, he de reconocer que soy prócer y bastante. Siempre he rehusado el conflicto en todas sus manifestaciones. Así que, de la misma manera que nunca me he quejado por la temperatura de una sopa o por la dureza o extremada elasticidad de un mendrugo, tampoco he sabido poner freno al acoso despiadado que sufro. Todas mis desdichas (disfrazadas de efímeros placeres), son una mácula imperecedera que condenará sin remisión a las mujeres que he conocido y que desde mi más tierna infancia han perseverado en su empeño por alejarme del recto camino de la castidad. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Desde siempre he sabido que bajo su aparente desprecio se esconde el deseo. Que la torva mirada de la mujer esconde un guiño, y su saliva escupida no es sino la promesa proyectada de un beso, una burda invitación a la carne. &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Bofetadas, insultos, desprecio, carcajadas castradoras ante la visión de mi sexo, no son sino ridículos recursos, rodeos parabólicos para convertir en meta el punto de partida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;Cada uno de mis poemas que acaba hecho trizas, cada carta de amor que es reciclada junto a la publicidad de un supermercado, cada relato abucheado en los talleres literarios a los que asisto, no son sino manifestaciones de su miedo, agazapadas ante la presencia de un macho al que no pueden evitar adular con su danza &lt;span&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;de cortejo cargada de gritos, insultos y aspavientos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Mis amigos ignoran que todas sus novias lo son por mera estrategia, que su voluntad es única y férrea: acercarse a mí, estudiar mis gustos para poder complacerme. Me observan por encima del hombro de sus amantes cuando estos les besan, imaginando que es mi lengua la que se entrelaza con la suya, que son mis brazos los que rodean su cintura. Se lamentan por mi frío desprecio. Memorizan mis gestos, y sueñan con soñarme mientras esperan el momento para emboscarme. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;La bestia con mil rostros no tiene ni nombre ni edad. Todas las mujeres son una, la misma que me sigue a todas partes, que se sienta cerca de mí en el cine, reconociendo mi buen gusto, tocándose bajo la luz del proyector que recorta mi silueta. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Empieza a costarme ignorarlas, recurrir al mito de las sirenas y taponar mis oídos con el queso del desprecio. Ni siquiera la literatura me sirve de cobijo, esa fiel compañera de viaje, que tantas veces me ha consolado en mi travesía. Desde Sade a Henry Miller, largas y satisfactorias han sido las lecturas, un báculo en el que apoyar mi mano temblorosa y cansada. Pero ya ni eso me queda. Triste consolación beber en fantasías ajenas, cuando están secas las propias. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;Tal vez llegó el momento de ser devorado, de reconocer que no hay escapatoria. Pero quiero dejar constancia escrita antes de desaparecer en brazos de la lujuria. Estos días han llegado al extremo. Recurren a las más hábiles estrategias, se disfrazan de carteras y llaman a mi puerta, me roban una caricia al devolverme el cambio en una tienda, me aporrean excitadas cuando salgo desnudo a la calle para retar su osadía. Y, alcanzado el más retorcido grado de perversión, simulan prestar atención a los relatos que escribo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-806050695957445352?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/806050695957445352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/no-podreis-conmigo.html#comment-form' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/806050695957445352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/806050695957445352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/10/no-podreis-conmigo.html' title='NO PODRÉIS CONMIGO'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6538806533416224917</id><published>2010-09-24T06:21:00.002+02:00</published><updated>2010-09-24T06:22:29.634+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='foticos'/><title type='text'>COQUETA</title><content type='html'>Os juro que la foto es mía, y que no es un montaje. A pesar de que no era de mi departamento, le eché morro y le hice una foto al puesto de trabajo de la chica más coqueta de la empresa, que se mira y retoca el maquillaje mientras trabaja. También útil para ver si algún jefe viene por detrás. O no.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TJwnJKKsG6I/AAAAAAAAAKY/Qw1gTdFG1F8/s1600/23092010328.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="480" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TJwnJKKsG6I/AAAAAAAAAKY/Qw1gTdFG1F8/s640/23092010328.jpg" width="640" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6538806533416224917?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6538806533416224917/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/09/coqueta.html#comment-form' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6538806533416224917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6538806533416224917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/09/coqueta.html' title='COQUETA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TJwnJKKsG6I/AAAAAAAAAKY/Qw1gTdFG1F8/s72-c/23092010328.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-2362771718464718113</id><published>2010-09-16T17:17:00.002+02:00</published><updated>2010-09-17T17:15:45.151+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>TÁPER</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;;"&gt;A mí lo que me sabe mal es no haberme dado cuenta de las señales que me enviaba a cada momento. Porque que mi Julián sea un cortado no ha sido nunca un problema en nuestro matrimonio. Y si lo conocí en aquel guateque fue gracias a los empujones que le dieron sus amigos para que se acercara a bailar conmigo, pero a mí no me importaba, porque era el más fino y elegante. Es algo que no me ha costado aceptar durante estos quince años de matrimonio, pero una cosa es tragarse los antojos y caprichos y otra que la persona con la que vives no ni siquiera capaz de pedir que le acerque el salero. Y en ese sentido me reconozco un poco torpe, porque debí enseñarle a ser egoísta, a pedir o incluso a exigir. En la cama, por ejemplo, cuando le entraba el gustirrinín parecía que se lo tragaba todo para dentro, como gargajo en catedral. Y yo, que nunca acababa de relajarme del todo, gritaba como intuía que a él le gustaba, eso cuando no teníamos hijos, claro, y digo yo que esas cosas son artes de mujer, que no hace falta ahora entrar en demasiados detalles, aunque usted debe de estar acostumbrado a ver de todo. Yo le ofrecía las tetas y los morros, intentaba moverme todo lo rápido que podía y ser sexy sólo para él. Lencería, la más cara, una ruina en picardías que yo esperaba que desgarrara, pero que acababa arrojando a la basura, de pura rabia. Pero nada, no había manera, se encogía como un bicho bola y se iba en silencio al baño. Y aunque parezca imposible, se las componía para fingir que se había…porque nunca lo hacía encima de mí, ni se sacaba el preservativo, con perdón, en el último momento.&amp;nbsp; Menos cuando lo de mi Antonio y mi Laura, claro. Que ahora que son mayores y ya no viven en casa. Por eso pensaba yo que nos había llegado lo mejor de la vida, como no paraban de decirme mis amigas. Y el día que hicimos todas aquello del tapersex pensaba que me iba a morir de la risa con aquellas pililas, con perdón, de plástico, y las bolitas y todo aquello que no paraba de vibrar, que todas nos lo poníamos en la palma de la mano, pero sabíamos para qué coño servía. ¿Ve? Si es que soy una bruta, he hecho un chiste sin querer. Disculpe usted, son los nervios, que me hacen decir barbaridades, pero usted es joven y debe estar curado de espanto. La gente mayor como yo hemos tenido que aprender todo de nuevo. En los tiempos del Generalísimo todo eran tapujos y misterios bajo las faldas de las mujeres y de los curas. Lo del tapersex. Pues entre todas me convencieron de que comprara aquella cosa tan grande y negra, &lt;i&gt;Mandingo, Mandingo, compra el Mandingo&lt;/i&gt;. Y ahora veo claro que lo decían con malicia, las muy brujas, que no querían sino burlarse de una servidora, que es un alma de cántaro en ciertas cuestiones. No, pero no se vaya, creo que aún estará dormido, no soy impaciente, tantos años esperando me han hecho casi de piedra. Pero aquella noche que me atreví a sacar el Mandingo de la caja pensaba que me moriría de vergüenza, porque no sabía si se iba a enfadar mi Julián, él que la tiene tan chiquirrina, aunque nunca me he quejado, pero es que era comparar aquella cosa que parecía de gorila con el altramuz, como yo le llamo, y era cosa de cabreo o de risa. Y él no supo ni qué cara poner, rojo de vergüenza y de rabia pensaba yo, y salió de la habitación dando un portazo, sin una palabra. Pensé que habría hecho alguna barbaridad, hasta que oí los ronquidos que llegaban desde el sofá del comedor. Así que la mañana siguiente, al levantarme y ver que había salido ya a jugar la partida en el bar, salí corriendo al mercado, para comprar carrillada de ternera, su plato favorito, que un mal trago con un buen bocado se remedia. Pero para mal trago el que me llevé al volver a casa y escuchar esos gritos de agonía que salían de nuestro cuarto. Y todo ayes, y disculpas, y vergüenza de la de verdad, corriendo a Urgencias y porque usted es un médico joven, que si lo llega a ver así el doctor Millán, que fue el que me llevó los partos, el disgusto hubiera sido mayor. Que no debí hacer caso a las amigas. Y dígame usted qué hago ahora yo con el Mandingo cuando se lo saquen. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-2362771718464718113?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/2362771718464718113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/09/taper.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2362771718464718113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2362771718464718113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/09/taper.html' title='TÁPER'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4365000663320461422</id><published>2010-08-18T01:01:00.001+02:00</published><updated>2010-08-18T01:02:59.706+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='foticos'/><title type='text'>DOCTOR EN ALASKA / HOLLING VANCOEUR</title><content type='html'>Ya era hora de que pusiera una entrada dedicada a mi serie favorita. Tanto desde Cicely con Ardor, pero hasta que no he visto el parecido razonable de esta señora, en una terraza de Madrid, con el bueno de Holling, el dueño de The Brick, no me he atrevido a cortar la tarta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TGsU2Q33xmI/AAAAAAAAAKI/H5sbVOIjoS8/s1600/HOLLINGBLOG.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="225" src="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TGsU2Q33xmI/AAAAAAAAAKI/H5sbVOIjoS8/s400/HOLLINGBLOG.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4365000663320461422?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4365000663320461422/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/08/doctor-en-alaska.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4365000663320461422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4365000663320461422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/08/doctor-en-alaska.html' title='DOCTOR EN ALASKA / HOLLING VANCOEUR'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TGsU2Q33xmI/AAAAAAAAAKI/H5sbVOIjoS8/s72-c/HOLLINGBLOG.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-8960600589023568879</id><published>2010-08-10T10:10:00.001+02:00</published><updated>2010-08-10T10:11:12.536+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='foticos'/><title type='text'>TOTUM REVOLUTUM</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TGEI0lzmOBI/AAAAAAAAAKA/Vca4rDLtEbI/s1600/190320101192.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TGEI0lzmOBI/AAAAAAAAAKA/Vca4rDLtEbI/s400/190320101192.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;¿Quién dijo que al final de las películas porno no se casaban?&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-8960600589023568879?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/8960600589023568879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/08/totum-revolutum.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8960600589023568879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8960600589023568879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/08/totum-revolutum.html' title='TOTUM REVOLUTUM'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TGEI0lzmOBI/AAAAAAAAAKA/Vca4rDLtEbI/s72-c/190320101192.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-489735833408267592</id><published>2010-08-05T06:21:00.002+02:00</published><updated>2010-08-05T06:36:09.210+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='foticos'/><title type='text'>LA TERRAZA AJUSTICIADA</title><content type='html'>Esto, esto es lo que se merecen las terrazas veraniegas, muchas de ellas simples bares venidos a más, que aprovechan para duplicar el precio del poso del café y la altanería y capacidad de aislamiento acústico de algunos camareros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La némesis de la estocada en plena cuenta es el uso y disfrute casi perenne de la mesa. Hasta que el culo aguante. El documento, captado en una terraza de Tirso de Molina, muestra a dos jovencitas capaces de ocupar toda una tarde la mesa de turno, haciendo caso omiso de la gente que espera a que terminen su consumición, a la mirada inquisitiva de la gente que espera sentarse, desdichados que ignoran que una de ellas esconde en el bolso una enorme bolsa de patatas que comen a escondidas, una a una, con calma, deshaciéndolas antes un poco con la saliva, antes de masticar la tarde con sus dentaduras postizas, de seguir hablando con total parsimonia, dueñas de la terraza, del tiempo, del verano. ¡Ay, pillinas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TFo78DVTa1I/AAAAAAAAAJ4/D90tl97pvZw/s1600/weles.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="300" src="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TFo78DVTa1I/AAAAAAAAAJ4/D90tl97pvZw/s400/weles.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-489735833408267592?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/489735833408267592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/08/la-terraza-ajusticiada.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/489735833408267592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/489735833408267592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/08/la-terraza-ajusticiada.html' title='LA TERRAZA AJUSTICIADA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TFo78DVTa1I/AAAAAAAAAJ4/D90tl97pvZw/s72-c/weles.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-3307086373057689520</id><published>2010-07-28T09:39:00.001+02:00</published><updated>2010-07-28T09:40:13.271+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='foticos'/><title type='text'>TEOLOGÍA CALLEJERA</title><content type='html'>En el barrio de Lavapiés la agitación cultural va más allá de los movimientos laicoperrifláuticos. También hay disquisiciones teológicas en las paredes, que plasman la eterna inquietud del ser humano por su devenir. Y que provocan una evidente inquietud ortográfica. ¿Provocación? ¿Algún evangelista enajenado? El caso es que primero apareció la de Dios y a las pocas horas, la del Infierno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En todo caso, sed buenos y no acabéis en el Lades (clic en las imágenes para ampliar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TE_dtmzBEPI/AAAAAAAAAJg/4Arbu3kmFpw/s1600/240620101387.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TE_dtmzBEPI/AAAAAAAAAJg/4Arbu3kmFpw/s400/240620101387.jpg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TE_d2bcBAOI/AAAAAAAAAJo/OVM6cwDtyCQ/s1600/250620101388.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TE_d2bcBAOI/AAAAAAAAAJo/OVM6cwDtyCQ/s400/250620101388.jpg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-3307086373057689520?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/3307086373057689520/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/teologia-callejera.html#comment-form' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3307086373057689520'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3307086373057689520'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/teologia-callejera.html' title='TEOLOGÍA CALLEJERA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/TE_dtmzBEPI/AAAAAAAAAJg/4Arbu3kmFpw/s72-c/240620101387.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-7465033054202187286</id><published>2010-07-25T10:50:00.000+02:00</published><updated>2010-07-25T10:50:40.029+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='foticos'/><title type='text'>PARADOJA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://sphotos.ak.fbcdn.net/photos-ak-snc1/v1922/14/52/577416457/n577416457_1979009_2534.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://sphotos.ak.fbcdn.net/photos-ak-snc1/v1922/14/52/577416457/n577416457_1979009_2534.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Cercanías Madrid homenajeando a Lewis Carroll.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-7465033054202187286?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/7465033054202187286/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/paradoja.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7465033054202187286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7465033054202187286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/paradoja.html' title='PARADOJA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-2405599938064472296</id><published>2010-07-23T23:10:00.000+02:00</published><updated>2010-07-23T23:10:15.366+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>AL OTRO LADO</title><content type='html'>El chico aguanta la respiración, y su atención se centra por un instante en la nube invertida que forma el desconchado azul en la pintura blanca del techo de su habitación. Luego desvía la mirada, receloso, hacia la persiana que acaba de echar, como si temiera que algún vecino curioso del bloque de enfrente pudiera sorprenderle a través de sus diminutos resquicios. Trata de evitar que el más leve sonido advierta a la pareja del piso de al lado de su presencia al otro lado del tabique y se mantiene casi inmóvil, como un lagarto aletargado por el sol,  sintiendo cómo la excitación empieza a vencer a la prudencia. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se encuentra tendido de lado sobre la cama del dormitorio que hasta hace poco ha compartido con su hermano pequeño. Sobre las sábanas, en ropa interior, con los calzoncillos abultados por la intrusión de su mano derecha, que se mueve como una araña bajo aquella ridícula prenda de algodón con dibujos infantiles que le ha comprado su madre en el mercadillo del barrio. Se decide, pega aún más la oreja derecha a la pared, y se estremece por el quejido delator de su colchón al moverse de forma tan brusca. El cuello empieza a dolerle, pero el esfuerzo empieza a valer la pena. Cada vez que está a punto de desistir, consciente de la ridícula desesperación que le domina, o temiendo una posible irrupción de su madre, se otorga una nueva oportunidad, cuenta hasta treinta, y espera. Siempre acaba captando algún sonido alentador proveniente del piso vecino que reaviva su libido. Su imaginación transforma cada murmullo en gemido, convierte en obscenas todas y cada una de las palabras de aquellas dos voces que atraviesan a duras penas la pared.   El sonido de su propio corazón acelerado se entremezcla con el de algún que otro coche nocturno que pasa por la calle y que parece no tener otra intención que estorbarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Esa misma mañana, se ha encontrado por primera vez con los nuevos vecinos en el rellano de la escalera. Una pareja joven, con aspecto de haber salido por primera vez de su casa, y que apenas ha reparado en su presencia mientras intercambiaba las fórmulas de cortesía de rigor con su madre. La vieja bruja ni siquiera ha sido capaz de arrancarles si estaban casados o no. Todos sonreían complacidos,  con la afabilidad que se demuestra en un primer contacto que no pretende llegar a ser más que el inicio de una relación que se limite, con suerte,  a encuentros casuales en el ascensor, o a peticiones puntuales de condimentos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El niño, pues así lo había presentado su madre a la pareja,  salpicaba con su mirada las largas y delgadas piernas de la chica y se esforzaba en reprimir las ganas de intervenir en la conversación, sabedor de que cualquier cosa que dijera iba a sonar torpe y fuera de lugar. Ella le caló casi al instante y le dirigió una mirada que no supo interpretar, a medio camino entre el enfado y la complacencia. Si necesitáis algo, ya sabéis dónde estamos, concluyó su madre. Ni se os ocurra, si no queréis adoptar a una lapa con rulos, pensó él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ella sabe que irse a vivir juntos ha sido un error. Él ni siquiera lo sospecha, está siempre demasiado puesto como para darse cuenta.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se entretiene abriendo y cerrando el cajón de la mesita, de forma mecánica, sin cesar. Un pequeño ataúd, o una caja de sorpresas. Todo aquello dentro, no hay vuelta atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ha habido suerte.  Está convencido de que no han cambiado la disposición de las habitaciones, y  de que junto a la suya está la cama de matrimonio, la misma en la que hasta hace poco roncaba el señor Antonio. Menudo cambio. Tienen cara y cuerpo de follar a todo trapo y no pueden tardar en empezar. Los murmullos van en aumento, así que empieza a acelerar el vaivén de su mano.  Su polla parece estar a punto de estallarle. El roce del gotelé. Un momento, debe ser cauto, poco a poco, hay que esperar a lo mejor. Bajará el ritmo hasta que ella empiece a gritar como una auténtica zorra. Y entonces se sentirá como si estuviera al otro lado, sentado, mirándoles. Como si pudiera atravesar las paredes y participar de la fiesta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Suele ir tan puesto que debe haber olvidado qué significa echarle un buen polvo. No se lo reprocha. En realidad, nada les importa mientras quede algo. Porque si no queda, o queda poco, empiezan los nervios, las llamadas y las prisas. Por eso, se han puesto hasta las trancas antes de estrenar el piso, porque esa va a ser su luna de hiel particular.  Él duerme profundamente sobre la alfombra. Ella sentada en la cama, con la espalda apoyada en la pared, jugueteando con el mando a distancia del vídeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se conocieron en una fiesta de matriculados que nunca iban a acabar la carrera, y en aquel año de la bendita inocencia perdida era un lugar común hablar de Polansky y de aquella película tan morbosa. Los gustos de los presuntos entendidos eran los mismos y todos  ellos acordaban un juicio estético lo suficientemente sencillo como para convertirse en gregario. Cuellos de cisne. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pose requería cierto sacrificio. Alguien propuso y ambos estuvieron de acuerdo en dar un paseo por el lado salvaje, se creyeron capaces de ahogar el pasado  por el sumidero de una huída hacia delante que les haría estar de vuelta de todo. Luego descubrieron que no había nada salvaje en aquello, sino una simple necesidad que tenía que ser satisfecha a toda costa.  Pillar, ponerse, ponerse, y ponerse hasta tener que volver a pillar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El chico que no se siente nada niño oye con total claridad los gemidos de placer de la vecina, desbocada hacia el orgasmo,  sus obscenas peticiones al compás del sonido del colchón. Piensa en ella, se imagina su mirada clara, mirada anzuelo acusadora, enturbiada por la lujuria, por las ganas de más, recuerda la blancura entrevista de sus muslos, se da la vuelta y lanza al aire un enorme chorro que parece querer tapar el inalcanzable desconchado .&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Ella baja el volumen del televisor. No quiere despertar a su novio, que sigue tendido sobre la alfombra y mucho menos llamar la atención de los vecinos. De hecho, le  ha parecido oír algo al otro lado de la pared.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le ha excitado nada ver aquellas primeras grabaciones, en las que los dos daban rienda suelta a una pasión que aún no estaba narcotizada. Puede más la melancolía. Lo que iniciaron como un juego con la vieja videocámara de segunda mano acabó en costumbre, pero algo se ha perdido en el camino. Antes les gustaba verse follando, les daba ideas para la siguiente vez,  se reían mientras conjuraban nuevos placeres. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora que han dado el paso de vivir juntos, se siente más sola que nunca. Deja el mando a un lado de la cama, y desliza distraída una mano entre sus piernas, mientras que con la otra abre el cajón de la mesita y busca una pastilla de éxtasis. Justo en el momento en el que aprieta el rostro sobre la almohada, se corre pensando en la mirada que le ha echado el chico de al lado, que duerme satisfecho sin llegar a escuchar el sonido del placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Robert Llopis, Julio 2010&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-2405599938064472296?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/2405599938064472296/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/al-otro-lado.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2405599938064472296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2405599938064472296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/al-otro-lado.html' title='AL OTRO LADO'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4389276242318143567</id><published>2010-07-19T22:09:00.002+02:00</published><updated>2010-07-19T22:12:49.612+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Aquí me quedo</title><content type='html'>Nada más y nada menos que uno de esos momentos en los que uno pone una marca en el camino o dobla la esquina de un libro, un &lt;i&gt;aquí estuve, aquí me quedo&lt;/i&gt;, de la forma más frívola y gratuita posible: la mirada del miope adherida a los objetos más cercanos, limpia de cristales turbios, el verde hirsuto del césped convertido en un pequeño bosque por el que lanzar la mirada en pos de una liana con la que cortar este caldo que no viento de calendas y distraerse en las mil y una burbujas de la cerveza más fría del mundo, mientras ella habla de saltos y piruetas que no son nunca demasiado complicadas, de viejas historias en blanco y negro con un guión imposible de dictar, &lt;i&gt;aquí se conocieron&lt;/i&gt; y el agua de la piscina a mis espaldas parece reposar la tarde, queriendo ser espejo o testimonio, o espalda varada sobre la cama, mientras deseo ser hervíboro, trasegar todo ese color verde por la garganta, quedar en paz con la tierra, husmear los caminos en busca del rastro del Gran Circo, y volver a trabajar como enano borracho para Lynch, en aquel gran espectáculo en el que no son necesarias las redes, donde todos los buenos trapecistas guardamos un vuelo bajo la manga.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4389276242318143567?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4389276242318143567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/aqui-me-quedo.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4389276242318143567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4389276242318143567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/aqui-me-quedo.html' title='Aquí me quedo'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-744758350947728398</id><published>2010-07-02T00:15:00.002+02:00</published><updated>2010-07-02T00:15:09.209+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>EL RASTRO DEL CARACOL</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CUsers%5CRobert%5CAppData%5CLocal%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;o:smarttagtype downloadurl="http://www.microsoft.com" name="PersonName" namespaceuri="urn:schemas-microsoft-com:office:smarttags"&gt;&lt;/o:smarttagtype&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:"Bookman Old Style";	panose-1:2 5 6 4 5 5 5 2 2 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;Escrito para el taller del Bremen, con el tema "un paseo". &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Julián se considera una persona limpia y escrupulosa, menos los domingos. A sus setenta y tres años se las ve y se las desea para meterse en la bañera, una operación semanal que realiza con la cautela de un gato escaldado. Considera preferible asearse solo, asumir el riesgo de desnucarse contra el borde de la bañera y sufrir una muerte torpe y estúpida a soportar la humillación de de ver la cara de asco de su hija mientras le frota las carnes flácidas con guantes y esponja. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Y es que los domingos Julián no puede perderse su paseo por el Rastro, salvo diluvio, entierro o enfermedad. Nada más salir del portal, encopetado con el porte que le da su viejo sombrero de fieltro y el sempiterno traje de tantos domingos, fantasea con que alguien preste atención a las quejas que masculla nada más atravesar el viejo portal de la corrala donde ha pasado toda su vida, en plena Plaza de Cascorro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;- Esto no es lo que era. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;La raya de planchado que surca las perneras de sus pantalones de pinza, trazada con minuciosa precisión por la joven asistenta que la familia le ha encasquetado para la limpieza y cuidado de la casa, se transforma en la picuda proa de cada uno de sus pasos, pausados pero fieles a una trayectoria de caracol que lleva repitiendo desde hace décadas. &amp;nbsp;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Su paseo dominical por el Rastro tiene un orden invariable. Deja para el final la parte más populosa, la que más detesta, el marasmo de Ribera de Curtidores, el paraíso de las bragas de gitana, como le gusta llamarlo. Así que empieza por aquellos establecimientos umbríos y cargados del polvo plomizo de las lustros, en los que tiene la seguridad de que será reconocido y escuchado. Las librerías de viejo del ala derecha del rastro, un galimatías que da fe de la excesiva producción editorial del siglo XX, en las que uno puede encontrar desde un ejemplar ilustrado de El Quijote, a un manual de cocina de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Secci￳n Femenina"&gt;&lt;st1:personname productid="la Secci￳n"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;la Sección&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt; Femenina&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;, con ilustraciones de jovencitas tan sumisas y afanosas como sonrientes, o si uno sabe buscar bien, alguna que otra novela picante con sus páginas arrugadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;&amp;nbsp;Julián nunca compra un libro, pero manosea todos los que puede, sin tener el más mínimo reparo en doblarlos, sopesarlos y despreciarlos tanto física como literariamente. Todos sus juicios son peyorativos, con la finalidad no sólo de sacar de quicio a los libreros que le tienen más que calado, sino de justificarse como alguien cuyas lecturas le han enseñado que libros buenos hay dos o tres, sin mencionar cuáles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Abandonado el caos de las letras, se sumerge en la certeza de la religión. Tallas, rosarios, iconos, biblias y cuadros oscurecidos por el paso del tiempo, falsos Caravaggios ahumados por centenares de cirios votivos. Como antiguo maestro salesiano, no puede evitar estremecerse ante la visión de tantos mártires en pleno sufrimiento, vírgenes que nunca dan el pecho o cruces que hace mucho que han sido descolgadas. En ese tipo de tiendas, Julián no hace comentario alguno, se muestra contrito, reflexionando para sus adentros sobre la proximidad de su muerte y las expectativas de acceso a una vida eterna entre laúdes angelicales.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Cuando llega a su tienda de antigüedades preferida, en la calle Carlos Arniches, Julián empieza a mostrar ciertos síntomas de premura: allí la cita es obligada. Todas las semanas entra en el establecimiento para comprobar que nadie ha comprado una antigua caja de galletas que el vendió allí hace un par de años, temeroso de que sus hijos la descubrieran a su muerte, donde el adolescente que fue guardaba estampillas eróticas. Estuvo a punto de tirar el viejo recipiente metálico a la basura, pero no pudo desprenderse del todo de ellas. Así que se dedicaba a comprobar que nadie había adquirido la caja para usarla como decoración. Incluso en alguna de sus visitas, Julián se había atrevido a esconderla un poco entre tanto cachivache, para asegurarse de que a la semana siguiente la volvería a encontrar. Notaba una sensación de alivio, una leve tibieza en el pecho cada vez que sus dedos artríticos y arrugados recorrían las curvas bidimensionales de aquellas ilustraciones picantonas, que &amp;nbsp;tantas alegrías le habían proporcionado, y que ahora no harían sonrojar ni a un niño de nueve años. La enfermera, la secretaria, la torera, incluso una monja pechugona, formaban una baraja concupiscente, dispuestas para jugar la mejor de las manos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Animado por el recuerdo de tiempos mejores, el viejo maestro se veía con fuerzas y ganas de remontar la cuesta de Ribera de Curtidores, atestada de turistas acalorados, la mayoría de los cuales ni siquiera se detenía en ninguno de los numerosos puestos de venta, sino que se dedicaban a avanzar con ritmo procesional a base de leves empellones. Julián sabía que iba a tardar más de media hora en recorrer los quinientos empinados metros que distaban desde &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Ronda"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;la Ronda&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt; de Embajadores a su casa, pero no le importaba en absoluto. Como si hubieran cobrado vida en virtud de su reavivada fantasía, numerosas jovencitas con más carne&amp;nbsp; al aire que ropa sobre ella le rodeaban sin apenas reparar en su presencia. Al fin y al cabo, no era más que un simple viejo que lucía un sombrero extravagante, tal vez un poco torpe, que las empujaba para abrirse paso, que empezaba a oler a sudado, y que hasta el próximo domingo no iba a ducharse, olvidando a conciencia la ropa interior perfectamente doblada en el cajón de la mesita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Robert Llopis, 30/06/10&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-744758350947728398?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/744758350947728398/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/el-rastro-del-caracol.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/744758350947728398'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/744758350947728398'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/07/el-rastro-del-caracol.html' title='EL RASTRO DEL CARACOL'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4094570127931584101</id><published>2010-06-17T09:45:00.004+02:00</published><updated>2010-06-17T10:24:48.346+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>MADRID, AÑO CERO.</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Relato para el taller del Bremen de ayer, con el tema "La primera vez".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a Madrid por primera vez a los tres años de vivir en la ciudad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año cero se lo inventa uno más cuando quiere que cuando puede,  así que tras marcarme las consignas adecuadas, harto del tiempo perdido en una rutina demasiado acomodaticia, elegí una entrada en escena casual, un momento para el recuerdo construido con plena conciencia de estar troquelando una foto que nacía vieja. A la salida del taller de relatos en el que trataba desde hacía meses de congraciarme con la literatura y con mis ganas de todo, Jota el Escribiente me ofreció volver a casa en su moto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rehusé la propuesta en un inicio, aunque la idea me parecía tentadora. No sólo por ahorrarme el consabido viaje en metro desde Tribunal, con la segura compañía de una recua de adolescentes cargados de hormonas y alcohol, que ignorarían sin ninguna duda la portada del libro que iba a esgrimirles a modo de inútil escudo y carta de presentación, sino porque la última vez que había subido a una moto, había sido en la Puch Cóndor de mi padre, cuando yo tenía doce años. Y me acojonaba la idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habría aquí que detenerse un instante y montar caballete y lienzo para hacer un rápido esbozo de Jota. Cordobés de pura cepa, empapado en barrio, espigado en nervio y verbo, tenía el don de convertir todos los caminos en atajos y todas las dudas en palabras marcadas por las precisas dentelladas de platino de quien sabe de qué va la vida.  Como poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí estaba yo, la Hormiga Atómica a punto de derribar la moto con la torpeza de su  peso analfabeto en elasticidad al tratar de encaramarse al sillín, con su cabeza ensanchando las paredes del casco hasta dejarlo inservible, y el temor ahogado de quien simula crecerse. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue sólo la renovada experiencia de viajar en moto, los recuerdos que se entremezclaban con aquella nueva perspectiva de la ciudad, sobre la calzada, sino más bien las  palabras de Jota sobre su experiencia en la capital, en su barrio, con su gente, las que me transportaron a un nivel de consciencia en el que me reconocí resucitado. Lázaro, levántate y anda, pero haz algo más: escribe, bebe, disfruta, ama. Menos fotosíntesis y más polinizar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras hablaba a gritos con Jota, aleccionado por su discurso entusiasta y vitalista, y por la seguridad que ya a esas alturas del viaje me imponía su zigzaguear de abejorro avezado, me pude relajar, dedicándome a captar con la mirada escenas de la noche de Madrid. Nada de alardes o euforias: necesitaba cierto distanciamiento para disfrutar al completo de aquel viaje iniciático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una marica esquelética le enseñaba una cicatriz justo al lado del ombligo a su anabolizada Ana Bolena en un banco de la plaza de Chueca, un grupo de adolescentes con sus cencerros, las inconfundibles bolsas color verde chino  cargadas de botellas, atravesaban un paso de cebra con arrogante parsimonia, un perro de marca cagaba en la acera mientras su dueña parloteaba por el móvil, tratando de hacerse la despistada, y de frente,  el arco voltaico en el que se reflejaban todas las luces de la ciudad, la superficie del casco de Jota, atravesaba la calle Alcalá, las candilejas corredizas de la ciudad que nos abocaban en brazos de la noche, o de algún escote. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a La Latina, hogar y guarida de mi barbudo camarada, Jota me reconvino por mi obstinada reticencia a abandonar la maraña de Lavapiés, su mezcla de cruda realidad y escondite para artistas por descubrir y olvidar, el lugar donde la basura desparramada sobre la acera de un cubo de basura se transformaba al instante en una performance, para adictos a la sopa boba.  Consciente del abismo tan estrecho como profundo que nos separaba, di un salto y me puse de su lado a la tercera caña, casi convencido de acabar cambiando de barrio, y pasar a mejor vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un simple viaje en moto me había puesto sobre el circuito adecuado, presto a dar vueltas de nuevo, pero con un estilo mejorado, o al menos distinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegué a casa, sentía la imperiosa necesidad de escribir la experiencia arrebatadora que había tenido, ese éxtasis kármico que me iba a llevar a mejores puertos, a desarrollar de una vez por todas mi innegable potencial como escritor y, mejor aún, como persona. Sí, todo iba a cambiar, notaba la inminencia del destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al mes de aquel chispazo de euforia, escribí la primera frase de este relato y la metí en un cajón de mi habitación sin ventanas. La tortuga empezaba a moverse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4094570127931584101?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4094570127931584101/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/06/madrid-ano-cero.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4094570127931584101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4094570127931584101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/06/madrid-ano-cero.html' title='MADRID, AÑO CERO.'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-1207004709721552609</id><published>2010-05-21T02:15:00.000+02:00</published><updated>2010-05-21T02:15:02.036+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>ONLY THE LONELY</title><content type='html'>(potadita bremenauta)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han cerrado las fronteras. El rastro de pelos rasurados sobre la pila del baño confirma este extremo. Los contemplo distraído, jugando a adivinar alguna forma, mientras trato de restar importancia a la abundancia de canas y pienso en el absorbente abismo de los andenes, en la absurda épica del abandono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mapa plegado de un país que nunca visitaré atraviesa mi estómago, absorbe un grito mal digerido. De norte a sur, la cordillera de los cobardes sueña con incendios redentores, y las paredes de mi habitación se pliegan hasta conformar montes que devoran el horizonte, que planean sepultarme mientras cuchichean a mis espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La certeza que me acechaba desde hace tiempo sopla sobre mi nuca, y no me queda sino reconocer que renunciar para siempre al viaje tal vez sea la mejor de las soluciones. No más vida especular. Giro la llave del agua con un gesto mecánico y el agua arrastra los restos de jabón y suciedad hacia la oscuridad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-1207004709721552609?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/1207004709721552609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/05/only-lonely.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1207004709721552609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1207004709721552609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/05/only-lonely.html' title='ONLY THE LONELY'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6325593901094817250</id><published>2010-05-08T06:47:00.003+02:00</published><updated>2010-05-09T15:18:41.397+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>CRIMEN Y CASTIGO (relato bremenauta)</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CRobert%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:"Bookman Old Style";	panose-1:2 5 6 4 5 5 5 2 2 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}h6	{mso-margin-top-alt:auto;	margin-right:0cm;	mso-margin-bottom-alt:auto;	margin-left:0cm;	mso-pagination:widow-orphan;	mso-outline-level:6;	font-size:7.5pt;	font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 10pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;...un hombre sólo muere cuando ha hecho lo que debe o cuando es absolutamente imposible que lo haga ya...y esa es la diferencia entre el cielo y el infierno...." Gaón de Vilna&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;La bicicleta plegable de Belo, que tanto le gusta lucir en las terrazas de Lavapiés,&amp;nbsp; baja a una velocidad endiablada trazando una trayectoria no contaminante por la cuesta de la calle Calvario, y tan afecto a la nostalgia televisiva como es, se cree por un instante el Indurain del 92, oliendo el culo a Claudio Chiapucci en el descenso de un puerto de montaña, rumbo a Sestrières. Satisfecho por la precisión visual de este recuerdo, pero tardo al freno, su estúpida sonrisa y los mil euros de fibra de vidrio por los que ha renunciado a tantas cosas atraviesan, cual caballo azuzado con guindilla, el cristal del escaparate de la frutería pakistaní de la esquina, y entran de forma sorprendente por la puerta entreabierta de la trastienda, hasta colisionar contra unas cajas repletas de cartones de tabaco de marcas variadas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;Un fuerte olor le despierta, y siente el escozor del humo de un cigarro al abrir los ojos. y el frío de las baldosas bajo su espalda. Un hombre alto y delgado, con una barba cuidada y tupida, a ambos lados de la cual se despliegan dos grandes orejas, le observa mientras fuma, con una expresión marcada por la sorprendente separación entre sus dos ojos. Al principio, Belo cree reconocer en él al dueño del establecimiento, hombre barbudo y cetrino al que tantas veces ha recurrido en sus largas noches de insomnio creativo para abastecerse de víveres, pero su salvador tiene la piel blanca y sus gestos son precisos y delicados, así como sus palabras, que suenan con un acento que resulta a la vez argentino y afrancesado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;–&amp;nbsp; Y ahora vos me dirás qué carajo hacés en mi departamento, boludo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;El hombre le tiende la mano, presto a ayudarle a levantarse, pero Belo prefiere permanecer tendido en el suelo, observando a su alrededor, receloso por las palabras del extraño, y reclamando con&amp;nbsp; su mirada una ayuda más cualificada y comprensiva que sepa valorar el alcance de sus más que probables lesiones cerebrales. Y es que no se encuentra en la trastienda del economato pakistaní, sino en lo que parece ser una buhardilla decorada de forma austera, repleta de libros y legajos, y con un único ventanuco al fondo, a través del cual se filtra la luz amarillenta de las farolas.&amp;nbsp; Esté donde esté, es de noche. Con toda seguridad, debe haberse desmayado a consecuencia del golpe y alguien ha aprovechado su desgraciado accidente para secuestrarlo, conocedor de su valía como...&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;El desconocido le atiza en la frente con un pesado libro que ocultaba tras la espalda. No le da tiempo a fijarse en el título. El golpe resuena en su cabeza con un &lt;i&gt;bloom.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;… como futura promesa de las letras, y ahora que navega entre las vibraciones de su propia cabeza, que el libro con el que le ha golpeado aquel extraño barbudo parece haber sacudido con un toque preciso el cóctel, lo ve todo claro, las palabras cobran un nuevo sentido, se diluyen unas en otras como bronce fundido sobre el molde de todo aquello que tiene ganas de gritar al mundo: su talento será reconocido, llegará el día en el que alguien advierta su valía, su básica valía, su bahía evadida, su bacía vacía, vanidad balida…&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;– ¡Beeeee!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;Una oveja mordisquea las nutritivas rastas de Belo, desparramadas sobre su rostro. Su nariz aguileña corre el riesgo de ser seccionada y aparta con un gesto brusco al lanudo rumiante. La luz del sol le ciega y no distingue a su alrededor más que una casa de adobe, &lt;i&gt;auténtica&lt;/i&gt; en su pobreza y austeridad, la misma en la que se alojó en su viaje iniciático y &lt;i&gt;auténtico&lt;/i&gt; de quince días por el norte de África. Sólo que esta vez no se encuentra en ella el amable anciano que le ofreció un té &lt;i&gt;auténtico&lt;/i&gt; con una sonrisa falsa, y cuyo nombre olvidó al quemarse la lengua con el primer sorbo.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;El hombre que le contempla de cuclillas bajo la sombra del toldo de la entrada, le ofrece un gesto conmiserativo, pero no hace el mínimo ademán para ayudarle a levantarse. Está concentrado dibujando una figura con tiza sobre el suelo de la calle. Belo se incorpora con dificultad y cubre sus ojos con la mano, a modo de visera, para protegerse de la intensa luz, mientras se acerca al hombre, que ha retomado su actividad, ignorándole por completo.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;La sombra de la joven promesa de la literatura &lt;i&gt;underground&lt;/i&gt; se proyecta sobre la espalda del dibujante, que le dirige una mirada iracunda y abandona su tarea. Se incorpora con agilidad, y Belo puede por fin contemplar la obra pictórica: una extraña cruz compuesta de cuadriláteros. En el extremo superior del brazo vertical del símbolo de tiza, dos únicas letras: JC. El hombre que ha dibujado la cruz retira la capucha que cubre su rostro, y Belo reconoce facciones al instante. Es el mismo que le ha golpeado con el libro. La barba, la extraviada expresión de aquellos ojos de camaleón son inconfundibles, pero esta vez no tiene dudas sobre su identidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;– ¿Je… Jesús? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt; ¡Julio, boludo, Julio! – grita el enfurecido berebere, al mismo tiempo que le arroja un puñado de tierra a los ojos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;Belo, cegado por completo, recuerda las dos clases de Aikido a las que ha asistido hace un mes, y pone en práctica las técnicas aprendidas en ellas, tratando de golpear al así llamado Julio a base de agitar los brazos con la mayor velocidad y menor de las precisiones, con el fin de impactar por pura suerte a su agresor o al menos arrancarle las barbas. No obtiene sino un severo encontronazo contra el muro de adobe, que resquebraja en parte con su testuz, antes de caer de nuevo desmayado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;&amp;nbsp;Cuando recobra el conocimiento, lo primero que ve es una cajetilla de Marlboro sin sello, desparramada ante sus narices. Aunque hace dos años que ha dejado de fumar, coge un cigarro, se lo planta en la oreja, se incorpora con calma, y sale de la tienda haciendo caso omiso a los gritos enfurecidos del dueño de la frutería. Entra sin decir una sola palabra en el pub de la esquina de enfrente, uno de los centros neurálgicos de la intelectualidad lavapiesina, pide un tercio bien frío de cerveza, y confiesa a la camarera que nunca ha leído Rayuela.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt;&amp;nbsp;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;h6 style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; font-weight: normal; line-height: 150%;"&gt;Robert Llopis 05/05/2010&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h6&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6325593901094817250?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6325593901094817250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/05/crimen-y-castigo-relato-bremenauta.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6325593901094817250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6325593901094817250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/05/crimen-y-castigo-relato-bremenauta.html' title='CRIMEN Y CASTIGO (relato bremenauta)'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4104245233580461940</id><published>2010-04-27T23:25:00.000+02:00</published><updated>2010-04-27T23:25:58.603+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lecturas'/><title type='text'>Crimen y Castigo</title><content type='html'>Decir que esta tarde me he estremecido al acabar de leer &lt;i&gt;Crimen y castigo&lt;/i&gt; en el tren, tras salir del trabajo, es poco. He tenido que disimular las lágrimas, extrañamente emocionado por el epílogo. O es la primavera, o estoy acabado. La sensación de satisfacción, de reencuentro con la literatura, ha sido inmediata. No recuerdo cuándo lo leí por primera vez, pero calculo que hará unos veinte años, así que al pasar la última página había dado por finalizada una de esas relecturas que uno encara con el miedo a la decepción, bien sea por los cambios que uno mismo ha sufrido, o por la perspectiva más amplia que le da a uno ir hurgando en la literatura, hasta darse cuenta de que no puede con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S9dV3v-H7XI/AAAAAAAAAJA/gTo8NZBYrMQ/s1600/dostoievski.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://3.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S9dV3v-H7XI/AAAAAAAAAJA/gTo8NZBYrMQ/s200/dostoievski.jpg" width="156" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que mi primera lectura de la novela de Dostoyevski fue en una vieja edición de mi abuelo, uno de esos libros que me rodeaban en mi habitación a modo de iconos, dejados allí quién sabe si por falta de espacio en la casa, o como un cebo puesto por mi padre para encauzar mis lecturas hacia autores de más allá de los Urales. Fuera como fuera, al cabo de los años el genial escritor ruso es el autor que más he leido, aunque no sea con el que más he disfrutado. Porque tenía que solventar el encontronazo con unas traducciones farragosas y decimonónicas, en las que uno tenía que destilar el temperamento de los personajes, la fuerza de las pasiones, que parecían semienterradas entre tanta parafernalia retórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun y así, guardaba un grato recuerdo, sobre todo de &lt;i&gt;Crimen y castigo, El jugador &lt;/i&gt;y&lt;i&gt; Los hermanos Karamazov&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Humillados y ofendidos, &lt;/i&gt;un recuerdo que se ha visto reconfortado con la lectura que acabo de finalizar de la primera de las novelas. Las tribulaciones del atormentado Raskolnikov, la miseria confrontada a la vileza, el tratamiento de temas que resultarían más que escabrosos en su momento (prostitución, asesinato, corrupción, ateísmo, o incluso pederastia), hacen de esta novela un clásico que considero aún contemporáneo. Un personaje como el decadente Svidrigailov, tal vez un alter ego del propio escritor, por poner un ejemplo, es impagable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay libros con los que es mejor quedarse con el recuerdo de la ilusión de la primera lecura. Seguramente, si releyera (por décima vez) la saga de Tolkien, me echaría las manos a la cabeza o me aburriría soberanamente. Pero Dostoyevski ha ganado muchos enteros con el paso de los años, o&amp;nbsp; tal vez yo he perdido demasiado...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4104245233580461940?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4104245233580461940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/04/crimen-y-castigo.html#comment-form' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4104245233580461940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4104245233580461940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/04/crimen-y-castigo.html' title='Crimen y Castigo'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S9dV3v-H7XI/AAAAAAAAAJA/gTo8NZBYrMQ/s72-c/dostoievski.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-535067106609067828</id><published>2010-04-02T12:45:00.005+02:00</published><updated>2010-04-02T13:52:14.834+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Been caught stealing</title><content type='html'>&lt;object height="132" width="353"&gt;&lt;embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=d9de449" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer asistí a una lucha territorial sin parangón, justo en el culo del caballo de Felipe III, en la Plaza Mayor de Madrid, lugar acostumbrado de citas. La plaza estaba abarrotada de señoras, como cabía esperar de un Jueves Santo. Como todo el mundo sabe, las procesiones de Semana Santa desembocan en dicha plaza. Siguiendo la costumbre, los Cristos madrileños descienden de los pasos y piden una ración de gambas en cualquier terraza, para ser crucificados en público. Turistas arracimados, aferrados al poraquiismo y al estoesismo,  siguen la tradición cristiana, y muchos de ellos lucen la consabida banderilla que acompaña a los calamares congelados de la plaza. Pero divago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos a bunch of buddies y yo esperando bajo la amenazante cola enhiesta del caballo, cuando se produjo una pelea inesperada entre una Minnie Mouse, de las que se dedican a chantajear emocionalmente a los padres, dando a sus hijos florecitas y monos hechos con globos anudados, y una aficionada al arte de la globiflexia, vestida de paisana y acusada de carterista por la Minnie. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me atreví a grabar la escena, ni siquiera a hacer fotos, como la mayoría de turistas congregados alrededor de la improvisada lucha ratonera. Era todo tan bajo y sucio, que sentí una gran congoja, por la que he sido convenientemente reconvenido a posteriori, por una polvorilla condenada al purgatorio, que me ha recomendado la canción que arriba podéis escuchar, como banda sonora de la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo haber visto a la misma Minnie, paseando por Sol con mi querida coautora, y ya nos llamó la atención su notable parecido con Wendy Sulca. Verla en el suelo, estrangulada por una carterista peruana, fue demasiado para mi nivel de frikismo. Raudo y caballeroso, Mickey Mouse, un señor con cara de sufrimiento, salió a separarlas, consciente de la gravedad de la situación. Más de un niño observaba la escena, ojiplático, convertido en una pequeña esponja de traumas que le costarán un riñón en psicoanálisis&amp;nbsp; futuros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, me sorprende mi recato a la hora de grabar la escena. Por otro, estoy que me muerdo los codos por no haberlo hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S7XKh_lz6PI/AAAAAAAAAI4/nWBXq4LltJ0/s1600/mickey.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S7XKh_lz6PI/AAAAAAAAAI4/nWBXq4LltJ0/s320/mickey.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Mickey, desconsolado por la tragedia&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-535067106609067828?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/535067106609067828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/04/ayer-asisti-una-lucha-territorial-sin.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/535067106609067828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/535067106609067828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/04/ayer-asisti-una-lucha-territorial-sin.html' title='Been caught stealing'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S7XKh_lz6PI/AAAAAAAAAI4/nWBXq4LltJ0/s72-c/mickey.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6654537787370086789</id><published>2010-03-20T23:14:00.000+01:00</published><updated>2010-03-20T23:14:48.168+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Mundo persimón</title><content type='html'>Ya sabía yo que no estaba solo, que mi entrada sobre el &lt;a href="http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/11/persimon-persimon.html"&gt;persimón/pérsimon &lt;/a&gt;no hacía sino rascar la punta del iceberg persimoniano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observen ustedes este video, que narra el ascenso al poder de un hombre nacido con la cabeza de persimón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="640" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/YIwznNMttbY&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/YIwznNMttbY&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="640" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6654537787370086789?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6654537787370086789/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/03/mundo-persimon.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6654537787370086789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6654537787370086789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/03/mundo-persimon.html' title='Mundo persimón'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4554799214068200918</id><published>2010-03-18T18:24:00.000+01:00</published><updated>2010-03-18T18:24:10.388+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>LA ESTRATEGIA DEL SALTAMONTES</title><content type='html'>Escrito para el &lt;a href="http://camarote503.blogspot.com/"&gt;TALLER DEL BREMEN&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde los doce hasta los quince años, Fredo Cavalli aceptó con resignación ser el chico de los recados, consciente de que ni su escasa edad, ni su físico desgarbado, le  permitían aspirar a más. Así que se centró en ser eficaz en sus discretas tareas,  a base de memorizar cómo le gustaban los tragos a cada uno de los asistentes a las timbas de póker que organizaba Mateo en su apartamento,  de fingir que le hacían gracia las bromas pesadas que hacían una noche tras otra a su costa, y de no quejarse de los insultos o los tirones de orejas que pudiera darle alguien que estuviera tan borracho como armado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fredo no era el más joven de la banda, porque otros dos chicos del barrio de su  misma edad  habían sido captados como él por los subalternos de Mateo.  Sólo que  por el mero hecho de ser dos brutos sin cerebro gozaban de otras atribuciones, e incluso tenían el privilegio de ser acompañantes de honor en los clubs de alterne a los que acudían los capitanes de la banda .  Fredo envidiaba en silencio a Carlo y Toni, que por el mero hecho de haber nacido con un físico de orangután, iban a tener preferencia de paso.  Se notaba a la legua que iban adaptarse a aquel mundo sin ninguna dificultad, pues se habían graduado en extorsión y amenazas en la escuela primaria, y al fin y al cabo, conocían la mecánica del proceder de un matón.  Conscientes de su superioridad, y con la crueldad que sólo emplea el subordinado con sus iguales, deformaron su apellido y empezaron a llamarle Cavalletta, saltamontes. Le espetaban que era flaco y espigado como ese insecto, y es que en verdad se mostraba tan dispuesto en su trabajo, que parecía acudir de un salto cuando le pedían que se acercara para encargarle un recado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fredo no se quejaba nunca, y esperaba acceder con el tiempo al siguiente peldaño de la organización, ese que algún día le permitiría soñar con hacerse una carrera en el mundillo. Su estrategia, mientras tanto, se limitaba a ser aceptado, si no como uno más, sí al menos como alguien útil  que no supusiera un estorbo.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres años que transcurrieron hasta que Mateo logró ser mínimamente considerado, se dedicó a perfeccionar el arte de la discreción, se empapó de la dureza de aquel código común de gestos rudos y palabras malsonantes, del peculiar sentido del humor construido a base dobles sentidos cargados de crueldad, y de la jerga del ambiente en el que se había visto obligado a crecer, mientras apretaba los labios y limpiaba los ceniceros, las copas derramadas y ayudaba a llegar a casa a más de uno.  Por las noches, leía novelas de gangsters, y se reía de sus errores, de lo impostadas que eran aquellas escenas, y aquellos diálogos tan elaborados. Era un mundo ficticio que nada tenía que ver con el que le rodeaba. En su realidad, todos los policías tenían un precio y en ningún supuesto justo dejaba pasar la oportunidad para sacar tajada. Los chicos de Mateo no vestían de forma elegante, ni se andaban con miramientos o florituras. Eran perros disciplinados que sólo lamían la mano a su jefe y a las putas a las que extorsionaban, animales que abandonaban la dialéctica a las primeras de cambio, en favor del viejo arte de partir cabezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mateo no conocía a ningún héroe que hubiera llegado a viejo, y la gente del barrio demasiado había aprendido a cerrar la boca para salvar el pellejo y tratar de salir adelante como podía. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera vez que el jefe le pidió a Fredo, Carlo y Toni que acompañaran a dos de los capitanes para hacer una visita de cortesía, pensó que se trataba de una broma. No podía creer que le hubieran incluido en el grupo, al mismo nivel que los otros dos. Pero viendo lo empapados en alcohol que estaban los dos viejos matones con los que los tres jóvenes iban a compartir su bautismo, se dio cuenta de que su papel iba a limitarse a conducir y a quedarse en el coche haciendo de de niñera, mientras sus dos compañeros hacían el trabajo sucio. De todas formas, no dejaba de ser una oportunidad para Fredo, que se  tomó aquella tarea rutinaria como una auténtica prueba de graduación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentía la satisfacción de dejar atrás las tareas de poca monta a las que estaba habituado y que le estaban empezando a desesperar: para un chico de los recados,  para un saltamontes limpia vómitos como él, aquello era un trabajo de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Las visitas de cortesía podían ser de varios tipos, dependiendo del grado de morosidad del propietario del negocio protegido y del tiempo transcurrido entre el último pago y el ineludible recordatorio.  Aquella noche, iban a visitar a un chino, una rata miserable que se dedicaba a intoxicar a cualquier incauto que se atreviera a comer en su restaurante.  Cuando llegaron al local, los dos capitanes dormían la mona en el asiento de atrás, y ninguno de los tres jóvenes se atrevió a despertarles. El restaurante acababa de cerrar, y sus chillonas luces de neón aún estaban encendidas.  Debían de actuar antes de que aquel maldito chino echara la llave para dormir en el almacén, o donde quiera que se revolcara con toda su familia.  Los tres sabían que despertar a cualquiera de los dos pesados fardos italianos que roncaban en el asiento de atrás era una temeridad, así que decidieron dejarlos aparcados y entrar por su cuenta, dejando el motor del coche encendido, por si tenían que salir a escape.  Accedieron al local por la puerta de servicio, y salieron a los pocos segundos en estampida, perseguidos por el chino, que blandía un enorme cuchillo de cocina mientras gritaba en su idioma incomprensible. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fredo se puso al volante y salieron a toda prisa del garaje, temiendo que el cocinero de ojos rasgados les alcanzara, pero éste se quedó parado como una estatua de Buda, al ver que habían subido a un coche que parecía conocer demasiado bien. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegaron al apartamento de Mateo, despertaron a los viejos, que ni siquiera recordaban qué hacían metidos en aquel coche con aquellos niñatos.  Cuando rindieron cuentas ante Mateo, alardearon sin pudor del escarmiento que le habían dado al chino. Fredo hablaba más que nadie, y se recreaba en la descripción de su supuesta hazaña, pavoneándose por la frialdad que habían demostrado al entrar por sorpresa en el restaurante, y les detalló a todos con pelos y señales cómo habían inmovilizado al chino sin decir ni una sola palabra, sin dejarle reaccionar, cómo el amarillo se había vuelto blanco al ver que iban a cumplir sus amenazas, al comprobar que no había lugar para ruegos ni prórrogas, cómo llenaron de aceite en una enorme sartén, a fuego vivo, y los gritos que dio el puerco al freírle la mano derecha, sin dejar que la apartara, hasta que empezó a oler a algo parecido a las hamburguesas de Joe, el de la esquina.  Y los ojos de insecto de Fredo brillaron sanguinarios, como nunca, henchidos de euforia, endurecidos, mientras utilizaba el lenguaje de las novelas que tan bien conocía, y se gustaba recreando una escena tan irreal como todas aquellas de las que se había burlado.  Mentía sin temor ni vergüenza, engrandecido, porque sabía que a nadie le importaba un trabajo de mierda como aquel,  porque no había mejor premio que escuchar las carcajadas de todos los chicos, aquellas risotadas ahogadas con el humo de su grandes puros habanos, ni mejor recompensa que aquellas palmadas en la espalda.  Y cuando el propio Mateo les invitó a un trago, Carlo y Toni bebieron en silencio. Acallaron como debían sus cabezas de chorlito, mientras dejaban parlotear a Fredo, aprovechando la inercia del salto del saltamontes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4554799214068200918?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4554799214068200918/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/03/la-estrategia-del-saltamontes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4554799214068200918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4554799214068200918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/03/la-estrategia-del-saltamontes.html' title='LA ESTRATEGIA DEL SALTAMONTES'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-808621977224422196</id><published>2010-03-09T22:32:00.005+01:00</published><updated>2010-03-10T09:19:05.066+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Escrivá de Belén</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;El buscador de Google es tóxico. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S5a8HBMjZpI/AAAAAAAAAIw/3IXQX1pvixI/s1600-h/0000015722.12.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="236" src="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S5a8HBMjZpI/AAAAAAAAAIw/3IXQX1pvixI/s320/0000015722.12.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Escrivá de Balaguer inserto en un belén, disertando sobre los valores de la castidad a una pareja de jóvenes contemporáneos. Ella tiene las piernas cruzadas, por si se le escapa un suspiro, pero el santo fundador del OPUS mantiene&amp;nbsp; las piernas bien abiertas, es con toda claridad el macho alfa de la escena, con sus huevos colganderos. El joven es notoriamente bisoño, y oculta su masculinidad abrazando la rodilla para mantener el torso erguido y la pelvis encogida. Las piernas del cura están dispuestas en justa correspondencia simbólica con los cuernos arbóreos que emergen de su cabeza, que delatan su soterrada naturaleza diabólica. El viejo del bastón observa receloso la escena, desde su alopecia y escala desproporcionada, entre bambalinas. Se sabe distinto, y asume con rabia que no le invitarán a formar parte del grupo, que tal vez no sea sino el personaje de una parábola usada por Escrivá. Mientas tanto, espera en vano a que den inicio los tocamientos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-808621977224422196?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/808621977224422196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/03/belen.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/808621977224422196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/808621977224422196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/03/belen.html' title='Escrivá de Belén'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S5a8HBMjZpI/AAAAAAAAAIw/3IXQX1pvixI/s72-c/0000015722.12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-7790147344398229900</id><published>2010-03-05T00:05:00.004+01:00</published><updated>2010-03-05T10:55:21.521+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>GRANDES HITOS DE LA HISTORIA DEL DEPORTE</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CRobert%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:"Book Antiqua";	panose-1:2 4 6 2 5 3 5 3 3 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: left;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Escrito para el &lt;a href="http://camarote503.blogspot.com/"&gt;Taller del Bremen&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: left;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;I&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Jacinto de Boecia piensa que Eolo se ha instalado en sus tripas, pero logra obtener la contención requerida &amp;nbsp;y se concentra en la inminente perpetuación de su gloria. Tras obtener la corona de laurel en los Juegos Píticos de Delfos por su asombrosa habilidad en el lanzamiento de disco, al desnucar a un esclavo situado a una distancia de medio estadio, ha merecido ser inmortalizado para la posteridad. Tras tres horas de inmóvil posado para que uno de los discípulos de Mirón esboce su atlética figura sobre un pergamino, siente un seco crujido y es incapaz de enderezar la espalda. El desdichado atleta clama a Júpiter tonante por su desventura, a la par que desahoga el bajo vientre entonando un do sostenido que causa general admiración. &amp;nbsp;La fama vuela y multitud de réplicas de la estatua son adquiridas por los ciudadanos más distinguidos para colocarlas en sus &amp;nbsp;hogares. Bajo las figuras de Jacinto se realizan pequeñas ofrendas tras los banquetes, para conjurar la dispepsia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;II&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Heinrich Himmler ejerce de anfitrión furibundo e irrumpe sin permiso en los vestuarios del Estadio Olímpico de Berlín, abriendo de una patada la puerta de acceso a los vestuarios con sus pesadas botas del uniforme de las SS. Su aspecto endeble y bisoño es compensado con sus galones de Comandante en Jefe y una merecida fama que le franquea el paso.&amp;nbsp; La más alta instancia le ha ordenado que averigüe si el equipo norteamericano tiene alguna táctica secreta para mejorar su rendimiento, y él no es partidario de emplear procedimientos sutiles. &amp;nbsp;Cuando se dispone a persuadir al entrenador del equipo americano sobre la conveniencia de que asuman su inferioridad y ordene a sus pupilos que se dejen ganar con recato y disimulo, Jesse Owens sale de la ducha reclamando una toalla para secarse. Heinrich Himmler dirige una mirada cargada de desprecio al negro rostro del campeón olímpico, &amp;nbsp;baja la vista sin poder evitarlo, palidece, y abandona la sala en silencio, a la par que los prejuicios sobre la superioridad de la raza aria.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;III&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Un joven Anatoli Karpov gana el campeonato de la URSS de ajedrez en 1976, celebrado en Moscú. Por primera vez en la historia del deporte de las sesenta y cuatro casillas, una defensa se convierte en el mejor de los ataques. En virtud de una desacostumbrada ingesta de vodka proveniente de centeno no colectivizado, el genial ajedrecista llega tambaleante, justo a tiempo, a la final y en el preciso momento en el que su reina se encuentra en la difícil tesitura del jaque, su estómago no puede aguantar la tensión competitiva y proyecta sin advertencia alguna los restos de una sopa de remolacha mal digerida sobre el tablero.&amp;nbsp; El rojizo estarcido provoca la inmediata retirada de su adversario, primera víctima de la conocida con posterioridad como &lt;i&gt;defensa del volcán&lt;/i&gt;, arma secreta utilizada en sucesivos certámenes internacionales por los ajedrecistas soviéticos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center" class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;IV&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;El público asistente a &amp;nbsp;la quincuagésima edición del campeonato de petanca de Cabezón de la Sal, observa estupefacto cómo la bola lanzada por Efrén García, vecino de la localidad y aventajado&amp;nbsp; y reconocido jugador de dicho deporte, permanece suspendida en el aire, justo a dos palmos de donde debería haber impactado. Los expertos, que son todos, coinciden en que el lanzamiento ha sido malo, desviado y con poca parábola, y que el extraño comportamiento de la esfera de metal no puede ser debido sino a las aviesas intenciones de Efrén, que consciente del carácter fallido de su lanzamiento, ha preferido dejar la bola y la partida en suspenso. Ante el enfado general y la paralización de los actos del programa de fiestas, a expensas de la entrega de trofeos, el jugador es consciente de que ninguna excusa le será reconocida y sale corriendo del polideportivo, perseguido con desgana por la entristecida muchachada, que ha visto desaparecer las posibilidades de arrimar entrepierna en la verbena popular. Cansados todos del extraño fenómeno, la bola es abandonada a su suerte, dándose por inconclusas, que no finalizadas, las festividades. Por suerte, no hay ningún escritor presente, así que dentro de la desgracia, nadie escribe un relato de realismo mágico sobre lo sucedido. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-7790147344398229900?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/7790147344398229900/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/03/grandes-hitos-de-la-historia-del.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7790147344398229900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7790147344398229900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/03/grandes-hitos-de-la-historia-del.html' title='GRANDES HITOS DE LA HISTORIA DEL DEPORTE'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-447832406409496359</id><published>2010-02-27T12:16:00.002+01:00</published><updated>2010-02-28T10:02:46.506+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Baile de graduación</title><content type='html'>Agradecimiento: NáN&amp;amp;Son&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si alguien pensaba que el &lt;a href="http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/hasta-que-choque-el-hueso.html"&gt;perreo chacalonero&lt;/a&gt; era una mera manifestación del cantar de la plebe, de los entusiásticos personajes de peluche de los dibujos animados, algo propio de gente que se dejaba llevar pos sus impulsos más básicos,&amp;nbsp; empapada por la cultura basura y arrastrada por un afán irrefrenable de expresar con su cuerpo aquello contra lo que tantas metáforas se han estrellado, le presento esta prueba&amp;nbsp; audiovisual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que el perreo chacalonero ha llegado a las aulas, convirtiéndose en todo un rito iniciático de superación de la pubertad, siempre de la mano de una madurez intelectual, que en ningún caso entra en contradicción con el choque de huesos pélvicos. Esta vez nos encontramos ante un perreo totalmente amateur: ni nos encontramos con voluntarios exaltados sobre el escenario, buscando tal vez merecido premio a su procacidad, ni ante protagonistas en celo de dibujos animados, refregándose en busca de su sexo inexistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sobran las palabras: contemplen la función de fin de curso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/0RUrmSPSpD0&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/0RUrmSPSpD0&amp;hl=es_ES&amp;fs=1&amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-447832406409496359?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/447832406409496359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/baile-de-graduacion.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/447832406409496359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/447832406409496359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/baile-de-graduacion.html' title='Baile de graduación'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-1366268199850774792</id><published>2010-02-23T22:12:00.003+01:00</published><updated>2010-02-24T00:35:16.799+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>ASSAIG DE CÀSTIG EN EL TEMPLE</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:Helvetica;	panose-1:2 11 5 4 2 2 2 2 2 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:swiss;	mso-font-format:other;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:3 0 0 0 1 0;}@font-face	{font-family:Tahoma;	panose-1:2 11 6 4 3 5 4 4 2 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:swiss;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:1627421319 -2147483648 8 0 66047 0;}@font-face	{font-family:"Sabon LT Std Roman";	mso-font-alt:"Times New Roman";	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:0 0 0 0 0 0;}@font-face	{font-family:TimesNewRomanPS-BoldMT;	mso-font-alt:"Times New Roman";	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:auto;	mso-font-signature:0 0 0 0 0 0;}@font-face	{font-family:TimesNewRomanPSMT;	mso-font-alt:"Times New Roman";	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:auto;	mso-font-signature:0 0 0 0 0 0;}@font-face	{font-family:ArialMT;	mso-font-alt:Arial;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:swiss;	mso-font-pitch:auto;	mso-font-signature:0 0 0 0 0 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:none;	mso-hyphenate:none;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:Tahoma;	mso-bidi-font-family:Tahoma;	mso-ansi-language:CA;	mso-fareast-language:EN-US;	mso-bidi-language:EN-US;}@page Section1	{size:612.0pt 792.0pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:36.0pt;	mso-footer-margin:36.0pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: ArialMT; font-size: 8pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;o:p&gt;Traducción al final de la entrada, no se me desmayen. Se trata del poema para la exposición para el 40 aniversario del Club d'Amics de la UNESCO de Alcoi. &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin: 5pt 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: 10pt; line-height: 150%;"&gt;Tota persona té dret a circular i a escollir el seu lloc de residència a l'interior d'un estat.&amp;nbsp; Tota persona té dret a abandonar qualsevol país, àdhuc el propi, i a retornar-hi.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: TimesNewRomanPSMT;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: 10pt; line-height: 150%;"&gt;Declaració Universal dels Drets Humans, Art. 13, 1948&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;L’absurda disciplina del tiralínies&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;traça geometries impossibles&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;sobre la closca tatuada de les tortugues.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;Cap frontera marcarà el contorn de la pàtria,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;però l’exili esborra els camins cargolats &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;sobre els mapes enreixats de l’oblit.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;L’esmolat full d’una llei injusta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;recorre com un núvol l’iris&amp;nbsp; passiu&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;de la cegada indolència.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;Les ales mortes d’un àngel de marbre&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;que no volen, ni voldran volar,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;assenyalen el cos mort de l’horitzó.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;Sobre els muscles de la supèrbia,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;els arbres esdevenen tanques fèrries,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;les pedres mosseguen els peus nus&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;per l’irresolt laberint de l’esperança.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;ROBERT LLOPIS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: 10pt; line-height: 150%;"&gt;Toda persona tiene derecho a circular y a escoger su lugar de residencia dentro de un estado. Toda persona tiene derecho a abandonar cualquier país, incluso el propio, y a regresar a él.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: 10pt; line-height: 150%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: 10pt; line-height: 150%;"&gt;Declaración Universal de los&amp;nbsp; Derechos Humanos Art. 13, 1948&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;La absurda disciplina del tiralíneas &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;traza geometrías imposibles&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;sobre el caparazón tatuado de las tortugas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;Ninguna frontera marcará el contorno de la patria,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;pero el exilio borra los caminos atornillados &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;sobre los mapas enrejados del olvido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;La afilada hoja de una ley injusta&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;recorre como una nube el iris pasivo&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;de la cegada indolencia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;Las alas muertas de un ángel de mármol&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;que no quieren, ni querrán volar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;señalan el cuerpo muerto del horizonte.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; margin-left: 106.2pt;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;Sobre los hombros de la soberbia,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;los árboles se convierten en ferreas vallas,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%;"&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;las piedras muerden los pies desnudos&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="CA" style="font-family: &amp;quot;Sabon LT Std Roman&amp;quot;; font-size: small;"&gt;por el irresuelto laberinto de la esperanza.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-1366268199850774792?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/1366268199850774792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/assaig-de-castig-en-el-temple.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1366268199850774792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1366268199850774792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/assaig-de-castig-en-el-temple.html' title='ASSAIG DE CÀSTIG EN EL TEMPLE'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-8833232718816554902</id><published>2010-02-18T10:08:00.001+01:00</published><updated>2010-02-18T10:08:49.251+01:00</updated><title type='text'>A FALTA DE CORRESPONDENCIA</title><content type='html'>&lt;i&gt;Amada mía&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;En primer lugar, debo disculparme por la demora imperdonable en la que he incurrido a la hora de dar adecuada respuesta a vuestra misiva. He perdido destreza con la escritura manuscrita, pero confío en que el esfuerzo requerido para tan desusada costumbre será gratificado con vuestro anhelado beneplácito, el más apto alimento para mi esperanza.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Con esta mi primera carta, no pretendo sino dar adecuado cierre a los pensamientos lúgubres que se habían apoderado de mi espíritu tras ciertos avatares legales que ahora no vienen al caso y a la vez cortar con el delgado filo del papel perfumado que sustenta estas palabras la cinta inaugural de mi batalla diaria contra los inabordables capiteles que impone vuestra  distancia a mi desdicha…&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― To buenos los bomberos, tía, me tienes que mandar más powerpoints de esos, me alegraste el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Pues tengo mazo que me envía la Chuchi, ya sabes que está to loca. ¿Te pasaba alguna movida ayer, o qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Nada, tía, que metí la pata hasta el fondo la semana pasada. Si es que a veces parezco pava.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― No me digas que te has vuelto a liar con el Charly. Me da palo montarle un pitote otra vez, pa lo poco que vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― No tía, que ya no te pone los cuernos, además te hubiera enviado un eseemeese, que una es legal, y lo primero es la amistad. Lo que pasa es que me ha llegado una carta muy chunga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Mira que te lo dije, tía que más te valía  pedirle pasta al Sebas para lo de las tetas. Que aunque se lo cobra a su manera, al menos no les llegan cartas del banco a tus viejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Que no, que era una carta escrita a mano. Una carta escrita, tía, muy fuerte. Joder, si hasta mi abuelo usa el Word, que le he visto en casa de mi viejo disimulando que busca fotos de Franco, con las putas páginas de gordas en pelotas minimizadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― ¿Pelotas minimizadas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Calla loca. Que no, que era una carta escrita a boli, tía. Así como en raro, con palabras en francés lo menos, no entendí una mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;…el simple hecho de veros disfrutar de aquel helado de pistacho, ajena a las miradas envidiosas y maleducadas de los clientes de la veraniega terraza en la que me deleité observándoos,, me elevó a los profanos altares del deseo, y el tiempo se detuvo en el goloso ápice de vuestra lengua caprichosa, que jugueteaba con el frío, y no hacía sino enardecer en paradójica correspondencia, el fuego de mi pecho. Aún conservo en la mesita de noche la delicada sombrilla que coronaba el dulce refrigerio que os endulzaba aún más ante mis ojos, trofeo que sustraje en un descuido del camarero, justo después de que abandonarais el establecimiento.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Pero bueno, de algo sí que me cosqué. Porque decía no sé qué de un helado de pistacho, y eso me acojonó, porque el puto zumbado que me haya escrito eso sabe que me gusta el helado de pistacho, pero no puede ser ninguno de la peña, tía, porque estaba escrito de puta madre, quiero decir, que era una letra como así, de lado, elegante y tal, flas, flas, pero no de pintor de graffittis, eran letras tope rancias. Pero me cago en la elegancia, su puta madre, como me entere de que es una broma me cargo al hijoputa que se quiere reír de mi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Como así conservo, entre mis prendas más íntimas, entre las apremiantes fechas de los útiles profilácticos, y algunos sueños envueltos en pañuelos de papel amarillento, esa carta con ribetes rojos que os vi depositar en el buzón de mi casa, cándida y laboriosa colegiala, sostenida grácilmente sobre la roma punta de vuestro calzado deportivo, estirando vuestras blancas piernas hasta alcanzar la taciturna hendidura horizontal del metálico receptáculo postal que abrí nada más abandonasteis la fría entrada de mi morada, dejándome absorto entre la oscuridad que me había ocultado, con una luz renovada latiendo en mi interior.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Podría ser el encargado de mi curro, ese pringado que se cree jefe, con sus aires de empollón venido a menos, y que debe mojar menos que una monja en la Goa, aunque no creo que tenga cojones de jugarse el puesto, porque no va a hacer nada mejor en su puta vida. Joder a la gente y hacernos repartir la puta propaganda de la puta pizzería. Pero el caso es que ahora me acuerdo de que me dio la sensación de que un viejo zumbado me siguió toda la tarde… ¡Pero qué asco!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;― Tía, no te alteres, que aún nos queda medio pollo de farlopa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Y fue la luz de una nueva realidad la que me acogió nada más salir a la calle, fueron vuestros pasos los que marcaban los esperados indicios, fueron las mágicas palabras de la carta que entregasteis en mi buzón la senda de un viaje iniciático que espero me lleve algún día hasta vuestros brazos, y que me imbuyó de la fuerza suficiente como para seguiros con tímido sigilo, e inquirir  la dirección de vuestra morada. Esa frase o insinuación encubierta, camuflada en el folleto comercial de la pizzería del barrio quedará marcada para siempre en mi corazón: 2x1, tu cena de San Valentín en pareja a mitad de precio.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escrito para el&amp;nbsp; &lt;a href="http://camarote503.blogspot.com/"&gt;TALLER DEL BREMEN&lt;/a&gt;, con el tema &lt;i&gt;una carta&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-8833232718816554902?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/8833232718816554902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/falta-de-correspondencia.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8833232718816554902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8833232718816554902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/falta-de-correspondencia.html' title='A FALTA DE CORRESPONDENCIA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-909352193973112814</id><published>2010-02-15T17:39:00.004+01:00</published><updated>2010-02-15T22:44:42.055+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo salesa'/><title type='text'>BANDES, UNEURO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Seguimos con la ampliación del &lt;i&gt;corpus&lt;/i&gt; léxico comercial del chino salesero. Ante el minimizado temporal de nieve que debía haber azotado la capital, y dado que la nieve se había transformado en aguachirli, el semifilólogo aficionado esperaba ser recibido a la salada salida del Metro con los ya entrañables&lt;i&gt; pababas, pababas y &lt;/i&gt;el habitual aroma a orina. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde la puerta, vislumbró un par de piernecitas apostadas en uno de los laterales de las escaleras, una bolsa de plástico repleta colgada a modo de bolso, y una mano agitando un objeto negro retractilado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Bandes, uneuro. Bandeees, uneuro. Bandes, uneuro. Bandeees un euro. - rezaba el nuevo mantra de la vendedora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;(¿Bandes?)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El cerebro del investigador asoció el mal tiempo con grandes remedios, y pensó que lo que vendían eran &lt;i&gt;pababas &lt;/i&gt;grandes, pero nada de eso. Con la habilidad que le caracteriza, simuló estar leyendo un mensaje del móvil, no sólo para percibir la composición fonética de la primera parte del mantra (ya que lo de uneuro era pronunciado con acento vallisoletano), sino para echar un vistazo al objeto de venta. Acabáramos. Se trataba de...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://api.ning.com/files/D6ov5LJ4k58GKo64zMcPXUswXrNwhJaDxaTVcs1FqURdvAHBGemP850CDQQOprQUfU*ryRjbhl8e57sVNapKOHppzwLQcMqj/guantes.jpg"&gt;&lt;b&gt;ESTO&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-909352193973112814?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/909352193973112814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/bandes-uneuro.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/909352193973112814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/909352193973112814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/bandes-uneuro.html' title='BANDES, UNEURO'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-3627858322593362887</id><published>2010-02-12T21:20:00.005+01:00</published><updated>2010-02-12T21:30:43.797+01:00</updated><title type='text'>ARTISTES PELS DRETS HUMANS</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;Invitació a l'exposició pel quaranta aniversari del Club d'Amics de la UNESCO a Alcoi. He tingut el plaer de col·laborar amb un poema. &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S3W3yb7YfEI/AAAAAAAAAIY/vkw5IVfvpWM/s1600-h/expo1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S3W3yb7YfEI/AAAAAAAAAIY/vkw5IVfvpWM/s400/expo1.jpg" width="270" /&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&amp;nbsp;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S3W6J7AgkqI/AAAAAAAAAIo/-fkzO26tqdw/s1600-h/expo2.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="276" src="http://3.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S3W6J7AgkqI/AAAAAAAAAIo/-fkzO26tqdw/s400/expo2.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-3627858322593362887?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/3627858322593362887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/artistes-pels-drets-humans.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3627858322593362887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3627858322593362887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/artistes-pels-drets-humans.html' title='ARTISTES PELS DRETS HUMANS'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S3W3yb7YfEI/AAAAAAAAAIY/vkw5IVfvpWM/s72-c/expo1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4463944467180448002</id><published>2010-02-06T19:33:00.004+01:00</published><updated>2010-02-06T23:49:17.969+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo salesa'/><title type='text'>La Revolución Salesera de Mahou</title><content type='html'>Anoche, con la precipitación y nocturnidad propias de la crisis que provoca la falta súbita de alcohol en toda fiesta que se precie, dos intrepidos aventureros se lanzaron a las calles de Lavapiés en busca de salesas. Volvieron con un pack de latas que, de tan frías, estaban congeladas. El granizado espumoso, grotescamente lascivo, que salía del interior de la lata&amp;nbsp; me sumergió en una teoría conspiranoide, y no pude resistir la tentación de comtemplar el culo de la salesa para comprobar la fecha de caducidad. El mes era demasiado cercano para un producto con una vida perecedera media: octubre de 2010. Me pregunto varias cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué los chinos saleseros venden principalmente Mahou?&lt;br /&gt;- ¿Cómo es que gozan de total impunidad para vender en las esquinas?&lt;br /&gt;- ¿Existe alguna relación entre las estrellas que comparten la bandera china, la madrileña y las latas de salesa de Mahou?&lt;br /&gt;- ¿Son los excedentes del stock de la madrileña fábrica de cerveza congelados para su distribución entre los salesa dealers?&lt;br /&gt;- ¿Es Gallardón un chino con los ojos operados?&lt;br /&gt;- ¿Bebería Mao Mahou?&lt;br /&gt;- ¿Será esta la próxima campaña publicitaria de Mahou? (exijo los royalties)&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S22079NV8uI/AAAAAAAAAIQ/hFBdGbciXw0/s1600-h/revolucion+salesera.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="388" src="http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S22079NV8uI/AAAAAAAAAIQ/hFBdGbciXw0/s400/revolucion+salesera.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;¡¡¡LUCHEMOS POLUNA LATA DE LITLO!!!&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;CONTINUARÁ...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4463944467180448002?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4463944467180448002/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/la-revolucion-salesera-de-mahou.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4463944467180448002'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4463944467180448002'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/la-revolucion-salesera-de-mahou.html' title='La Revolución Salesera de Mahou'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S22079NV8uI/AAAAAAAAAIQ/hFBdGbciXw0/s72-c/revolucion+salesera.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6078628505931409976</id><published>2010-02-04T00:50:00.004+01:00</published><updated>2010-02-04T22:03:11.592+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>NI UN MOT ENDAVANT</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;I never cared much for moonlit skies&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;I never wink back at fireflies&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;But now that the stars are in your eyes&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;I'm beginning to see the light.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;(Ella Fitzgerald, I’m beginning to see the light)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CRobert%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:"Book Antiqua";	panose-1:2 4 6 2 5 3 5 3 3 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:612.0pt 792.0pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:36.0pt;	mso-footer-margin:36.0pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cuando las sombras se empozan, cuando las manchas de aceite empiezan a &amp;nbsp;perseguirse sobre su retina y la escasa luz nocturna no es suficiente para seguir escribiendo, el falso poeta garabatea las últimas palabras sobre el papel, sabedor de &amp;nbsp;que a la mañana siguiente resultarán ilegibles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;&amp;nbsp;Nada importa que nadie, ni él mismo, pierda luego el tiempo tratando de interpretar aquellas líneas deslavazadas, de disponer ante un público sin rostro una autopsia de carcasas sin sentido. Hace mucho que no es capaz de cerrar un poema sin sentirse falso, y se limita a dejar que la tinta planee sobre una hoja derrotada. Aquel arte el en que llegó a creer lleva tiempo adormecido a la sombra de un lenguaje mutilado, que cojea alrededor de un aquelarre al que han sido convocados sus miedos y sus anhelos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Ya a oscuras, su mano sujeta con suavidad el bolígrafo, y se guía al compás de una canción pretendidamente travestida de tristeza y melancolía, en la que todos los días son como el lunes. Su pensamiento baila sujeto al cebo de unos versos que no son tales, versos perfectos e irreales que parecen coquetear con los deseos que descuidó en el fondo del bolsillo, justo al lado de una muñeca de ojos de trapo, y una canica por la que nunca arriesgó a apostar. &amp;nbsp;Adormecido, es capaz de sentir el impulso de las palabras, saltando como niñas caprichosas que tratan de alcanzar un racimo suspendido, que apenas se desgrana, como un dios jugando a la burla de la limosna.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Sabe que todo es irreal, pero no cómo probarlo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;. Sabe que la verdadera poesía discurre como un río subterráneo bajo un lecho de pizarra, lejos de su alcance. Así que asume la derrota, se recuesta sobre la cama, renuncia definitivamente a la comunión del verbo y tararea una melodía improvisada que parece encajarlo todo. Se abandona a un carrusel de imágenes y balbuceos en los que la realidad se confunde con el sueño, se aferra a la baranda del recuerdo y siente toda la sed. Toda la sed del mundo y ni una sola respuesta. &amp;nbsp;Ninguna palabra bendita, pura, destilada, tan solo el ovillo de una torpeza por redimir, que mengua serpenteando en su&amp;nbsp; garganta, trazando la trayectoria de un anzuelo &amp;nbsp;capaz de rescatar del estómago de la ballena la desolada ficción de un amor que fue forjado con palabras, con la misma materia que deshace los sueños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escrito para el &lt;a href="http://camarote503.blogspot.com/"&gt;Taller del Bremen&lt;/a&gt;, 03/02/10&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Como aclaración sobre el título, "Ni un mot endavant" (ni una palabra hacia adelante) es el último verso de un poema que escribí hace tiempo sobre el mismo tema. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6078628505931409976?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6078628505931409976/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/ni-un-mot-endavant.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6078628505931409976'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6078628505931409976'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/02/ni-un-mot-endavant.html' title='NI UN MOT ENDAVANT'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6342391153483830245</id><published>2010-01-28T00:40:00.008+01:00</published><updated>2010-01-28T00:51:18.037+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>NUBES</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CRobert%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";	mso-ansi-language:CA;}p.MsoBodyText, li.MsoBodyText, div.MsoBodyText	{margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	text-align:justify;	line-height:200%;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:612.0pt 792.0pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:36.0pt;	mso-footer-margin:36.0pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoBodyText" style="font-family: inherit; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;A Ernest siempre le fascinaron las nubes. Cuando era pequeño, subía a la terraza y se pasaba horas contemplando su paso. Maldecía los días despejados, o aquellos otros plomizos ,entoldados con un gris monocorde y en los que los perfiles de su pasión se diluían. Con el paso del tiempo, intentó plasmar el cielo en forma de cuadros, pero descubrió que no había nacido para la pintura. Se veía incapaz de fijar bajo los trazos del pincel el lento movimiento de las masas de vapor de agua. La fotografía podría haber sido una opción, pero ésta tenía la asepsia y la frialdad del momento que se guarda en formol. No había nada como aquellas tardes de primavera en las que podía sentir el simple goce de la contemplación, de la soledad, el sol calentando su rostro, las nubes desfilando juguetonas. Pero eran tan intensas como efímeras y huidizas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: inherit; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sus pocos amigos le consideraban un misántropo sin cura. Para él, las personas eran como las nubes, demasiado distantes y volubles cuando se las quería alcanzar y demasiado cercanas y amenazantes cuando uno menos se lo esperaba.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: inherit; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Aprendió a fijar en sueños la expresión de un rostro, la forma caprichosa de la blancura cincelada por el viento. Y poco a poco descubrió que las palabras le ayudaban. La poesía puso a su alcance lo &amp;nbsp;que no pudo conseguir con la pintura. De los versos, torpes y cargados de dudas en sus inicios, colgaba ideas, imágenes deshilachadas que se dejaban arrastrar por el prisma de cada lectura. Se creó amores bajo unas nubes perfectas, estáticas, con formas bellas y acogedoras. Acabó cayendo enfermo, por un exceso de melancolía. Se desvivía tanto por atrapar la belleza de las formas en sus versos, que descuidó la propia salud. Su madre descubrió una noche la obra que guardaba con celo en su habitación, mientras él deliraba por la fiebre. Aficionada a los clásicos románticos, descubrió alborozada la belleza de los versos que escribía su hijo. En secreto, hizo llevar los poemas a un editor que conocía en la capital, viejo amigo de su difunto marido. La acogida fue estupenda. Mientras el poeta se debatía entre la vida y la muerte en la cama, su futuro éxito se fraguaba en una modesta editorial a unos pocos kilómetros de distancia.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: inherit; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Cuando se recuperó, acabó dándose cuenta de que sus poemas habían desaparecido. Ciego de rabia, le preguntó a su madre por los manuscritos. Ésta le explicó la situación, que el editor al que se los había enviado le había contestado con una carta en la que mostraba su satisfacción por la calidad de la obra. Con un mínimo de promoción, se haría un hueco en el mundillo literario.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: inherit; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La idea no era muy del gusto de Ernest. El mero hecho de que leyeran sus poemas le parecía obsceno, un ejercicio de exhibicionismo innecesario. Además, ¿quién podría estar interesado en la forma en la que él miraba al cielo? Ignoraba que en el país reinaba por aquella época una corriente de neorromanticismo exacerbado. La moda, la música, la literatura, pretendían recuperar el espíritu desgarrado del artista que se sabe incomprendido y que busca la evasión y la juventud ardía en deseos de encontrar aquello que consideraban el sentimiento puro. Una obra tan hermética y elevada como la de Ernest mostraba para la crítica y el público las tribulaciones de un espíritu atormentado. Interpretaban como sufrimiento aquello que para él en realidad era plasmación del placer estético. Pero no les sacó del engaño. Por mucho que se dedicara a mirar al cielo y a escribir versos infumables, el ego de cualquier escritor es una esponja sedienta que ansía la humedad que le proporciona el halago en forma de lametones serviles. Además, las ofertas económicas que le ofrecían por las ediciones de libros que ni siquiera había escrito y la posibilidad de viajar para dar conferencias a lo largo del país era demasiado tentador. Se dejó llevar, arrastrado por un nuevo viento.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: inherit; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pasados unos meses, el mundo se le presentó por primera vez ante los ojos y la mirada se le cargó de tierra. Tenía cada vez menos tiempo para la soledad y a duras penas podía reservarse un mínimo espacio en la agenda para seguir observando el cielo. Al fin y al cabo, seguía siendo aún su principal fuente de inspiración. &amp;nbsp;Poco a poco, empezó a escribir poemas sobre sus numerosas amantes. Le vencieron nuevas pasiones, más al alcance de la mano y de los labios. Las nubes ahora cobraban para él un valor utilitario. Sabía que tenía que seguir escribiendo sobre ellas porque era lo que los lectores esperaban de él. Le resultaba una paradoja que algo que desde siempre había sido tan etéreo, le proporcionara, fama, dinero y sexo. Le encantaba acostarse con las jovencitas admiradoras que llegaban a su casa en busca de un autógrafo. Venían cargadas de idealismo, de una especie de admiración estúpida por la figura del artista. Él se aprovechaba de la situación, las seducía con unas pocas frases que colgaba alrededor de su cuello, lentamente, como si se tratara de collares hechos de besos y de falsas promesas. Pocas se resistían. Luego, en la cama, se dejaba de galanterías y se aprovechaba de su carne tersa, de la obediencia con la que le agasajaban. Se sentía como un sátiro que engatusaba a bellas nínfulas con la más falsa de las liras. Porque era falsedad lo que destilaba su pluma. Acabó por perder el interés por el cielo y las nubes, aunque guardaba las apariencias. Su poesía era cada vez más ensalzada y se rodeó de objetos simbólicos, para aumentar la leyenda de una idiosincrasia tan particular como admirada. Hizo pintar todas las habitaciones de azul cielo, sobre el que dibujar infinidad de nubes y mandó construir grandes ventanales desde los que se suponía que observaba el firmamento durante horas todos los días. Estas excentricidades no hacían sino aumentar su fama. En realidad, llevaba una vida tranquila, se dedicaba a escribir como un autómata y a recibir a sus amantes. No tenía queja ni de sus editores ni de las mujeres que pasaban por sus manos. Todas se sentían especiales, pero lo que decía sentir por ellas era tan falso como cada uno de los versos que componía. Lejos quedaban aquellos años de soledad voluntaria y de una estúpida admiración estética por algo que en realidad no era sino el reflejo de sus ansias de amar. Y ahora el amor le parecía un sentimiento tan inútil como la pretensión de escribir sobre conceptos tan abstractos como la belleza. Le quedaba, eso sí, el convencimiento de manejar los hilos, de saber usar las palabras en beneficio propio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: inherit; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero le esperaba una paradoja final, aquella que le dejaría de nuevo a solas con las nubes. Con los años, las modas cambiaron. Volvió con fuerza el realismo y la gente pedía historias relacionadas con los problemas del día a día. Ernest había vivido demasiado absorto en su propio universo, tanto literario como social. No le había importado nunca el mundo, teniendo a la mano las herramientas necesarias con las que conseguir aquello que quería. Pero ahora las nubes, el cielo, las bellas metáforas que habían horadado en los corazones de los lectores, no interesaban a nadie. Poco a poco, fue relegado a un segundo plano. Dejó de dar conferencias y se encerró de nuevo en su vieja casa, rodeado por las estáticas nubes de las paredes. Su madre había muerto hacía años, así que sólo le acompañaba una vieja sirvienta de la casa. Todos los días le preguntaba si había llegado alguna carta o si se esperaba visita y la respuesta era siempre negativa. Fue entonces, ya viejo, cuando empezó a perder la vista. El glaucoma apareció de forma paulatina, en silencio, como si una niebla implacable se hubiera agazapado para velar sus ojos. No se pudo hacer nada. Acabó ciego,&amp;nbsp; deambulando bajo una noche nublada, sin estrellas. Y supo al fin apreciar, en su ausencia, el exacto valor de la belleza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="font-family: inherit; line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6342391153483830245?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6342391153483830245/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/nubes.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6342391153483830245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6342391153483830245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/nubes.html' title='NUBES'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-513766458006656677</id><published>2010-01-23T17:25:00.003+01:00</published><updated>2010-01-23T19:38:50.455+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>HASTA QUE CHOQUE EL HUESO</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La metáfora desvelada. Superados Rubén Darío, Octavio Paz, Neruda, Borges, los poetas que se cobijan bajo la sombra del lado oscuro del corazón, Gelman, Benedetti, Girondo &amp;amp; Co. Torpes malabaristas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Hasta que choque el hueso&lt;/i&gt;: un único verso desvela el entramado metafórico de gran parte de la poesía tradicional y moderna. El denominado &lt;i&gt;perreo chacalonero&lt;/i&gt; pone cumbre y remate, es la piedra de Rosseta de cualquier texto crítico. Por fin se desvela el auténtico significado de siglos de romances y canciones populares, la íntima ligazón entre el baile y el folgar. Con sutileza, con leves insinuaciones pélvicas y un sentido del ritmo envidiable.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fuera rodeos y engaños. Bailar es follar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always" height="345" name="Metacafe_903272" pluginspage="http://www.macromedia.com/go/getflashplayer" src="http://www.metacafe.com/fplayer/903272/perreo_chacalonero.swf" type="application/x-shockwave-flash" width="400" wmode="transparent"&gt;&lt;/embed&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;a href="http://www.metacafe.com/watch/903272/perreo_chacalonero/"&gt;Perreo Chacalonero&lt;/a&gt; - &lt;a href="http://www.metacafe.com/"&gt;For more of the funniest videos, click here&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Para cualquiera que haya podido escandalizarse con el video anterior, tenemos la versión infantil.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: xx-small;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/tCrnhkvR7-s&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/tCrnhkvR7-s&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-513766458006656677?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/513766458006656677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/hasta-que-choque-el-hueso.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/513766458006656677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/513766458006656677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/hasta-que-choque-el-hueso.html' title='HASTA QUE CHOQUE EL HUESO'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6790268790190553997</id><published>2010-01-17T13:00:00.004+01:00</published><updated>2010-01-18T09:34:08.080+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>GRANDES HITOS DE LA NAVEGACIÓN</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CRobert%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:"Book Antiqua";	panose-1:2 4 6 2 5 3 5 3 3 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 44.95pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;    &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;LA ISLA DE LAS SIRENAS&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Precavido por las advertencias de Circe, e impulsado por sus más bajos instintos, Ulises ordena a sus acompañantes que sellen sus oídos con cera derretida, y que le amarren al mástil como sólo a él le gusta, para poder escuchar sin peligro alguno el canto de las sirenas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los esforzados guerreros están hartos de los cambios en el programa de lo que se suponía que iba a ser un placentero periplo de saqueo y exterminio para mercenarios prejubilados. Recelosos del sospechoso tintineo metálico en el camarote de Ulises tras el extravío del botín facturado en Troya, aseguran con firmeza a su capitán, y cobran justa venganza, tarareando una y otra vez con voz lastimera, cual crueles Parcas, &lt;i&gt;Viatge a Ítaca&lt;/i&gt;, de Lluís Llach. Propinan, entre grandes carcajadas, leves y humillantes tirones a las onduladas canas de la barba de Ulises, acarician su nariz con un arenque,&amp;nbsp; derriten la cera que iban a utilizar para taponarse los oídos en sus monárquicos pezones y le recuerdan que ganó una guerra tras ser cagado por un caballo de madera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Una de las sirenas, ajena a todo, picotea &amp;nbsp;de forma lenta y aburrida la arena de la playa en busca de algún cangrejo, y es devorada en un santiamén por un oso polar que surge de la espesura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Cristóbal Colón hinca la rodilla en la arena de una playa de Guanahani, creyendo haber descubierto las Indias, y reza por salir vivo del aprieto en que se halla sumido. Si aquella tierra no confirma las promesas con las que logró enrolar a aquel hatajo de mentecatos, es hombre muerto. Los miembros de la tripulación que le acompañan en el desembarco parecen estudiar todos sus movimientos, se encogen de hombros, y empiezan a rezar en voz baja un avemaría, esforzándose por olvidar las pequeñas rencillas, latigazos, mutilaciones y conatos de canibalismo sufridos durante el largo trayecto desde Palos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;El Almirante sabe que ha llegado el momento de buscar una recompensa que apacigüe los ánimos, de optar por uno de los bandos que se han formado durante el largo paréntesis especulativo que ha supuesto la travesía transoceánica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;El grupo mayoritario no piensa sino en buscar prostíbulo, hembra, macho o animal de sangre caliente con el que desfogarse, hartos de compartir como objeto de alivio las acartonadas medias de la reina Isabel, graciosa prenda caballeresca que debería haber gozado lugar preeminente bajo la enseña de la nave capitana y cuyos potentes efluvios provocaron inmediato motín y exigencia de usufructo al Almirante para usos impropios. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Unos pocos, de afilada nariz y castellano fingido, consideran prioritaria la búsqueda inmediata de oro y piedras preciosas, conocedores de que el preciado metal les proporcionará futuros y más gratificantes placeres. Observan a su alrededor con expresión desconfiada y olfatean desconfiados los guijarros desperdigados por la playa, pues lugar tan llano y con tan abundante vegetación no parece apto para la minería. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Sopla el viento y un coco se desploma desde una palmera cercana. Está a punto de golpear la rodilla del descubridor, que contempla estupefacto el enorme huevo vegetal. Para desconcierto de todos, un hombre desnudo y cetrino, en cuyo cuello centellea un grueso colgante de oro, surge de la selva dando cortos y presurosos pasos, recoge el coco del suelo, da media vuelta sin apenas mirarles, y se dirige de regreso hacia la espesura. Unos contemplan sus nalgas desnudas, otros el dorado collar. Todos sonríen en silencio y Colón suspira aliviado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;BENIDORM&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Una mole de carne enrojecida, desnuda, depositada sobre el hueco de una enorme rosquilla de goma de color negro.&amp;nbsp; Una yema angloparlante que flota sobre la cámara de la rueda de un camión.&amp;nbsp; Delira, balbucea, observa con curiosidad su barriga hinchada por la cerveza, el dolor premonitorio que anuncia su piel escaldada.&amp;nbsp; No es consciente del lento empequeñecimiento de los rascacielos, da cabezadas, se ríe sin saber por qué, tal vez porque ha perdido el bañador, y agita de forma juguetona pies y manos mientras se aleja de la playa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Sobre la parrilla de la arena, una salchicha más, expuesta al sol inclemente. Se hace la dormida y utiliza las gafas de sol para cazar imágenes que usará esa noche bajo el amparo de la luz apagada de la habitación del hotel, bajo el peso opresivo y sudoroso de su marido. Pelo engominado, gafas de diseño, cuerpos de italianos. De repente, los playistas se levantan de sus toallas y miran al horizonte, agitando los brazos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Algo tapa el sol. Es consciente de ello, incluso en su estado. Las olas parecen haberla tomado con él, pero además… Logra dar la vuelta en redondo, poco a poco, con un torpe chapoteo. La rueda-flotador gira y le coloca de espaldas a la playa, cara a cara con el USS Forrestal.&amp;nbsp; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Los marines del portaaviones estadounidense gritan enloquecidos desde la cubierta de babor, como si las putas del puerto pudieran escuchar la amenazante lujuria de sus alaridos, y aún y así, como si éstas pudieran entender lo que dicen. Gritan y blasfeman en inglés, ansiosos por llegar a tierra. Nadie escucha los gritos de socorro y posteriores blasfemias, ni es capaz de percibir la fatal y diminuta mancha rojiza que se confunde en la blanca estela del colosal navío de guerra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 150%; text-align: justify;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Robert Llopis, Enero de 2010&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6790268790190553997?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6790268790190553997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/grandes-hitos-de-la-navegacion.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6790268790190553997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6790268790190553997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/grandes-hitos-de-la-navegacion.html' title='GRANDES HITOS DE LA NAVEGACIÓN'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-7110695849870854514</id><published>2010-01-13T22:43:00.008+01:00</published><updated>2010-01-15T21:02:45.119+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo salesa'/><title type='text'>PABABAS, PABABAS...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Uno sube los escalones con cierto apremio, a pesar de la lluvia que le espera, embozado en ese aroma ligeramente pútrido del metro, un olor que no resulta del todo desagradable debido al acomodamiento diario, pero que no puede evitar asociar con pelusas arrinconadas en los escalones,&amp;nbsp; flatulencias que vagan fantasmagóricas en busca de un culpable,&amp;nbsp; barandillas y asientos de tacto pegajoso, periódicos vejados por mil manos que pagan su gratuidad&amp;nbsp; y se reconoce empujando el gozne endurecido de la puerta&amp;nbsp; plenamente ensimismado, imaginando una enorme axila, la monstruosa compilación de todos los sobacos de los viajeros, un monstruo quimérico, hirsuto, que arrastra su fetidez por los túneles.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y sin saber cómo, pocos escalones más allá, &lt;i&gt;stairway to heaven&lt;/i&gt;,&amp;nbsp; la luz entra a su vida en forma de melodía &lt;i&gt;dabadaba&lt;/i&gt;, le viene a la cabeza la banda sonora de &lt;i&gt;Sor Citroën&lt;/i&gt;, y distingue a dos chinas &lt;i&gt;saleseras &lt;/i&gt;apostadas a contraluz, como cancerberas comerciales que dan acceso al barrio de los mayoristas. Apostadas justo a la salida de la boca del metro, pronuncian unas palabras mágicas, un amable balbuceo cuya estructura fonética no se acaba de&amp;nbsp; distinguir, pero que entiende cuando echa un vistazo al racimo de objetos desplegables que balancean entre sus manos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- &lt;i&gt;Pababas, pababas...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y uno agacha la cabeza y sonríe bajo la bufanda,&amp;nbsp; tarareando la palabra cazada con el sonsonete de la película de Gracita Morales, y no le importa no tener un &lt;i&gt;pababas&amp;nbsp; &lt;/i&gt;que le proteja de la lluvia, porque al fin y al cabo, bien vale la pena un día gris, si acaba uno riendo como un tonto por la calle.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-7110695849870854514?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/7110695849870854514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/pababas-pababas.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7110695849870854514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7110695849870854514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/pababas-pababas.html' title='PABABAS, PABABAS...'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-8687002437970094509</id><published>2010-01-06T23:10:00.005+01:00</published><updated>2010-01-06T23:16:27.100+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>8 1/2</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S0UHYuurk7I/AAAAAAAAAHM/Mti0-UUSrKg/s1600-h/otto+e+mezzo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S0UHYuurk7I/AAAAAAAAAHM/Mti0-UUSrKg/s320/otto+e+mezzo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Al fin he visto la película metafelliniana por excelencia, una de esas películas cuyo visionado uno posterga, porque sabe que muere un poco al verla. Hoy ya es el día en el que vi por primera vez Otto e mezzo, el día en el que me sentí identificado con las tribulaciones de Guido (fantástico Marcelo Mastroianni), en el que asistí a una biopsia cinematográfica en toda regla, a una de esas obras a través de las cuales el artista trasciende.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;8 1/2 tiene la virtud de ser felliniana en su justa mesura, sin excesos o excesivo barroquismo mágico, por llamarlo de alguna manera. Es todo un ejercicio programático, un discurso elaborado no sólo en torno a la concepción del cine, de la dirección, sino sobre todo acerca del Fellini humano, sexual, contradictorio. Como curiosidad, es recomendable comparar el homenaje a&amp;nbsp; 8 1/2 que hizo Woody Allen en Stardust Memories, una película altamente recomendable, en la que el director neoyorquino plasma también su propio universo, con notables coincidencias (y divergencias, sobre todo en el plano del humor).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Me quedo especialmente con el final, que me ha recordado a la danza de El Séptimo Sello, de Ingmar Bergman. Al fin y al cabo, de tanto darle vueltas a los mismos temas, no nos queda sino bailar alrededor de la pista de un circo. La reflexión (mención aparte merece la figura del crítico que acompaña al director durante casi toda la obra) no nos lleva sino a la certeza de que los bufones, los cómicos y los locos son más sabios que los nobles caballeros, los artistas y los intelectuales. Algo que ya se sabía desde antiguo, pero que no está de más recordar. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-8687002437970094509?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/8687002437970094509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/8-12.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8687002437970094509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/8687002437970094509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/8-12.html' title='8 1/2'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S0UHYuurk7I/AAAAAAAAAHM/Mti0-UUSrKg/s72-c/otto+e+mezzo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-9087654485343598098</id><published>2010-01-06T10:24:00.003+01:00</published><updated>2010-01-06T10:26:32.201+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>En busca de O'Connell</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tengo una vaga certeza, un deseo con aspiraciones de convencimiento, de que que este año nos reconoceremos, de que volveremos a jugar sobre la nieve de las palabras, a pelearnos con dobles sentidos, con amagos de besos colgados de ganchos de izquierda. A Cicely no se llega sino en alas de tu avioneta, cuando el doctor neoyorquino deja de gruñir por las pelotas de golf perdidas bajo las pisadas de un alce y se permite cerrar los ojos para encontrarte bajo un rostro conocido, al que no supo prestar la atención merecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaré atento a la aurora boreal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S0RWpGLHz9I/AAAAAAAAAHE/_PKfBw0_vqQ/s1600-h/doctor+en+alaska.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S0RWpGLHz9I/AAAAAAAAAHE/_PKfBw0_vqQ/s320/doctor+en+alaska.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-9087654485343598098?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/9087654485343598098/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/en-busca-de-oconnell.html#comment-form' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/9087654485343598098'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/9087654485343598098'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2010/01/en-busca-de-oconnell.html' title='En busca de O&apos;Connell'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/S0RWpGLHz9I/AAAAAAAAAHE/_PKfBw0_vqQ/s72-c/doctor+en+alaska.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-1245454199205101400</id><published>2009-12-30T23:34:00.000+01:00</published><updated>2009-12-30T23:34:37.564+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>EL FIGURANTE</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He visto morir tantas veces a mi padre, que no creo que sienta nada cuando pase de verdad. Abatido por el disparo de un aspirante a granjero que le atinaba en pleno gaznate, arrollado por una manada de búfalos, o acuchillado por el rencoroso miembro de una tribu rival. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tres muertes para tres papeles sin nombre, ni títulos de crédito. Y aún así,  pocos en el pueblo podían presumir de ser reconocidos en tres películas distintas. La mayoría de los que habían participado en aquellas producciones baratas eran meros figurantes destinados a hacer bulto en las escenas de tiros y flechazos, ataviados con un vestuario poco elaborado, ideal para grandes escenas y planos generales en los que no se apreciaba el detalle. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero mi padre había tenido su escena gloriosa,  justo en el minuto cuarenta y cinco del tercer film, Caravana hacia el ocaso: una carrera desenfrenada enarbolando el tomahawk en dirección a la cámara, con tal furia que parecía querer atravesar la pantalla para arrancarle la cabellera a alguno de los espectadores, un disparo entre tantos desde una de las carretas cercadas, el gesto de rabia, de dolor contenido con orgullo apache, mientras se llevaba  la mano a la garganta, un hilo de pintura de un rojo inverosímil deslizándose por el cuello, y la caída de rodillas, antes de desplomarse sobre un yermo almeriense disfrazado de Salvaje Oeste. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi padre regentaba por aquella época el bar de la plaza de la iglesia, una tarea que le había adiestrado en papeles de perdedor, desde el de fanfarrón temerario, al tahúr inexperto o el borracho sabio. Con un poco de suerte, hubiera podido llegar a ser actor de reparto, porque la mujer del director de la película de los colonos se encaprichó con él, por razones que nunca quise saber. Pero cuando el ayudante de dirección intentó que chapurreara una única línea del guión, una frase que imitaba una suerte de inglés fonético, para ser posteriormente doblado, le entró la risa floja. No hubo manera de que pronunciara ai niu llu gona com y las puertas de la gloria se cerraron para siempre. De la forma más estúpida, quedó relegado al mudo ostracismo del figurante, y se quedó con su eterno papel de indio que muere.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con el paso de los años, y tras haber visto una y otra vez sus películas, he llegado a la conclusión de que su gran virtud en pantalla era el silencio. Su expresión era adusta, acompañada por unos rasgos angulosos, una tez cetrina, y una prominente nariz a la que su madre asignaba un talante aristocrático, heredado de uno de sus ficticios clientes de alto copete. Porque aunque mi padre había tratado de ocultarme la bajeza de su cuna, a poco que tuve la edad o la altura suficiente como para echarle una mano en el bar, los chascarrillos sobre las actividades de mi abuela llegaron pronto a mis inocentes oídos. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los parroquianos del bar, veteranos en el cruel arte del mote,  empezaron pronto a llamarle Águila Bastarda, pero él se hacía el sordo, sabedor de que era necesario poner buena cara y reír las gracias ajenas para seguir malviviendo a costa de anises y carajillos.  Callaba, bebía, y cuando cerraba el bar, se sumergía en  la timba. Se dejaba llevar por completo por el papel de bufón, llamaba agua de fuego al orujo, maldecía al hombre blanco por haberle enseñado a apostar a las cartas y danzaba en círculos hasta caer rendido, cuando el sol le sorprendía despierto y borracho. Llegó a contar historias descabelladas, en las que había rechazado viajar a Hollywood, a rodar películas en el Salvaje Oeste, el Oeste de verdad. Películas en las que iba a interpretar nada más y nada menos que a Toro Sentado y que le harían abandonar para siempre aquella vida de perros, que borrarían la incredulidad y la sorna, el brillo malévolo en la mirada de los que escuchaban sus fanfarronadas.  En realidad, nadie le contradecía, porque era tan mal jugador como excelente bebedor, y era fácil aprovecharse de sus defectos y sus excesos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando perdió el bar en una mala noche, desapareció del pueblo sin despedirse de nadie. Mi madre y yo tuvimos que mudarnos a casa de mis abuelos maternos, en Murcia, porque nadie en el pueblo quería saber nada de nosotros. Éramos la prueba viviente de una desgracia que en cierto modo muchos de ellos habían provocado. Y a nadie hacía gracia la familia de un bufón arruinado. De vez en cuando, nos llegaban cartas en las que mi padre nos contaba sus planes para emigrar a América, aunque nunca contaba dónde se encontraba, ni a qué se dedicaba.  La frecuencia de sus mensajes fue menguando, a la vez que se hacían cada vez más extravagantes. En su última carta, decía que James Stewart le había hablado en sueños y le había ofrecido un Winchester con el que recuperar sus tierras. Su cordura había perdido el rumbo por una realidad de cartón piedra, hasta desaparecer por completo. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo era por aquel entonces un adolescente, e intentaba perpetuar la imagen de mi padre yendo al cine de barrio cada vez que me enteraba de que echaban la película de los colonos, que pertenecía al pobre circuito de distribución de la zona, y que solían repetir periódicamente, para descontento de los asiduos. Me tragué muchas sesiones dobles, en las que la peli buena  era siempre la de mi padre, a pesar de los pataleos del público, de los silbidos de impaciencia, los abucheos y las risotadas. Esperaba el momento en el que la figura enjuta y algo desgarbada de aquel familiar guerrero apache aparecía corriendo hacia mí, con el hacha de guerra en ristre, y entonces apuntaba con dos dedos a su garganta, susurrando un débil bang en la oscuridad de la sala, un disparo certero que acababa una vez más con Águila Bastarda.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Para el Taller del Bremen, 30 de Diciembre de 2009&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-1245454199205101400?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/1245454199205101400/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/el-figurante.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1245454199205101400'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/1245454199205101400'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/el-figurante.html' title='EL FIGURANTE'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-7713308843087802719</id><published>2009-12-19T10:12:00.002+01:00</published><updated>2010-01-04T19:38:38.892+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>FELIZ NAVIDAD (A MI MANERA)</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Aquí un relato que escribí hace unos diez años y que he revisado muy por encima. Tiene las carencias y el candor del escritor de relatos novato, pero me sirve como excusa para desearos unos felices días libres.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;Desde Cicely, esta vez con amor.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;b&gt;RESERVOIR DOGS&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;Las instrucciones del sobre eran claras y precisas. Debían  matarse entre ellos. Se conocían lo suficiente como para saber que ninguno iba a  aceptar de buenas a primeras las órdenes que acababan de leer. El trabajo que  desempeñaban estaba sometido a unas normas muy estrictas de obligado  cumplimiento. Y siempre las habían cumplido a rajatabla. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en la  actualidad nadie era lo suficientemente profesional como para entregar su vida  sin más, a no ser que fuera un fanático o un imbécil, y los tres llevaban  demasiado tiempo en el oficio como para cumplir un mandato de aquel estilo sin  más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;El señor Blanco volvió a pasar la escueta nota a sus compañeros  para que confirmaran que no se trataba de ninguna broma. El señor Rojo, no  perdió su habitual cinismo, masculló alguna cosa entre dientes y esbozó una  sonrisa inquietante. En cuanto al señor Negro, como cabía esperar de un  personaje tan habitualmente taciturno, no mudó su semblante en absoluto. Se  limitó a dar un par de pasos hacia atrás y se reclinó&amp;nbsp; contra la pared de la  habitación sin dejar de observar&amp;nbsp; a sus dos compinches. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cinco pisos más  abajo, soportando el frío de Enero, sus colaboradores esperaban con la  mercancía, metida en sacos y fardos, dispuestos a hacer un intercambio que sus  tres jefes llevaban rato considerando si iba a producirse. Las condiciones  establecidas por el cliente no eran en absoluto las que se esperaban encontrar  dentro del sobre que habían encontrado en el lugar acordado para el intercambio.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres eran conscientes de que cada uno de ellos no sólo estaba armado  hasta los dientes sino de que eran extremadamente hábiles en el viejo arte de  matar a una persona. Llevaban muchos años en el negocio&amp;nbsp; Las miradas que se  dirigían estaban cargadas de tensión y decían bien a las claras lo que nadie se  atrevía a decir en voz alta: no estaban dispuestos a morir, pero sí a matar sin  el menor atisbo de duda a los otros dos con tal de poder contarlo. Sólo cabía  esperar el primer gesto hostil que desencadenara la matanza. El señor Blanco fue  el primero en romper el silencio. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estaréis de acuerdo en que esto se  sale del procedimiento habitual. No veo ninguna razón por la cual debamos hacer  caso de un papelucho del que ni siquiera sabemos su origen. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señor  Negro sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos, vamos, sabes tan bien como yo que la nota es  auténtica. El sitio acordado, la fecha convenida. ¿Tienes miedo, Blanco? No me  lo esperaba de ti. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras los dos discutían, Rojo se llevó la mano al  interior de su abrigo. Antes de que se diera cuenta, Negro ya le estaba  encañonando. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ni un solo gesto, Rojo. A ti te tengo ganas desde hace  tiempo. No me lo pongas fácil. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Baja el arma, pringado- musitó Rojo-  Sólo quería sacar un cigarro. Esta situación me saca de quicio. Soy humano, no  como otros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El señor Negro no bajó el arma en absoluto. De repente tras  un casi imperceptible clic, se &lt;br /&gt;oyó la voz de Blanco. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&amp;nbsp; Baja el  arma, Negro, te lo digo muy en serio. No lo repetiré. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A la mierda.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ocurrió en breves fracciones de segundo. Aprovechando la discusión  de los otros dos, el señor Rojo sacó la pistola que aferraba desde un principio  por debajo del abrigo y abrió fuego sobre Blanco. Casi al instante, el&amp;nbsp; señor  Negro&amp;nbsp; atravesó el pecho del señor Rojo de un certero disparo que le hizo  desplomarse a la vez que su propio cuello era atravesado limpiamente por el  proyectil que había salido del arma del señor Blanco nada más haber sido  alcanzado. El triángulo de disparos acabó con los tres en un santiamén.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blanco estaba muy malherido. La bala le había atravesado un pulmón y  empezaba a toser sangre. En medio del dolor, pudo comprobar que los otros dos no  eran más que fiambres. Sangraba mucho y la vista empezaba a nublársele, pero aún  pudo oir antes de que el frío le envolviera para siempre, el taconeo de un par  de botas que se acercaban. Alguien entró en &lt;br /&gt;la habitación y empezó a reir  sin parar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Menudos idiotas! ¡Ni siquiera yo me esperaba que fuerais  tan estúpidos como para caer en una trampa tan sencilla! ¿Cómo&amp;nbsp; pudisteis creer  que la carta era auténtica? ¡Ahora el negocio será mío, sólo mío! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Blanco  pudo reconocer entre las neblinas de la muerte el error que habían cometido. Una  figura corpulenta vestida de rojo se mesaba las blancas barbas mientras le  apuntaba sonriente con un revólver. Su último recuerdo fue una carcajada, la  cruel risotada de un enemigo que les perseguía a los tres desde hacía años.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ho, ho, ho!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SyyY2SwRRqI/AAAAAAAAAGc/LDm6baXY9Og/s1600-h/reservoir-dogs.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SyyY2SwRRqI/AAAAAAAAAGc/LDm6baXY9Og/s320/reservoir-dogs.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-7713308843087802719?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/7713308843087802719/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/feliz-navidad-mi-manera.html#comment-form' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7713308843087802719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/7713308843087802719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/feliz-navidad-mi-manera.html' title='FELIZ NAVIDAD (A MI MANERA)'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SyyY2SwRRqI/AAAAAAAAAGc/LDm6baXY9Og/s72-c/reservoir-dogs.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-6454642658409838516</id><published>2009-12-17T21:35:00.004+01:00</published><updated>2010-01-15T21:05:02.783+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundo salesa'/><title type='text'>MERCACHINA</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;En medio del camino de nuestra vida&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;me encontré por una selva oscura,&lt;br /&gt;porque la recta vía era perdida.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No será la sombra de Ovidio la que guíe mis pasos hasta el infierno. El Dante tenía un abono transporte reservado para los funcionarios eméritos de la palabra, y no soy sino un triste palanganero que recoge los restos del pecado y el horror ajenos. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las puertas del averno tienen mil resquicios por los que se filtra la locura, enredándose como los cabellos de Lady Godiva en los engranajes de Tiempos Modernos. La banda de gorilas articulados había hecho mella en mi ánimo desmoronado, pero la noche me deparaba nuevas experiencias. No me es dado desentrañar los mapas torcidos que llevan a la perdición, pero sí puedo mostrar fragmentos del jarro que trituro día a día, imágenes tornasoladas de chinos sonrientes que ofrecen latas de salesa, saliendo de una nave nodriza comercial: el Mercachina. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sólo a unos pocos iniciados en El Horror os había comentado la existencia de ese lugar, sito en Torrejón de Ardoz, una población familiarizada con las bases de ocupación (esta vez comercial) de las grandes potencias. La gran China no respeta nada, fagocita los fonemas y las ideas, y Paco Roig llora desconsolado por la suerte que puede correr su famoso Hacendado. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En mi primera visita a la ciudad, no pude captar la instantánea, no fue sino un vago recuerdo que traté de borrar de mi mente, letras verdes sobre fondo blanco, desleídas por la velocidad del automóvil. Pero hace dos semanas obtuve la prueba definitiva:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SyqVPojAHwI/AAAAAAAAAGM/By4NTroIXps/s1600-h/mercachina.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SyqVPojAHwI/AAAAAAAAAGM/By4NTroIXps/s400/mercachina.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;Como ya advertía la publicidad de la marquesina, &lt;i&gt;hay muchas navidades aquí&lt;/i&gt;, hay todo un universo de consumibles, objetos brillantes, midis horrendos y luces parpadeantes tras esa persiana, esperando a propagarse por las calles, mientras&amp;nbsp; más allá de la luz de la ventana del primer piso un Norman Bates cualquiera se balancea en la mecedora de su madre muerta comiendo exóticos frutos secos rebozados. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: justify;"&gt;¡El Horror! &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-6454642658409838516?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/6454642658409838516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/mercachina.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6454642658409838516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/6454642658409838516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/mercachina.html' title='MERCACHINA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SyqVPojAHwI/AAAAAAAAAGM/By4NTroIXps/s72-c/mercachina.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-3990211602482214448</id><published>2009-12-10T09:04:00.005+01:00</published><updated>2009-12-16T19:32:05.694+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='relatos'/><title type='text'>POMPEYA</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;link href="file:///C:%5CDOCUME%7E1%5CRobert%5CCONFIG%7E1%5CTemp%5Cmsohtml1%5C01%5Cclip_filelist.xml" rel="File-List"&gt;&lt;/link&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Font Definitions */ @font-face	{font-family:"Book Antiqua";	panose-1:2 4 6 2 5 3 5 3 3 4;	mso-font-charset:0;	mso-generic-font-family:roman;	mso-font-pitch:variable;	mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;} /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;  &lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SyCrOxvsk5I/AAAAAAAAAFE/OSgos1VkOy0/s1600-h/roberto_rosellini_ingrid_bergman.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SyCrOxvsk5I/AAAAAAAAAFE/OSgos1VkOy0/s320/roberto_rosellini_ingrid_bergman.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Deslizas el índice por su cuello, y un rizo de su media melena se te enrosca como un zarcillo, jugueteas con él antes de volver a besarla, y te golpea en el pecho la certidumbre de que ya, de que no es la primera vez que,&amp;nbsp; y cierras los ojos tratando de sonreír, de disimular el miedo, de evadirte de aquel otro abrazo, de aquella imagen recurrente, y te consuelas ya de vuelta contemplando la belleza de &amp;nbsp;su rostro, el tesoro bajo la marca serena de cada uno de sus gestos, esa expresión familiar, ese poso común que siempre te pierde,&amp;nbsp; sus pupilas titilando al compás de la música del pub. Decides dejarte llevar, ignorar los viejos fantasmas, ahora que el alcohol parece haber desplegado las solapas del tiempo. El vodka te quema la garganta y evocas el desastre, una lluvia de fuego y ceniza ahogando la ciudad romana, las entrañas de la tierra vomitando el rencor de unos dioses enojados por la efímera felicidad de los humanos, por los gratuitos fogonazos del amor. &amp;nbsp;Un hombre y una mujer ante&amp;nbsp; la terrible inminencia de la muerte, &amp;nbsp;dos extraños en Pompeya refugiándose en un abrazo final mientras la tierra tiembla bajo sus pies descalzos. Y el círculo vuelve a deslizarse bajo los torcidos engranajes de una memoria compartida, se confunde con otras vidas, es una amalgama de recuerdos y ensoñaciones. Una imagen de tu infancia, el póster de Ingrid Bergman arrojado a la basura, y tú y tu madre dejando atrás la casa, por ejemplo. Y ahora conoces de sobra la película, no es más que un dato postmoderno girando a una velocidad vertiginosa entre tus fantasmas, celuloide a punto de arder. &lt;i&gt;Viaggio in Italia&lt;/i&gt;, 1954,&amp;nbsp; Roberto Rossellini filmando una historia paralela a la de su propio matrimonio con la actriz protagonista. El Vesubio pautando la historia. Sobre las ruinas de la catástrofe, siglos más tarde, Rossellini filma el desentierro de dos supuestos amantes, el molde hueco de dos cuerpos abrazados en Pompeya, un calco de la muerte. El director italiano se estremece al reconocer a través del prisma de la cámara la desolación en el rostro de su amada, una pena que atraviesa el personaje, reflejando la crisis real por la que ambos están pasando. Dos cuerpos huecos se abrazan en el fondo de una fosa. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Tu padre te contó antes de morir que llevó a tu madre por primera vez al cine a ver &lt;i&gt;Viaje a Italia&lt;/i&gt;, y a la salida le arrancó una promesa, un volverse a ver, tras decirle que tenía la mirada de la rubia. A ella le gustaba más &lt;i&gt;Casablanca&lt;/i&gt;, porque aunque era la historia de un amor imposible, no &amp;nbsp;desprendía la tristeza de aquel otro amor en estado de descomposición, un amor de piel podrida, de yeso rascado con la uña. Y en este preciso instante, mientras rodeas con los brazos a la mujer que tienes delante, sigues el hilo de tu fantasía y te ves de nuevo sonriendo bajo la ceniza, trazando en el aire promesas de amor eterno, rogando a los dioses que la comedia siga, hasta&amp;nbsp; que el volcán cese su ira. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Book Antiqua&amp;quot;;"&gt;Robert Llopis, Diciembre 2009 (escrito para el taller del Bremen)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-3990211602482214448?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/3990211602482214448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/pompeya.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3990211602482214448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/3990211602482214448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/pompeya.html' title='POMPEYA'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SyCrOxvsk5I/AAAAAAAAAFE/OSgos1VkOy0/s72-c/roberto_rosellini_ingrid_bergman.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4747662731541822587</id><published>2009-12-08T11:30:00.005+01:00</published><updated>2009-12-10T22:15:16.983+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>Una visita a  Torrejón City</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;Un claro objetivo bajo una equis al pisar la estación de Torrejón: hacer una fotografía a la tienda china que había descubierto fugazmente desde la ventanilla de copiloto, sempiterna ventanilla, en mi primera visita a la ciudad, un mes antes. Espectro de salesas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;Observo a mi alrededor. La humedad de la mañana no desalienta a las familias. Grupúsculos de padres resignados en su propia estupidez, alrededor de los cuales orbitan unos satélites mocosos se dirigen hacia la piesta de hielo con hilo musical de los 40 (Principales). Sólo se permite la entrada a los patinadores, pero se adivina la figura del chuleta de barrio, presto a empujar al patoso de turno para rescatar a una jovencita inexperta, amarrada a la barandilla. El gorila de turno me observa desde la puerta, con cara de malos amigos. No, señor Yuri, Alecsei, o como se llame, no soy un pederasta secuestraniños, pese a mi aspecto. Ya me retiro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;Y hablando de gorilas, al otro lado de la pista de hielo... Pero no, no puede ser. Miopía necesita revisión urgente. Bachata a todo trapo rebotando en la plazoleta como un sapo borracho y una banda de gorilas con atuendos tropicales, en medio de este frío postergado de diciembre. Una banda de gorilas robóticos que... ¡se mueve! Terrorífico, un insano Tibidabo transplantado. La máscara del terror bajo los sombreros de paja, el color tropical que cayó del cielo, los primos del primate asesino de la calle Morgue. Y no entiendo cómo los padres acercan a sus hijos para ver el espectáculo, cómo ignoran de forma tan irresponsable el trauma que les están causando de por vida. ¡Bachata gorila!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Aquí, el estremecedor documento gráfico:&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/Sx4oZ3Y1MtI/AAAAAAAAAE8/nYVrvwGC89Q/s1600-h/06122009980.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/Sx4oZ3Y1MtI/AAAAAAAAAE8/nYVrvwGC89Q/s400/06122009980.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;No entraré en la interpretación simbólica de los tótems dispuestos tras los gorilas, pues mi mente no está preparada para ello.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;Me queda aún el poso de un terror primigenio, un deseo de huída, esperando que en cualquier momento uno de esos primates se abalanzara sobre uno de los niños para devorarlo ante sus padres. La sospecha de que no todos eran autómatas, que bajo el peluche podía esconderse un humano contratado por una ETT.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif; text-align: justify;"&gt;¡¡Y la música, esa música resonando aún en mi cabeza!!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Georgia,&amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,serif;"&gt;(continuará)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4747662731541822587?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4747662731541822587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/una-visita-torrejon-city.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4747662731541822587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4747662731541822587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/una-visita-torrejon-city.html' title='Una visita a  Torrejón City'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/Sx4oZ3Y1MtI/AAAAAAAAAE8/nYVrvwGC89Q/s72-c/06122009980.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-2437378758035244138</id><published>2009-12-04T02:21:00.004+01:00</published><updated>2009-12-04T09:46:42.893+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Círculos</title><content type='html'>&lt;meta content="text/html; charset=utf-8" http-equiv="Content-Type"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Word.Document" name="ProgId"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Generator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;meta content="Microsoft Word 10" name="Originator"&gt;&lt;/meta&gt;&lt;style&gt;&lt;!-- /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal	{mso-style-parent:"";	margin:0cm;	margin-bottom:.0001pt;	mso-pagination:widow-orphan;	font-size:12.0pt;	font-family:"Times New Roman";	mso-fareast-font-family:"Times New Roman";}@page Section1	{size:595.3pt 841.9pt;	margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;	mso-header-margin:35.4pt;	mso-footer-margin:35.4pt;	mso-paper-source:0;}div.Section1	{page:Section1;}--&gt;&lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;Y tal vez&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;bajo la aparente convergencia&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;de pasos propios y ajenos,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;bajo el mordisco de las grapas&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;en el &amp;nbsp;libro en blanco en el que espero,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;descubramos la precisa encrucijada:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;allá donde los vientos se abrazan &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;con la fluida curvatura de los indicios,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;sobre la forja de mi quiebra,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;y hay señales que se crean o se anhelan,&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;pataleando sin remedio &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal"&gt;en el ámbar de tu mirada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;23-04-2007&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-2437378758035244138?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/2437378758035244138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/circulos.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2437378758035244138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/2437378758035244138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/circulos.html' title='Círculos'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-4207970460872406951</id><published>2009-12-03T09:05:00.003+01:00</published><updated>2009-12-07T06:14:17.174+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ardores'/><title type='text'>LOW COST</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SxdxHiIWPeI/AAAAAAAAAE0/73uUxw2s-08/s1600-h/malta.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SxdxHiIWPeI/AAAAAAAAAE0/73uUxw2s-08/s320/malta.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Esta mañana me he levantado en Malta, gracias al magnífico reportaje fotográfico que ha hecho un amigo del FB de su viaje a la pequeña, encantadora y siempre goleada república mediterránea.&amp;nbsp; &lt;i&gt;Pequeña y encantadora&lt;/i&gt;. Ya puedo usar estos adjetivos de forma eficaz, coherente, creíble. Y podré complementarlos con datos extraídos de la WKPD o, como en tantos y tantos viajes por hacer, conlos pies de foto del vertiginoso carrusel de viajes de la mayoría de mis amistades. Quien sabe, puede que la información me resulte útil para escribir un relato ambientado en Malta, que colgaré en el BLG, que compartiré con mis amigos del Bremen. Una narración histórica sobre los Caballeros Hospitalarios a los que Carlos I dejó en arriendo la isla, desde 1530, y sobre el apabullante peso del tiempo al pasear bajo la sombra de los monumentos megalíticos que el viajero puede encontrar por el archipiélago. Y mientras sigo esperando a mi compañera de viaje, quien sabe si a la vieja de dedos huesudos, me entretengo con este auténtico &lt;i&gt;low cost and high irony, &lt;/i&gt;con esta disciplina del parásito capaz de absorber paisajes y vivencias en formato JPG, de besar con fruición los pies de fotos ajenas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;La estela del motor de los aviones traza en la palma del cielo las lineas de un destino al que doy la espalda.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;HQJ.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-4207970460872406951?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/4207970460872406951/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/low-cost.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4207970460872406951'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/4207970460872406951'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/12/low-cost.html' title='LOW COST'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_7aD4tMcLUCk/SxdxHiIWPeI/AAAAAAAAAE0/73uUxw2s-08/s72-c/malta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-71619123805276117</id><published>2009-11-27T00:20:00.004+01:00</published><updated>2009-11-27T10:44:59.924+01:00</updated><title type='text'>UN CHICO INTERESANTE (O CÓMO SER PIJA Y LIGAR CON EL FUTURO PRESIDENTE DE LA SGAE)</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sitúate. Imagina un cine sin palomitas, con asientos de culo plano, una tarde de domingo sin cañas en La Latina, un poco envarada, fuera de lugar, pero segura de lo que quieres, sentada junto a un chico que te presentaron anoche. Un chico interesante. Ahora asume la ausencia consciente de las gafas de moda que nunca usas, perfectamente plegadas en su nacarado estuche de diseño, guardadas a buen recaudo entre una maraña de tangas, en la mesita de noche del estudio que te paga papá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Apréstate. Disfruta del arte: fila doce, actores en blanco y negro ladrando sincopadamente en un idioma nórdico que en nada se parece al inglés comercial que chapurreas; &lt;i&gt;for your information,&lt;/i&gt; por más que achines la mirada, las supuestas palabras de los subtítulos seguirán burlándose de tu esfuerzo, apareciendo y desapareciendo como fogonazos de incomprensión, espachurradas como hormigas por esa miopía tan poco estética que ignoras de forma despreocupada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Consuélate. No es necesario entender nada. El chico interesante hace mucho que ha caído en tus redes; justo anoche, cuando notaste el leve temblor de su labio inferior nada más presentaros. Ahora dedícate a controlar las veces que su rostro se gira en la oscuridad para sonreírte, mientras se lleva el índice al puente de sus gafas de pasta negra esperando captar un gesto cómplice por vete a saber qué tontería habrán dicho en la película. Vete colgando medallas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Relájate. Piensa, por ejemplo en esas botas fantásticas que compraste el viernes en John Lobb, una cucada que tienes que cambiar como muy tarde la semana que viene, porque has descubierto que Piluca tiene unas iguales, la muy guarra, se cree algo desde que está con ese amigo de su hermano mayor, y hace tanto tiempo que no queda contigo para ir de shopping… Te está preguntando si te ha gustado la peli.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Contesta. Sin entrar en detalles, vaguedades. Que no note tu desconcierto, ahora que se han encendido las luces de la sala. Déjale hablar y sonríe de forma discreta. Gira las piernas en el ángulo adecuado, de forma que pueda disfrutar de los formidables efectos de la depilación láser, combinada con todas las disciplinas gimnásticas acabadas en &lt;i&gt;–ing &lt;/i&gt;que han torneado tu cuerpo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Afianza. Y cuando subas a su coche, sigue asintiendo, muéstrate interesada por la novela que está escribiendo, continuación de la anterior. Ten tan solo presente el concepto décima edición. No se te ocurra mencionar ninguno de los autores que conoces. Y antes de que arranque, pon tu mano sobre la suya, asciende suavemente por su antebrazo y espera el ataque seguro. Cuando él cierre los ojos, podrás evadirte del regusto a tabaco de sus besos contemplando cómo el llavero que pende del contacto del coche se balancea, cómo el caballo rampante de la marca italiana parece querer saltar hacia un futuro mejor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: Verdana,sans-serif; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si no, de qué…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/455685892031902050-71619123805276117?l=desdecicellyconardor.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/feeds/71619123805276117/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/11/un-chico-interesante-o-como-ser-pija-y.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/71619123805276117'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/455685892031902050/posts/default/71619123805276117'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://desdecicellyconardor.blogspot.com/2009/11/un-chico-interesante-o-como-ser-pija-y.html' title='UN CHICO INTERESANTE (O CÓMO SER PIJA Y LIGAR CON EL FUTURO PRESIDENTE DE LA SGAE)'/><author><name>Fleischman</name><uri>http://www.blogger.com/profile/08153812275436710338</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://3.bp.blogspot.com/-0Vyu4xb_38c/TwZvmk4ErXI/AAAAAAAAAMg/n3BpB9tZmmI/s220/dormint.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-455685892031902050.post-3392013935225205984</id><published>2009-11-26T21:33:00.000+01:00</published><updated>2009-11-26T21:33:56.028+01:00</updated><title type='text'>LA VERDAD SOBRE EL CASO LIMÓN</title><content type='html'>Escrito para el taller del Bremen, según el tema propuesto: &lt;i&gt;ensayo.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;meta content="text/html; 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 &lt;br /&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;st1:personname productid="LA VERDAD SOBRE"&gt;&lt;st1:personname productid="LA VERDAD"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;LA VERDAD&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt; SOBRE&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt; EL CASO LIMÓN&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;El hasta ahora considerado&amp;nbsp; por la crítica estructuralista texto fundacional de los real zarajistas, obra atribuida a&amp;nbsp; Odiseo Limón (1954- ¿?), cuya edición &lt;i&gt;princeps&lt;/i&gt; fue aparentemente escrita en una servilleta del bar los Pichones de Benimarfull ( vid SCHMIDT, F. &lt;i&gt;Exégesis del primer real zarajismo,&lt;/i&gt;) ha arrojado desde su descubrimiento por el propio Schmidt en una cuneta cercana a un establecimiento situado en el km 35 de la carretera nacional VI Madrid - &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Coru￱a"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;la Coruña&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt; (Páginas Amarillas de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Comunidad"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;la  Comunidad&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt; de Madrid, letra C,&amp;nbsp; entrada &lt;i&gt;Clubs&lt;/i&gt;) numerosas dudas sobre su autenticidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;De cómo y por qué llegó a escribir unos versos el ahora desaparecido poeta mexicano en una servilleta de un bar alicantino que acabó siendo arrojada en las inmediaciones de un club de alterne cercano a Madrid, poco o nada se conoce. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;El único verso legible del mencionado poema está parcialmente deteriorado por una mancha de aceite de fritura, y hubiera sido merecido motivo de una ardua discusión entre grafólogos, filólogos y expertos homólogos si el propio Schmidt hubiera compartido su limitado &lt;i&gt;corpus &lt;/i&gt;de estudio con el resto de la comunidad científica. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Las &amp;nbsp;interpretaciones del verso fueron variando de forma radical, a la par que el alemán se adscribía a la corriente crítica y filológica del último tratado o ensayo que caía en sus manos. Todas ellas se encuentran prolijamente detalladas por el propio Schmidt, tanto en la obra citada anteriormente, como en todos y cada uno de los posteriores y sucesivos estudios del erudito bávaro, comunicados con encomiable insistencia a la comunidad científica ante las puertas cerradas de &amp;nbsp;jornadas, conferencias, cenas y simposios a los que no había sido invitado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Así pues, comparando el texto de la posterior y única edición escrita de la obra completa de Odisea Limón con las diversas reinterpretaciones de Schmidt a raíz del hallazgo del original manuscrito del texto, el sentido último de la composición se ve notablemente afectado. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Leemos en la versión oficial del poema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Blande la luz el ocaso&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;como funesta guadaña.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;El quebrado compás de mi aliento&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;es un zarajo desconchado,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;vaga como un espectro, &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;por la fe perdida de un pueblo,&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;maraña de mañanas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;( LIMÓN, O. &lt;i&gt;Loco ocaso, &lt;/i&gt;dentro de &lt;i&gt;Hoja parroquial (reverso), &lt;/i&gt;Parroquia de &lt;/span&gt;&lt;st1:personname productid="la Santa Cruz"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;la Santa Cruz&lt;/span&gt;&lt;/st1:personname&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;, México D.F.,&amp;nbsp; 1973)&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Donde el último verso es el único verso legible en la servilleta de papel encontrada por Schmidt y ha sido sucesivamente reinterpretado por el crítico como: &lt;i&gt;mañana de arañas&lt;/i&gt; (alusión al golpe de Estado de Pinochet, en Chile), &lt;i&gt;manada de mañanas&lt;/i&gt; (la ilusión del pueblo que avanza), o &lt;i&gt;mamama mama mama &lt;/i&gt;(balbuceo dadaísta). &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Tras el embargo de los bienes de Schmidt, al ser relacionado con una trama de exportación de tallas de Quetzalcoatl fabricadas en Taiwán, la servilleta cayó en las manos adecuadas y las grafías pudieron ser analizadas con cierto rigor científico. En una histórica reunión mensual de un taller de escritores y poetas de Malasaña, se puso fin a la vorágine de interpretaciones del alemán, impulsadas todas ellas por los dictados del mero capricho. El texto, como ya hemos indicado, se presentaba escrito sobre un soporte endeble, y deteriorado por un evidente uso meramente funcional (alguien se había limpiado la mano con la servilleta tras una ingesta de boquerones en vinagre) y dejaba adivinar la figura emborronada de un pichón, emblema del bar, como único palimpsesto a investigar. Al margen de esta imagen fantasmagórica, a duras penas se distinguían con cierta claridad un par de letras (una &lt;i&gt;m &lt;/i&gt;y una &lt;i&gt;a&lt;/i&gt; ).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;El resultado final de la investigación, ampliamente financiada por un anónimo mecenas que se sospechaba que podía ser el enconado enemigo de Odiseo Limón, el real entresijista Arturo Bell’ano, fue desvelado en una rueda de prensa celebrada en la estricta intimidad de un sótano, que transcribimos como colofón y prueba irrefutable de la inutilidad del presente ensayo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: 200%; text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Bookman Old Style&amp;quot;; font-size: 11pt; line-height: 200%;"&gt;Tras realizar diversas y complejas pruebas al fragmento de papel de uso higiénico presentado como objeto de pruebas periciales a petición de una entidad que no nos es permitido citar, &amp;nbsp;hemos podido desvelar el contenido de las palabras escritas en él y la identidad de su autor, cuyas huellas digitales coinciden con las del individuo hasta ahora conocido como Franz Schmidt, detenido por reiterados alterc
